Nota de coyuntura: "¿Cómo termina el año educativo en la Ciudad de Buenos Aires?"

26/12/2013

El ciclo educativo 2013 en la Ciudad presenta un fin de año bastante convulsionado. No sólo por la aprobación del presupuesto educativo para el 2014, que implica en sí un momento de discusión sobre las prioridades políticas de todas las cuestiones educativas para la Ciudad, sino porque se vienen tomando medidas que preocupan a gran parte de la comunidad educativa.

Evaluación internacional sobre Cívica y Ciudadanía

Desde mitad de año viene circulando por las escuelas medias, un estudio internacional de Cívica y Ciudadanía (ICCS), que se hizo un poco más visible en los últimos meses. El mismo "investiga la manera en la que los jóvenes están preparados para asumir su rol como ciudadanos. Con este propósito, el estudio evalúa los logros estudiantiles a partir de un instrumento que mide el conocimiento y las competencias en educación cívica y ciudadana." El lanzamiento de esta evaluación fue realizada por medio del Boletín Oficial Nº157/13 y por diversas noticias en medios masivos gráficos. Según informaciones de la propia gestión, se realizaron pruebas piloto de la ICCS en seis escuelas porteñas. Lo preocupante de este tipo de evaluaciones es lo que venimos denunciando desde el Observatorio y desde las tantas organizaciones sociales, políticas y educativas que vienen expresándose por estas temáticas: se trata de evaluaciones estandarizadas, internacionales, que enmascaran tras algunas preguntas más "locales", el carácter homogeneizante del sentido de la educación que tiene para la gestión del PRO, que pretenden medir contenidos y aptitudes para poder obtener números para "cumplir con los compromisos asumidos por la jurisdicción", según dijo Silvia Montoya, del Ministerio de Educación porteño. Asimismo, preocupa el contenido de estas evaluaciones ya que, por ejemplo, en las preguntas específicas para Latinoamérica, se "recolectó datos sobre sus actitudes hacia la diversidad en su vecindario al preguntarles cómo reaccionarían ("Me agradaría", "Me daría igual" o "Me desagradaría") si algunos de los siguientes grupos formaran parte de su vecindario: Gente de color de piel distinta a la tuya, Gente de clase social distinta a la tuya, Gente de religión distinta..." . Además de estandarizadas, se trata entonces de preguntas capciosas, con contenido sexista, discriminador, prejuicioso, estigmatizante y que vulnera los derechos humanos al utilizar la idea de tolerancia, como si el trato hacia las personas fuese una cuestión individual, de no reconocimiento de la igualdad y la diversidad.

Instituto de Evaluación

El lanzamiento de esta evaluación se suma al reciente proyecto "reservado en secretaría" del famoso Instituto de Evaluación de la Equidad y Calidad Educativa. "Reservado en secretaría" decimos porque así se expresa al mecanismo por medio del cual un proyecto es "guardado" hasta un próximo tratamiento en la Legislatura. La sesión del 5 de diciembre tenía en su temario el tratamiento del Instituto autárquico que prevé construir el PRO para planificar las evaluaciones, en teoría para todos los niveles y actores del sistema educativo. Cuando se hizo evidente que los votos del oficialismo no alcanzaban para aprobar el proyecto macrista, pidieron la reserva en secretaría, es decir, "se guarda" el proyecto hasta nuevo aviso y para poder tratarlo se deben contar con 40 votos positivos. Si bien esto es leído como una victoria de la comunidad educativa en general, en tanto toda la oposición se manifestó en contra y por eso el oficialismo casi pierde en forma escandalosa, es importante tener en cuenta que con la composición nueva de la Legislatura Porteña puede que se concreten esos 40 votos y el Instituto vuelva a la carga en 2014.

Presupuesto 2014

El pasado 13 de noviembre el Ministro de Educación porteño Esteban Bullrich defendió en la Legislatura el proyecto de presupuesto, finalmente aprobado en la sesión del 29 de Noviembre. Si bien son varios los debates que se han suscitado alrededor del mismo, retomaremos algunos de los ejes más significativos, que contribuyan a pensar el análisis de las políticas de financiamiento como una dimensión de análisis político.


En primer lugar, cabe destacar que dicho proyecto representa una baja en la participación del presupuesto total con respecto a años anteriores. Si bien el Ministro destacó que el área de educación es la que presenta la asignación más alta, esta pasó de representar un 26% del presupuesto global en 2012 con $8.536.007.522 a un 24,3% en 2013 con $9.865.840.897, para finalmente en 2014 tener una participación de un 21,7% con un monto de $12.873.346.155. Este dato resulta por demás llamativo, ya que muestra una caída progresiva de la participación del área educativa en el presupuesto de la Ciudad.

Sin embargo, esas cifras son sólo un aspecto del análisis presupuestario. Como hemos mencionado en notas anteriores, creemos que los criterios mercantilizantes y privatistas de la gestión del PRO aumentan de manera exponencial, y una de las formas de hacer observable tales características es a través del análisis de las políticas de financiamiento educativo. A continuación, tomaremos los años 2012, 2013 y 2014 para establecer algunas tendencias a través de su comparación.

Tomando el monto asignado a la Educación Estatal, observamos que en el año 2012 se asigna una partida de $4.891.074.336 que corresponde a una participación del 57,3% en el total del presupuesto educativo. En 2013 la partida asignada asciende a  $5.138.414.154, lo que significa un incremento porcentual del 5%, aunque su participación en el total del presupuesto educativo cae a un 52,08%. Finalmente, para 2014 se destina una suma de $ 6.635.326.769, con un incremento porcentual de 29% con respecto a 2013, pero nuevamente con una caída en su participación del presupuesto educativo que esta vez representa un 51,54%. Como podemos ver, si bien las partidas han aumentado año a año en lo que respecta a la Educación Estatal, dato que el Ministro Esteban Bullrich ha destacado en numerosas ocasiones, al momento de analizar su participación global en el presupuesto educativo se observa una tendencia decreciente que puede ser leída como un progresivo abandono de la gestión hacia la misma. Ahora bien, la caída de la participación del programa de gestión estatal en el presupuesto educativo no es un dato significativo per se, pero se vuelve alarmante al introducir al análisis otros programas que junto con este deben garantizar el derecho a la educación. En esta línea se mostrarán los montos asignados al programa de infraestructura y equipamiento.

Si tomamos el programa que tiene como objetivo la construcción y el equipamiento de las unidades educativas de la Ciudad de Buenos Aires los números son aún más desconcertantes. Cabe aclarar que esta comparación analiza solo las partidas asignadas, no la ejecución o subejecución de las mismas (para información sobre los montos ejecutados en infraestructura escolar por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ver Nota "Profundizar las desigualdades: El debate sobre el presupuesto educativo en Ciudad de Buenos Aires" disponible en http://www.centrocultural.coop/blogs/observatorio/2012/11/08/nota-de-coyuntura-profundizar-las-desigualdades-el-debate-sobre-el-presupuesto-educativo-en-ciudad-de-buenos-aires/).  En 2012 se asigna una partida de $ 293.436.883, hacia 2013 dicha partida disminuyó a un monto de $ 157.876.079 y para 2014 se contará con $ 231.172.410. Esto representa una participación en el presupuesto global de 3,4 %, 1,6% y 1,8% respectivamente. En este caso volvemos a ver que la cifra alcanzada en 2014 no alcanza siquiera a igualar la destinada en 2012. Además, si bien existe un aumento del 0,2% en la participación en el presupuesto global entre 2013  y 2014, el porcentaje representa casi la mitad del de 2012. Estos números parecen hacer caso omiso a las crecientes denuncias por parte de padres y directivos acerca de las condiciones de las escuelas, como así también a la falta de escuelas para el nivel inicial y la desigual oferta educativa para la jornada completa en el nivel primario (ACIJ, 2013). Del mismo modo, aparece como una clara contradicción con la voluntad que manifiesta el PRO por la mejora de la educación pública, impulsando en varios casos a los padres a mandar a sus hijos e hijas a escuelas privadas. Resulta pertinente preguntarnos cuál es el posicionamiento de la gestión con respecto a las mismas en lo que al financiamiento refiere.

En 2012 se asigna a la escuela de gestión privada una partida de $ 1.332.869.952, representando un 15,61% del presupuesto educativo. Para 2013 la partida asignada asciende a $ 1.652.057.674, aumentando su participación más de un punto con 16,75% (mismo año en que la partida asignada a la educación estatal caía un 5%) con un incremento porcentual del 24%. El proyecto de presupuesto 2014 asigna $ 2.051.372.606, lo que marca una caída en la participación en el  presupuesto global de menos de un punto, pero que aún así mantendría una participación más alta que en 2012, a diferencia de la educación estatal, que con su tendencia decreciente se encuentra casi seis puntos por debajo del porcentaje de participación de ese año.

Por último, expondremos los montos del programa Evaluación de la Calidad Educativa. La Dirección General de Evaluación de la Calidad Educativa fue creada en febrero de 2012, representando un  cambio importante en el organigrama. Asimismo, durante el corriente año se impulsó un proyecto de ley que propone la creación de un ente autárquico para la medición y evaluación de la calidad educativa. Esto ha generado numerosos debates y resistencias por parte de la comunidad educativa, tanto en torno de qué significa para la gestión una educación de calidad como en lo concerniente a las formas del mismo de evaluar a jóvenes y docentes. De esta manera, y a pesar de los debates mencionados, encontramos que los montos asignados durante 2013 y 2014 son de $ 18.882.379 y $ 47.173.536 respectivamente, lo que representa un incremento porcentual de 150% y una participación en el presupuesto global que pasa del 0,2% en 2013 al 0,4% para 2014.

Este breve análisis nos permite observar la profundización de una política y una perspectiva ideológica clara a la hora de concebir la educación, como también nos sirve como herramienta para entender el marco en el cual los conflictos con la comunidad educativa se llevan y se han llevado a cabo. Estamos frente a una gestión que vacía paulatinamente la educación que dice defender: un presupuesto que no acompaña la inflación y que disminuye respecto al presupuesto general. A la vez invierte cada vez más dinero en el monitoreo y evaluación de la misma, concibiendo el conocimiento no como herramienta para el análisis crítico sino como aptitudes para la creación de determinada fuerza de trabajo. Dado este marco político,  es necesaria la construcción de una pedagogía emancipadora, crítica y de lucha, que se forje desde el trabajo cotidiano de los docentes en las aulas y las instituciones, con proyectos que tiendan a la transformación y no a la mera reproducción de las condiciones existentes de desigualdad. La resistencia de la comunidad educativa ante el proyecto pedagógico privatista del gobierno de Mauricio Macri que concibe la educación como mercancía evidencia claramente que este proceso de construcción ya está en marcha.

Orquestas Infantiles y Juveniles

El programa Orquestas Infantiles y Juveniles viene sufriendo desde hace 2 años ataques sistemáticos que atentan contra su continuidad. A principios de este año comentábamos algunos de los problemas que el Pro

grama enfrentaba, que se relacionaban con la quita de subsidios a las cooperadoras para la compra de instrumentos, la dilación en el pase a planta de los trabajadores del proyecto (incluso de quienes conforman el equipo de coordinación) incumpliendo así la Ley 3623/10 y la reducción en las viandas de quienes asisten a las Orquestas.

Un año después estos problemas no sólo no se resolvieron, sino que además se suman nuevos.

Durante todo 2013 la comunidad educativa se ha movilizado realizando concentraciones y presentaciones en la vía pública como forma de reclamo. ¿Cuáles son los hechos a los que se oponen?

El programa continúa desfinanciado desde la quita de subsidios a las cooperadoras. Antes, éstas eran las encargadas de reparar los instrumentos musicales (muchos de ellos hoy en desuso por encontrarse en malas condiciones) y realizar las compras de otros materiales fundamentales para el funcionamiento de las Orquestas. Desde el Ministerio de Educación de la Ciudad se argumenta la centralización de las compras como una forma "transparente" de gestionar los recursos, cuando los trabajadores denuncian un manejo discrecional de los mismos, que no permite saber cuánto se destinó al programa, cómo se distribuyó ni en qué se gastó. A su vez, tampoco se ha participado a los coordinadores y coordinadoras del Programa para que expresen las necesidades de las sedes en la compra de material.

Respecto a los trabajadores y las trabajadoras del Programa, el Ministerio de Educación de la Ciudad desconoce la normativa que establece el pase a planta de quienes trabajan en el  Área de Programas Socioeducativos (Ley 3623/2010 y Disposición 700/2012). A pesar de las reiteradas denuncias y movilizaciones, muchos no han logrado aún su pase a planta permanente y deben conformarse con la promesa de continuidad laboral que esgrime el Ministerio de Educación de la Ciudad frente al reclamo.

El vaciamiento del Programa presenta otros problemas: se obstaculiza el nombramiento de suplentes para cubrir las licencias y cargos vacantes, la falta de agenda para presentaciones y conciertos, además del cierre sin presentar argumentos de 10 pre-orquestas de cuerdas abiertas en 2012.

A esto se suma el anuncio de la creación, dentro de la misma Subsecretaría de Equidad de la que depende el Programa, de un proyecto de Orquestas Infantiles y Juveniles paralelo al existente. Esta iniciativa no sólo omite la experiencia de un Programa que se ha desarrollado durante más de 16 años, sino que del mismo tampoco se conoce su orientación pedagógico-social ni el presupuesto que se le asigna.

El ataque sistemático a las Orquestas Infantiles y Juveniles pone en pie de alerta a la comunidad educativa. No está de más recordar que del mismo participan en la actualidad más de 1.600 niños, niñas y adolescentes de los barrios más vulnerables de la Ciudad, que de otra forma verían más lejana la posibilidad de inclusión en esta cultura musical, además de funcionar como herramienta para la permanencia en el sistema educativo.

Si miramos las estadísticas oficiales, que muestran el escaso avance en materia de inclusión educativa de los últimos años (aún ante la existencia de leyes que establecen que el Estado debe garantizar la escolaridad) podemos entender la situación de las Orquestas de la Ciudad como una forma más de desatender el derecho a la educación y a la cultura de grandes sectores de la población.

Para finalizar, el Gobierno de la Ciudad anunció que el director histórico de las Orquestas, Claudio Espector, será separado de su función.

Escuelas de Innovación

A pesar de lo pomposo del nombre que se les ha asignado, este proyecto que comenzará a implementarse en 2014 en varias escuelas de la Ciudad como plan piloto, es una muestra más de la mirada marketinera sostenida por el Ministerio de Educación en la Ciudad de Buenos Aires.

El proyecto apunta a introducir cambios en el rol de los actores del proceso de enseñanza y aprendizaje y a instaurar cambios en los espacios educativos, según la presentación del mismo realizada a los supervisores de los distritos escolares. Así, las Escuelas de Innovación serán transformadas en función de 4 modelos: "Modelo Finlandia", "Modelo Vitra" (Suecia), "Modelo Linda Nathan" (Boston, Estados Unidos) y "Modelo Programa de la Escuela Primaria - PEP" (Sistema Educativo SEK, España).

El detenernos en uno de ellos (modelo español), puede darnos una muestra del sentido de la educación que sustentan quienes gobiernan la Ciudad de Buenos Aires.

El Modelo Programa de la Escuela Primaria (PEP) es desarrollado por la fundación Bachillerato Internacional. La fundación Bachillerato Internacional, establece entre sus principios (según su página web) "crear un mundo mejor a través de la educación". A lo que agregan "Valoramos nuestra bien merecida reputación de calidad, excelencia y liderazgo pedagógico. Logramos nuestros objetivos a través del trabajo en colaboración y haciendo participar activamente a todos quienes forman parte de la organización, particularmente a los docentes".

Sin entrar en consideraciones específicas sobre lo que se propone a nivel curricular, que excederían el objetivo de esta publicación, nos detendremos en algunos puntos que nos alertan sobre el sentido de la educación de esta medida.

El BI establece para las escuelas que participan del mismo unas reglas que las escuelas deben cumplir. Entre ellas se destacan: la necesidad de comprometerse con la filosofía del BI que se centra en la mentalidad internacional, un currículum riguroso, docentes, directores y personal de las instituciones que deben formarse y sostener la filosofía y el programa de BI.

La irrupción del BI en las instituciones públicas de la Ciudad, que además se hace en el vacío de acuerdo con los miembros de la comunidad educativa, no se hace carente de estrategias que aseguren su concreción. Así, se establece un marco curricular, requisitos, normas y aplicaciones distintas a las que existen actualmente en las escuelas, es decir, se desconoce el Diseño Curricular que ya existe, y las normas, requisitos y formas de aplicación que lo ponen en funcionamiento. Sin embargo, y aunque se establece esta serie de regulaciones externas al sistema educativo, la escuela aparece como la única responsable de las acciones de implementación del programa, es decir, que no sólo se abre la puerta a organizaciones internacionales que van a determinar qué se enseña en las escuelas y cómo, sino que además nadie por fuera de ella será responsable por los resultados de tal proyecto. Siendo que el Programa brinda capacitación a los docentes y directivos de las instituciones y establece formas y contenidos, pareciera borrarse cualquier otra variable que incida en el proceso educativo. Una vez más, el Estado haciendo caso omiso a su rol de garante del derecho a la educación, reduciendo la enseñanza y el aprendizaje a una relación directa cuyo efecto debe ser una serie de parámetros medibles y cuantificables definidos de antemano, y culpabilizando a los docentes sobre los "resultados" educativos. Además, dando capacitación a docentes y directivos, se desdibuja la "participación activa" de éstos que la fundación BI dice sostener en sus principios, ya que se enajena su intervención en la definición de lo educativo, a cambio de convertirse en aplicadores de paquetes cerrados de contenidos y recetas emanados de una autoridad externa.

El cambio y adaptación de los programas escolares a la propuesta "internacional" tira por la borda la construcción realizada por los equipos de trabajo de las instituciones, las cuales tienen sus propios proyectos, que "siguiendo la filosofía del BI", deberán readecuar su funcionamiento según otras normas. El proyecto que se presenta como una forma de controlar la calidad de los sistemas educativos establece parámetros externos que nada tienen que ver con la historia, la realidad de nuestra escuela, ni con el contexto local, nacional y regional.

No negamos la necesidad de cambio en la educación de la Ciudad, pero afirmamos que el mismo debe dirigirse hacia una educación emancipadora, y que ésta no puede ni debe surgir de lo que sostienen modelos extranjerizantes. Del trabajo de la comunidad educativa en conjunto con los equipos ministeriales es de dónde deben surgir las propuestas de "innovación", pensando qué educación queremos, con qué objetivos y a qué actores debemos aliarnos para alcanzarlos.

Este proyecto para escuelas innovadoras debe leerse en función de otros análisis que hemos desarrollado, como es el énfasis puesto en la calidad por parte de la gestión, la creación de nuevos organismos evaluadores (que se contraponen a los ya existentes), o la falta de participación de los principales involucrados en la educación en las decisiones. Sin embargo, dejaremos a modo de mención otra que puede dar una pista de qué fines se persiguen y que aportan una nueva arista para el análisis del proyecto: su financiamiento. El Bachillerato Internacional ® es una fundación educativa, que según su página web no persigue fines de lucro. Sin embargo, el Gobierno de la Ciudad debe destinar al mismo: 10.660 dólares anuales por escuela que participa del mismo, 151 dólares en concepto de matrícula por alumno y 104 dólares por evaluación por materia.

Inscripción on line y cierre de año

Para terminar el año, el Gobierno de la Ciudad anunció la inscripción on line para las escuelas públicas, desde nivel inicial hasta nivel terciario. Esta modalidad fue cuestionada por gran parte de la comunidad educativa y por los sindicatos, antes de su realización y en la actualidad, donde miles de estudiantes no tienen asegurada su vacante para el 2014. Sucede que lo que se cuestiona no es la informatización de las inscripciones per se, como si la comunidad

educativa estuviese en contra del uso de las nuevas tecnologías. Lo que se cuestiona son diversos elementos de este sistema: fue una medida intempestiva, anunciada con poco tiempo de anticipación y con información muy difusa; se asume que toda la población tiene acceso a internet y sabe cómo utilizar un formulario de inscripción; para quienes no sabían usar el sistema, un personal contratado y tercerizado podía ayudar a las familias en las escuelas: este personal no era de la escuela y por ende, contribuyó a "perder" la que es otra de las críticas al sistema on line y que tiene que ver con diluir la relación existente entre las escuelas y las familias; las familias no tienen información fehaciente hasta febrero acerca de la vacante de sus hijos. Pero si hay algo grave que expresó esta medida y que aún no sabe cómo va a resolverse, es que se volvió aún más visible la falta de vacantes, sobre todo en el nivel inicial, que tiene la Ciudad. Entonces nos preguntamos: ¿Cómo va a hacer la Ciudad para cubrir las vacantes que las familias necesitan?, ¿Cómo se va a garantizar lo que la Ciudad prometió sobre la inscripción directa de quienes pasaban de un nivel a otro o quienes por tener hermanos en una escuela se aseguraba la vacante sin problemas?, ¿A dónde van a ir a parar los y las estudiantes?, ¿A la escuela privada?, ¿Quedan a fuera de la escuela hasta que haya vacantes?, ¿Se cerrarán cursos con la excusa de que nadie se inscribió en determinadas escuelas?.

Las medidas enumeradas expresan un estado de emergencia educativa en la Ciudad y esto no es una exageración. La privatización de la educación se provoca no sólo con el subsidio a las escuelas privadas, sino con el vaciamiento de la escuela pública y esto lo podemos ver a partir de la ausencia de vacantes para la población que tenemos en la Ciudad. Asimismo, asistimos a un proceso de "extranjerización de la educación" a partir de la incorporación de supuestos modelos educativos que, sin mediación alguna, se pretenden imponer en algunas escuelas locales. La evaluación parece ser el nuevo caballito de batalla del gobierno macrista y tras ella, aparecen la ideas de medición por resultados, exposición de los mismos, rankings  y expertos que hacen las pruebas. Esto también es privatización de lo público en forma encubierta. Vaciamiento de lo público también es la situación de las orquestas infantiles y juveniles.

Esto es una breve reseña de cómo termina el ciclo lectivo 2013. ¿Qué pasará  en el 2014?

....continuará....

Observatorio de Políticas Educativas


Ver Diario Página 12: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-219882-2013-05-13.html; y Diario La Nación http://www.lanacion.com.ar/1610685-buena-noticia-para-comenzar-a-mejorar

Ver Inforbae: http://opinion.infobae.com/silvia-montoya/2013/06/08/una-agenda-integral...

Ver: www.ibo.org/es/

Ver Diario Clarín: http://www.clarin.com/sociedad/bachillerato-internacional-crece-Ciudad_0_1021097951.html

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