La Mano Negra del Norte

02/10/2010

Breve informe del historiador ecuatoriano Jorge Nuñez sobre el intento de Golpe de Estado al presidente Rafael Correa

Los golpistas son un grupúsculo de policías manipulado por políticos de ultraderecha, liderados por el ex-Presidente coronel Lucio Gutiérrez. Lo comprobamos temprano en la noche, cuando estuvimos con Jenny en el edificio de los Medios Públicos (TV, Radio, Diario El Telégrafo), donde ella había sido invitada para una entrevista. Pues bien, llegaron unas 80 personas, muchas de ellas encapuchadas, y atacaron el edificio, rompieron las puertas y las mamparas de cristal y asaltaron las oficinas de los diversos medios, tratando de cortar las transmisiones. A la cabeza, arengando a ese grupo de golpistas, estaba un abogado a quien conocemos bastante bien, llamado Pablo Guerrero, hijo del inefable Pepe Guerrero y que es hombre de confianza y colaborador político de Gutiérrez. Por suerte, luego llegó al lugar un grupo de militares constitucionalistas, para proteger los Medios Públicos, y controlaron a esos golpistas.

Indignados con ese atentado, de ahí nos fuimos a la Plaza Grande y estuvimos presentes cuando el Presidente Correa regresó al Palacio Nacional, luego de ser rescatado por los militares y los policías no golpistas. Ahí había una multitud esperándolo desde la mañana y grandes concentraciones ciudadanas se produjeron al mismo tiempo en todos los rincones del país, en respaldo a Correa y al orden constitucional. La gente deliraba de emoción patriótica y daba vivas a la Revolución Ciudadana, que ha calado hondo en los sectores populares, a los que ha beneficiado notablemente.

Por lo visto, la gente está consciente de que que éste es un gobierno al servicio del pueblo y de la nación, que ha creado una gama de ayudas en beneficio de los más pobres: incrementó el bono de la pobreza, creó subisdios a la luz eléctrica y a la educación, entrega desayunos y almuerzos escolares, así como uniformes y becas a los mejores estudiantes. También ha creado la Misión Manuela Espejo (nombre de nuestra primera enfermera, hermana del Precursor de la Indeopendencia), que ha empadronado a todos los minusválidos y gentes abandonadas del Ecuador, para proveerles de ayudas, recursos ortopédicos y medicinas, y el Programa Joaquín Gallegos Lara (nombre de un gran escritor minusválido), para proveer pensiones estatales a familiares o amigos que cuidan de enfermos, ancianos y minusválidos.

La gente también está consciente de la recuperación económica del país, gracias a la política proteccionista y de incentivos a la producción nacional, ahora alabada hasta por la revista The Economist: hay un despegue de la industria y la artesanía nacionales, hay una agricultura floreciente (que este año ha producido 100 mil toneladas extras de arroz y otras tantas de maíz y soya), hay una nueva y formidable red de carreteras pavimentadas con hormigón rígido (para que duren treinta años) y una política de incentivos al turismo interno, entre muchas otras medidas destinadas a impulsar el desarrollo interno. El resultado es una disminución de la pobreza, que ahora es la segunda menor de Sudamérica, después de Uruguay, según cifras de la ONU, y también un crecimiento del empleo y disminución del desempleo, que antes era del 12% y ahora es del 9%. ¡¡¡¡Y todo esto en medio de la crisis mundial!!!!

Ayer la situación de orden público ha sido normal. Se sabe que en el putsch hubo cinco muertos (dos policías constitucionalistas y tres civiles pro correístas, atacados por los policías golpistas) y unos 190 heridos.

Seguiremos informando. Cordialísimo abrazo!!

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