Bautista, el valiente pirata de altamar

26/04/2016

La Cooperativa El Zócalo publicó en noviembre de 2015 un libro producido colectivamente por alumnos y maestros de 3° grado de una escuela pública de La Boca. Se trata de un cuento organizado en ocho capítulos breves titulado:  “Bautista, el valiente pirata de altamar”

He aquí nuestro comentario del proceso que desembocó en un tipo inhabitual de producción didáctica y literaria a la vez.

Todo empezó un día de 2015 cuando los maestros de 3° grado de la Escuela 4, Distrito Escolar 4°, decidieron decir ¡basta! a la soledad porque como dice el poeta es un pájaro grande, multicolor, pero al faltarle las alas cada vez que intenta volar produce un gran dolor. Y para vencer a la soledad se juntaron los maestros de grado, de educación tecnológica, inglés, plástica, educación física, la bibliotecaria y juntos convirtieron las formales planificaciones individuales en un proyecto que permitiera a los veintiún alumnos de tercero zarpar de los conventillos, los hoteles, las casas tomadas, la villa próxima, para vivir las aventuras que los transformarían en los Bravos Piratas de La Boca.

Y al grito de ¡Vamos a andar!, venciendo al egoísmo, hundiendo al poderoso, alzando al perezoso, sumando a los demás, comenzaron alumnos y maestros  a transitar los días y  los trabajos imprescindibles para graduarse de piratas aventureros. Poco después las familias se fueron incorporando a la travesía Y juntos vivieron la aventura de dar sentido a los sin sentidos de la escuela.  Hubo que practicar el trazado de las letras y sus diversos grafismos porque vaya uno a saber qué mensajes piratescos tendrían que descifrar o escribir. Hubo que buscar información en los textos e imágenes de muchos libros para conocer todo aquello que un pirata necesita  saber y tener para serlo: nombres, vestimentas, instrumentos, objetos, rasgos físicos peculiares y, algo más, imaginar los peligros y desafíos que deberían sortear para alcanzar su objetivo.

Una noticia periodística sobre el hallazgo de un lingote de plata atesorado por un corsario escocés del siglo XVII no solo aportó el toque de verismo que el asunto necesitaba sino también un nuevo tipo de texto con su estructura y vocabulario específico que descubrió la utilidad del diccionario. Y cuando cada uno hubo dibujado y caracterizado el pirata que quería ser, empezó la ardua tarea de llegar a acuerdos para convertir las propuestas individuales o de pequeño grupo en el relato de las vicisitudes de Bautista, el valiente pirata del mar. La clave para lograrlo fue el entramado de acciones de alumnos, maestros, bibliotecario, equipo directivo, padres, donde nadie impuso pero aportó lo que podía y debía, ya sea hablando o escuchando, leyendo o escribiendo, dibujando, buscando información, proponiendo, sistematizando, jugando, cantando. El proceso y el producto están claramente desarrollados en el libro que imprimió el taller de la cooperativa El Zócalo, imprenta gestionada por sus trabajadores. Los piratas adultos lo organizaron con la intención de que la experiencia navegara desde la Escuela 4, DE 4°, hacia la sensibilidad de todos los que, docentes o no, trabajan para que la escuela pública sea bastión de un mundo donde la solidaridad derrote a la soledad.

Quienes quieran conocer cómo y por qué en una escuela de La Boca nació un pirata y  cuáles fueron las aventuras que protagonizó, comunicarse con Matías al 1538098204 o dirigirse a Quinquela Martín 1081, allí los espera un ejemplar de Bautista, el valiente pirata de altamar .

Marta Marucco

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