Una duda a propósito de A propósito de la duda: actualizaciones requeridas por el paso del tiempo

Autor/es: María Fukelman

Sección: Palos y Piedras

Edición: 13


Entre 1976 y 1983 se vivió el período de historia reciente más negro de la Argentina; con la dictadura militar transcurrieron años en los que la muerte y la tortura fueron moneda corriente. Treinta mil personas, entre las que se encontraban muchos hombres y mujeres jóvenes, algunas de estas últimas embarazadas o con pequeñas criaturas, fueron perseguidas, secuestradas, violadas, asesinadas y desaparecidas. La apropiación sistemática, por parte de los represores y sus cómplices, de los bebés nacidos en cautiverio y tomados como “botín de guerra” se calcula en alrededor de 500 chicos, a quienes se les robó su identidad. La Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo trabaja desde 1977 para recuperar a los nietos expropiados. Al día de la fecha, las Abuelas pudieron devolverle la identidad a 98 jóvenes.

Teatro x la Identidad surge en 2001 como una propuesta artística que se suma a la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo. Como afirma Irene Villagra “se trata de un movimiento vigente” que tiene un “objetivo principal: la recuperación de todavía cerca de 400 nietos apropiados por la acción del terrorismo de Estado”1. Se intenta, entonces, desde el teatro, promover la activación de la memoria, a la vez que se pretende reparar los efectos de la última y más violenta dictadura militar argentina. Araceli Arreche, por su parte, postula que el movimiento trasciende el “gesto estético” para esgrimir en un “gesto político”2.

La obra que dio origen a Teatro x la Identidad fue A propósito de la duda, creada por Patricia Zangaro, y surgida, como ella misma me contó en una entrevista, a partir de que “…yo sentía una fuerte necesidad de hacer algo desde el teatro por la causa de Abuelas; era como una pulsión y bueno, se lo propuse a Daniel Fanego porque habíamos hecho algo juntos; (…) y nos habíamos llevado muy bien trabajando juntos, y entonces se lo propuse y él dijo ‘¿por qué no?’”.3 A propósito de la duda se estrenó el 5 de junio de 2000 en el Centro Cultural Rojas y el éxito de la propuesta fue arrollador. No sólo continuó durante las cinco semanas previstas (muchas veces con dos funciones por noche) sino que la obra siguió hasta finales de ese año en una sala más grande en el Centro Cultural Recoleta.

Desde el título de la obra se puede apreciar el objetivo fundamental de la misma: instaurar la duda sobre el conocimiento de la propia identidad. Sólo desde la formulación de preguntas, de inquietudes, es posible arribar a la verdad, aquella que, como afirmó Sir Francis Bacon, “es hija del tiempo, no de la autoridad”. La duda, propuesta en la obra bajo la pregunta “¿Vos sabés quién sos?”, y generada en el muchacho pelado a partir de su calvicie, no acorde con el frondoso cabello de su supuesto padre, no debe entenderse como algo individual porque, fundamentalmente en este caso, la duda es social. Es imposible pensar el gran problema de la expropiación de los bebés nacidos en cautiverio, hoy hombres y mujeres, como un asunto particular de aquellos a quienes les sucedió. Como sociedad entera sentimos la pérdida de una generación coartada por la desaparición de miles de personas. Ayudar a las Abuelas de Plaza de Mayo a encontrar a sus nietos es ayudar a la sociedad a que recupere una identidad perdida y saboteada por las fuerzas militares usurpadoras.

Patricia Zangaro también consideró este fenómeno como “…una necesidad social. Nosotros no habíamos generado nada ni aquello lo habíamos inventado nosotros. Simplemente coincidía nuestra necesidad con una necesidad de la sociedad de poner en el centro de la escena la causa de las Abuelas, la cuestión de los bebés apropiados sistemáticamente por la dictadura militar. Y bueno, así fue como a fines de ese año (2000) se acercaron dos compañeras, Cristina Fridman y Eugenia Levín, y entonces se les ocurrió esta idea de que el fenómeno se multiplicara, que no fuera ya un espectáculo de un autor, un director y un determinado grupo de actores, y una sala, sino que se multiplicara en diversos grupos de autores, directores, actores, salas, etc. Y así fue como al año siguiente nació Teatro x la Identidad, que hasta hoy sigue generando distintas actividades, que se ha multiplicado a lo largo de todo el país, que ha llegado hasta Madrid, hasta Barcelona; se ha hecho incluso un pequeño ciclo en Londres, un pequeño ciclo en París”4.

A propósito de la duda está conformada por diferentes testimonios de abuelas y nietos recuperados, pero también de apropiadores y represores, que fueron facilitados por la Agrupación HIJOS y por los Nietos, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Araceli Arreche cita a Mariana Eva Pérez al afirmar que si Zangaro “los incluye es porque nada de lo que ella escriba será más elocuente para enunciar lo que quiere enunciar”5. Los testimonios verídicos incrementan las sensaciones de aberración y horror que generan los sucesos genocidas, y llaman fuertemente a la reflexión sobre qué cosas no pueden volver a suceder en la sociedad.

Ante el pedido de los organizadores de Teatro x la Identidad de que A propósito de la duda volviera a ser representada el año 2008 durante el Encuentro Nacional e Internacional entre el 13 y el 30 de noviembre, la autora, Patricia Zangaro, y sus directores, Daniel Fanego y Érika Halvorsen, incorporada para la ocasión, consideraron que era necesario plasmar en la obra ciertos hechos significativos en la sociedad argentina durante los últimos 8 años. El hecho más importante sobre el que se decidió hablar fue la desaparición de Jorge Julio López, testigo clave en el juicio al ex comisario Miguel Etchecolatz, ocurrida el 17 de septiembre de 2006.

Este gravísimo suceso refleja un sistema de represión y apropiación que, aún en democracia, o postdictadura, ¿por qué no?, sigue operando. A pesar de los últimos avances en los juicios a torturadores, represores y apropiadores, la desaparición de López pone al descubierto el hecho de que hay determinados temas sobre los que todavía “no se puede hablar”. Sigue habiendo, entonces, un siniestro sistema, con un alto grado de alcance que se escuda en las sombras y desde allí actúa (dígase al respecto que hace más de tres años que hicieron desaparecer a López y no se supo nada más de él). Esto fue, precisamente, lo que quiso resaltar Patricia Zangaro con el cordón de figuras cubiertas por largos capotes que, en esta última puesta de A propósito de la duda se presenta: “A propósito de la duda, que está estructurada en función de testimonios, porque son todos testimonios, no podía hacerse de la misma manera que se hizo en el año 2000, cuando nuestra mirada era mucho más cándida en ese sentido, una mirada más heroica: todos daban testimonio y esto era muy importante mostrarlo. Pero lo que puso en evidencia, aunque ya se sabía, por supuesto, de manera muy dolorosa para la sociedad, la desaparición de Julio López, es que ese aparato represivo que se montó durante la dictadura sigue intacto y sigue operando en las sombras. Las fuerzas policiales que fueron incorporadas durante la dictadura están en funciones todavía en la policía bonaerense. Entonces, había que dar cuenta de esto, por eso a mí se me ocurrió la presencia de un cordón de hombres, que yo lo había visto con alguna connotación más directa de lo que son las fuerzas de seguridad en cuanto a su vestimenta y demás, y que Daniel lo resolvió de manera mucho más atractiva en el escenario porque tienen apenas algunos elementos que podrían identificarse con las fuerzas de seguridad, pero son mucho más inquietantes porque no están claramente vestidos ni con uniforme ni con ningún distintivo especial, lo cual los hacen mucho más inquietantes porque son realmente fuerzas en las sombras”6.

Se deja muy en claro en la obra cómo estas personas están, en principio, observando la situación desde afuera, vigilando la sociedad y, a su vez, interviniendo, violenta y antidemocráticamente, cuando sus intereses se ponen en juego. Además, como ya se mencionó, se presenta un formato testimonial, el cual hace imposible no relacionar la puesta en escena con un juicio. En este sentido, una vez más se puede vincular la obra con la terrible desaparición de Julio López, ya que, es este cordón de poder encubierto el que interrumpe el testimonio del testigo que trasladaba detenidos, el cual, muy posiblemente, pudiera inculpar a otros miembros de las fuerzas. Si bien los personajes moralmente no se vinculan en nada, porque Julio López fue víctima, secuestrado y torturado por la dictadura militar, y el personaje del hombre, por el contrario, ha participado, como mínimo, según lo que declara, en el manejo de los camiones que llevaban detenidos, sí se puede relacionar la manera represiva de instaurar el silencio cuando el propio grupo poderoso es el que puede perjudicarse.

También se puede observar la manera en que estas fuerzas ocultas se manifiestan claramente a favor de los apropiadores. Es el bando de aquellos que torturaron, asesinaron, raptaron y expropiaron a niños quienes se unen en un solo discurso, el único que, a su modo de ver, puede ser oído gracias a, por ejemplo, el uso preferencial del micrófono. Este cordón de figuras oscuras está al servicio de aquellos que robaron la identidad del muchacho pelado.

Lamentablemente, se hace posible observar la vigencia que estas fuerzas represivas continúan teniendo en nuestra sociedad, al tener en cuenta, por ejemplo, la amenaza de bomba sobre el teatro Cervantes, el día, precisamente, del estreno de A propósito de la duda actualizada con esta relectura. Zangaro postula que entonces hay “alguien a quien le molesta que esto suceda, que este discurso se diga”, a la vez que afirma, sobre las imágenes que se reproducen en la pantalla colocada sobre el escenario, que “es muy fuerte en el espectáculo la imagen de las fotos de todos los desaparecidos y en el medio la foto de Julio López” que no se representa en blanco y negro, sino en color, gracias a una muy efectiva idea de la actriz Catalina Speroni y que, como sostiene la autora, “ver esa foto en color y las otras en blanco y negro da cuenta de que sucede lo mismo pero que en el medio pasaron treinta años, eso es muy fuerte”7.

A pesar de las actualizaciones producidas en A propósito de la duda, que dan cuenta de un terrible sistema opresivo que sigue vigente, es posible ver que la búsqueda de esperanza que se presenta en la primera puesta del año 2000 no ha sido alterada en ésta de 2008. Los cánticos de murga de los jóvenes, y el fuerte final en el que ese cordón de fuerzas oscuras y poderosas parece romperse, muestran que la búsqueda continúa y eso significa que no se han bajado los brazos. Como sostiene Patricia Zangaro, las Abuelas de Plaza de Mayo “siempre apostaron a la vida, a que esos chicos están y que necesitan recuperar su identidad”8, entonces, mientras se siga instaurando la duda que permita a cada uno preguntarse sobre sus raíces, que nos permita como sociedad preguntarnos, si sabemos quiénes somos, habrá esperanza de que la verdad se haga presente y aquellos 500 niños nacidos en cautiverio y arrancados de los brazos de sus padres, hoy hombres y mujeres, recuperen su identidad, la esencia misma de cada persona. Cuando esto suceda, ya no será necesario Teatro x la Identidad, y el objetivo, artístico, pero por sobre todo, el social, estará cumplido.



Bibliografía

  • Arreche, Araceli; “Teatro e Identidad. Violencia política y representación estética: Teatro x la Identidad 2001 – 2007”.
  • Villagra, Irene; “Teatro Abierto y Teatro x la Identidad: dos experiencias de la historia argentina reciente y del tiempo presente”, XIII Jornadas Nacionales de Teatro Comparado, Ciclo de Historia y Teoría Teatral (del 28-11-07 al 01-12-07).
  • Zangaro, Patricia; Entrevista realizada por mí, 19-11-08.

Notas

1 Villagra, Irene; “Teatro Abierto y Teatro x la Identidad: dos experiencias de la historia argentina reciente y del tiempo presente”, XIII Jornadas Nacionales de Teatro Comparado, Ciclo de Historia y Teoría Teatral (del 28-11-07 al 01-12-07).
2 Arreche, Araceli; “Teatro e Identidad. Violencia política y representación estética: Teatro x la Identidad 2001 – 2007”.
3 Entrevista realizada por mí a Patricia Zangaro, 19-11-08.
4 Ídem.
5 Arreche, A., op. cit.
6 Entrevista realizada por mí a Patricia Zangaro, 19-11-08.
7 Ídem.
8 Ídem.

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