En pesos

10/06/2020

La política monetaria de cara a absorber los efectos colaterales de ir contra el ciclo: emitir en tiempos críticos o de crisis. En un país hiperdola rizado. Banco Central y Ministerio regulan el mercado de cambios, prueba de ensayo y error.

por Mara Pedrazzoli*

Con apoyo del FMI, que aseguró una oferta encima del 50% del valor presente neto de los bonos comprometería la sostenibilidad de la deuda, se acercan las posiciones del gobierno y los acreedores privados representados por grupos de bonistas. Si la aceptación del canje es inferior al 75%, podrían abrirse caminos judiciales y surgirían nuevos “holdouts”, quince años después de los originales. El gobierno ofreció restringir el período de gracia e incorporar un bono atado a la evolución del PIB, el nuevo plazo cierra el viernes 12 de junio.

El presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, brindó una entrevista exclusiva a la Revista Crisis donde ponderó las consecuencias de un eventual default y el establecimiento de un impuesto a la riqueza. El cierre de posibles fuentes de financiamiento afectaría no sólo al gobierno sino al sector privado, y ese escenario obligaría o abriría paso al fomento del fondeo en el mercado de capitales porteño. Pesce prescribe, al igual que Guzmán, un horizonte donde las familias argentinas ahorren en pesos e inviertan en acciones de grandes empresas residentes. “Argentina es un buen país para ganar plata, pero no para invertir”, repite una frase ajena en la entrevista.

Además de los datos contundentes del último Informe de Deuda y Fuga de Capitales de 2015-19 publicado por el BCRA, su presidente apunta: “los argentinos hoy son propietarios de empresas en el exterior por un valor mayor que las empresas argentinas en manos de no residentes en el país”. Un comportamiento de país primermundista que da cuenta de las notables diferencias de ingresos en nuestra población, lo cual refleja también posibilidades de gravámen.

Si bien este año la economía se contraerá -9,5% y eso restará presiones al dólar por el lado de menores importaciones, incluyendo el turismo, comienza a observarse en la práctica una sobrefacturación comercial y la aceleración del “contado con liqui” para aprovechar las ganancias en mercados paralelos. Ese es un flanco de batalla para el BCRA, quién exitosamente ––con medidas como el “parking” de cinco días para la tenencia de bonos–– logró bajar la cotización del paralelos a USD 100 nuevamente. El oficial “no está apreciado”, defiende Pesce en la entrevista.

No sólo la paridad del dólar y las reservas son objetivos del BCRA, sino frenar la especulación para estimular el empleo y la producción. Que los esfuerzos de asistencia a empresas afectadas por la crisis de la Covid-19 (a través de programas como el ATP, la línea de créditos a MiPyMEs con tasa del 24% y los préstamos al 0% para monotributistas y autónomos) no se diluyan en la práctica del ahorro en dólares.

Desde el gobierno aseguran que algunas medidas cambiarias son circunstanciales, pero quizás otras ––como el “parking”–– llegaron para quedarse. Existe una antelación de la política de este Banco Central a los escenarios futuros, reconocen que la emisión monetaria que puso en marcha la pandemia podrá presionar al dólar en un mediano plazo. Los datos computan una transferencia de $ 300.000 millones al Tesoro entre febrero y abril y una emisión de $ 400.000 millones solo en mayo. De allí la insistencia por recrear un mercado de capitales en pesos, designio tanto de Pesce como Guzmán.

Economista e investigadora del Centro Cultural de la Cooperación

Link, https://www.elpaisdigital.com.ar/contenido/en-pesos/27271

 

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