Mucha publicidad y pocas obras

18/10/2013

Por Carla Degliantoni

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se ha caracterizado por realizar más propagandas que obras. Sus campañas de comunicación y difusión son harto conocidas por los vecinos de la ciudad, pero no así las obras necesarias para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Según se desprende de la Ejecución Presupuestaria 2012, el macrismo gastó más de $35.000 millones para dicho período, un 29,6% más que en 2011. Dada la enorme riqueza que hay en nuestra ciudad, el gobierno local puede financiar la mayoría de los gastos con recursos propios. De hecho, el 83% de los recursos provienen de la recaudación tributaria local, lo que marca una situación muy holgada para la Ciudad en relación a otros distritos como la Provincia de Buenos Aires. A su vez, la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión macrista ha recurrido de forma ininterrumpida al financiamiento vía endeudamiento, aumentando el stock de deuda un 124% desde su asunción, sumando unos $1.227 millones de pesos adicionales solamente en el 2012.

Ahora bien, a pesar de contar con una gran cantidad de recursos para ejecutar las obras de infraestructura para resolver un problema estructural como es el de las inundaciones, los vecinos de la ciudad seguimos lamentando la pérdida de vidas humanas y enormes pérdidas económicas tras dicho fenómeno del 2 de abril. En particular, vemos que el gobierno de la ciudad subejecuta las partidas destinadas a mejorar y realizar las obras hídricas necesarias. El Programa Desarrollo de la Infraestructura de la Red Pluvial contaba en 2012 con un presupuesto aprobado por la Legislatura de $233 millones y solamente se ejecutaron $11 millones, es decir, un 5,1%. Las obras que debía encarar este programa estaban principalmente relacionadas con la Cuenca Vega-Medrano, principal zona perjudicada de las últimas inundaciones.

Para el año 2013 las obras de la Cuenca Vega-Medrano desaparecen del programa plurianual de inversiones. De hecho, el Programa Desarrollo de la Infraestructura de la Red Pluvial tiene un presupuesto de $20millones para 2013, es decir, un recorte del -91,9%. De dicho monto, $11 millones son para la Cuenca Matanza Riachuelo.

A su vez, el Gobierno de la Ciudad responsabiliza al Estado Nacional por la falta de recursos para llevar adelante dichas obras, acusando de no aprobar ni salir como aval para poder tomar los préstamos necesarios para llevarlo adelante, razón por la cual las obras se encuentran paradas.

Ahora bien, es la misma Auditoria General de la Ciudad de Buenos Aires quien informa que las dificultades que existieron para concretar el préstamo que iba a ser otorgado porel BNP Paribas y el BNDES brasileño, mediante el Convenio de Pagos y Créditos Recíprocos de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), se debieron a errores del propio gobierno de la ciudad. Principalmente, el problema radica en la utilización en garantía de repago los fondos provenientes de la Coparticipación Federal, lo que no está permitido por el Convenio de la ALADI. Es por ello, entonces, que el Banco Central no ha podido autorizar la operación y el gobierno porteño no tuvo más que finalizar la licitación por dichos inconvenientes.

Es interesante comparar ese derrotero con lo que sucede con la publicidad y propaganda oficial. La Secretaría de Comunicación Social, a cargo de la Jefatura de Gobierno, exhibe una ejecución del 99% año tras año. Para 2013,, vemos que el presupuesto destinado a esta secretaría ha aumentado un 27% llegando a ser para el 2013 de $277 millones.

En suma, es interesante que la política del Gobierno de la Ciudad de priorizar la imagen en vez de encarar las obras necesarias para solucionar los problemas estructurales de la ciudad se ve reflejada en el presupuesto y su ejecución.

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