Ensayo sobre quienes fueron los verdaderos protagonistas de nuestra independencia y como interpretamos su legado. (Parte III)

08/11/2010

Por: Alejandro Pisnoy.

Prof./Invest. CCC

La Gran Colombia. La Constante presión  

 

Lo que fue la Gran Colombia (lo que hoy en día comprende los países de Ecuador, Colombia y Venezuela), hoy es parte de la zona más caliente de nuestro continente. La presencia y presión de los EE.UU. en la región, más precisamente lo que es hoy  territorio de Colombia, estuvo a punto de llevar a la guerra a dos pueblo hermanos, como se sienten los habitantes de ambos países, que muy concientes de ello permitió a un presidente entrante como Juan Santos en Colombia, reemplazando a Álvaro Uribe[1] (principal impulsor de este enfrentamiento), y Hugo Chávez, más el apoyo de toda la región para que este enfrentamiento no se produjera, marcó un hito en el continente, ya que esta vez para resolver el problema no se recurrió a la pronunciación de la O.E.A, ni de los EE.UU. El mensaje de aquella “Patria Grande” por la que lucharon S. Bolívar, J. Sucre y M. Sáenz, pareció haber pesado en la sabia decisión.

 

En Nueva Granada (Colombia y Ecuador) y Venezuela el camino a la emancipación deja de lado en sus comienzos, a las clases populares, en algunos casos las autoridades coloniales lograron utilizarlas en su favor para evitar la formación de un gobierno criollo encabezado por la elite local.

En Venezuela los grandes plantadores mantuanos que controlaban la Corté Suprema, buscaban declarar la independencia; entre los que se encontraban Simón Bolívar y Andrés Bello entre otros; y que junto a F. de Miranda y otros diputados lograron firmar a fines de 1811 la Constitución que daba el nacimiento a la I República. Esta firma reconoció a la religión católica como oficial, además de abolir la trata de esclavos, los títulos nobiliarios y el régimen de castas para establecer la igualdad legal[2].

Quien sí contó con el apoyo indígena fue el gobernador realista Tomás Acosta en Santa Marta, ya que el resto de las provincias de Nueva Granda (Cartagena y Santa Fe entre otras), al igual que en Venezuela estaban controladas por los grandes propietarios criollos; Acosta logro disolver la Junta criolla tomando represalias comerciales con Cartagena[3]. Algo similar ocurrió en la provincia de Popayán donde el gobernador español Miguel Tacón disolvió la junta criolla, luego avanzó hacia Calí ofreciendo la libertad a los esclavos para que se sumen al ejercito realista, al no poder cumplir con esta promesa dada la resistencia de los criollos fue expulsado. Lograr la libertad de los esclavos hubiese alterado la economía minera de la región de Antioquia y de hacienda del Valle del Cauca, dependientes del trabajo esclavo.

En Quito se da un hecho poco normal durante la colonia, el obispo criollo José Cuero y Caicedo se opuso al colonialismo asumiendo un papel relevante en la región, siendo designado presidente del Estado de Quito donde tuvo que enfrentarse al ejército realista y para lo cual contó con el apoyo de los indígenas.

           

            A partir de 1816 Bolívar comenzará a articular e integrar la lucha por la independencia con las reivindicaciones sociales; de esta manera “la guerra independentista en Venezuela transitó de un movimiento exclusivamente mantuano a una revolución con amplio apoyo de masas”. [4] La marcha comenzó hacia la zona oriental del país, marcando desde el comienzo el carácter social que tendría esta etapa de la independencia, contando con el apoyo e incorporación a los ejércitos de campesinos, llaneros y esclavos.



[1]Los pueblos de Nuestra América […] recibieron con estupor, el 1 de marzo de 2008, la noticia de que Fuerzas Armadas colombiana habían abatido un contingente de las FARC-EP en Angostura, territorio ecuatoriano. La información cobro importancia, además, porque entre los muertos se encontraba Raúl Reyes…” En: M. Vallejo y H. López. El ataque de Colombia en territorio ecuatoriano. Detrás de las palabra y los hechos. Ed. CCC. Buenos Aires 2009.

[2] “El proceso emancipador en Nueva Granada […] tuvo otro talón de Aquiles en la lucha fraticida que envolvió a sus provincias, limitó la participación popular, impidió la unidad patriota y la consolidación de la independencia durante el período que la historiografía tradicional ha denominado “la Patria Boba””. En: Guerra Vilaboy, S. Op. Cit. pg. 62.

[3] La economía de Cartagena, en particular, como las demás provincias del litoral atlántico tenían una economía abierta al exterior, que permitió el ascenso de los terratenientes utilizando mano de obra esclava para la producción de azúcar, algodón y cueros.

            En la región del altiplano oriental (Santa Fe, y Socorro entre otras) predominaba la economía agrícola y artesanal, donde el trabajo era realizado por campesinos indígenas en favor de los grandes terratenientes.       

[4] Guerra Vilaboy, S. Op. Cit. pg.159.

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