El Búho y la Alondra

De Aalborg a Cochabamba: palabras fuera de lugar

Autor/es: Paula Lucía Aguilar

Edición: Confines y fronteras


¿Tiene fronteras un texto? ¿Cuáles son las condiciones de posibilidad que lo hacen legible? A partir de una experiencia de investigación colectiva, el artículo trata de los viajes de un texto producido en Buenos Aires, su itinerario académico entre Aalborg y Cochabamba, y los límites territoriales de sus lecturas. 

 

Las revisiones en general no abordan las preocupaciones de los editores y los revisores expresadas en comunicaciones anteriores. Teníamos la esperanza de que con una revisión sustancial, atendiendo a los comentarios y sugerencias, se obtendría un capítulo satisfactorio. Este no es el caso” (Nota del editor, agosto de 2014).

 

Esta es la breve historia de un desencuentro. Trata de los itinerarios de un texto producido con febril entusiasmo por un equipo de investigación en Buenos Aires, su circulación entre dos ciudades y los límites territoriales de su lectura. Tal como nos fuera informado en el epígrafe, nada salió como esperábamos. O quizá sí.

1. La convocatoria

A inicios de 2013, recibimos vía internet el anuncio de una convocatoria para la presentación de artículos que nos llamó la atención. Un grupo de investigadores de la Aalborg University en Dinamarca convocaba a un workshop de discusión de textos en vistas a la publicación de un libro de circulación internacional.

La propuesta consistía en congregar trabajos de investigación que contemplaran en su análisis la relación entre discursos y política producidos en el marco de los llamados “estudios sobre gubernamentalidad”. Esta perspectiva reúne un ecléctico campo de investigaciones inspiradas en los trabajos de Michel Foucault y un conjunto de autores anglosajones que recuperan sus categorías de modo crítico. En particular, aquellas reflexiones realizadas por el filósofo francés en sus cursos (y otros textos sueltos) sobre lo que define como “gobierno” o, en otros términos, los modos, medios y alcances de la “conducción de las conductas” de sujetos y poblaciones. Desde esta mirada, se analiza cómo los discursos participan de las distintas instituciones, dispositivos, políticas o programas que permiten orientar conductas (cualesquiera estas sean) con efectos prácticos de construcción de hábitos, reglas y categorías. En suma, una revisión al problema teórico nodal para las Ciencias Sociales de la relación entre política, discursos y prácticas, llevada a distintas áreas de la vida social.

Para nuestro equipo de investigación, la convocatoria era una oportunidad interesante en varios sentidos. Abría nuevos horizontes de circulación para una línea de trabajo en crecimiento en nuestro país en aquel momento y promovía intercambios con quienes compartían los mismos intereses en otros países. Asimismo, era un camino posible para sortear las graves dificultades de inserción internacional de la producción académica local. Tras el envío de un resumen de autoría colectiva y un arduo proceso de selección, recibimos la invitación a participar del taller en la ciudad de Aalborg, al norte de Dinamarca, a tan solo 12.000 km de casa.

 

 

2. Situados

¿Qué mostrar? El viaje en sí mismo nos enfrentó en términos prácticos y políticos a la producción de conocimiento situado. Hablar desde el sur a interlocutores del norte implicó la necesidad de traducir el texto al inglés, idioma oficial de la convocatoria, y defender su escritura colectiva, contraria a la lógica de la acreditación académica (local e internacional) en la que prima el trabajo individual. Por otra parte, hacía rato ya que nos habitaba una cierta incomodidad con la perspectiva de la gubernamentalidad en América Latina y creíamos necesario puntualizar ciertos límites en su reflexión teórica sobre sus usos de la historia, los materiales de archivo y la materialidad de los discursos en juego. Nos interesaba, a la vez, señalar que era imposible estudiar la relación entre discursos y prácticas sin una teoría del discurso. Era preciso recuperar genealógicamente las relaciones de poder y los conflictos que permanecen olvidados en aquellos discursos que hoy se presentan como evidentes para captar en las heterogeneidades discursivas las huellas de su siempre conflictiva formulación.

Veníamos hace tiempo trabajando sobre un corpus de materiales de archivo sobre teorías del desarrollo con algunos hallazgos interesantes. Especialmente, la existencia durante la década de 1970 de proyectos alternativos impulsados desde América Latina y que llamativamente no habían sido contemplados en la narrativa oficial académica en torno al tema. La puesta en serie de documentos de distintas organizaciones, como la CEPAL, el Modelo Mundial Latinoamericano, producido por la Fundación Bariloche, o los Proyectos Nacionales y modelos matemáticos basados en la satisfacción de las necesidades de la población, producidos por Oscar Varsavsky, desestabilizaban los análisis sobre los planes de desarrollo en pugna para la región. Desde los años 1970, mientras gradualmente se homogeneizaban los sentidos acerca de un único desarrollo posible, otros estilos de desarrollo se habían propuesto, discutido y hasta evaluado técnicamente en cuanto a su factibilidad y viabilidad política concreta. El discurso único tenía mellas, había otras bifurcaciones antes del crecimiento económico globalizado como única respuesta; por tanto, había que restituirlas.

Mientras hacíamos este trabajo de archivo, las disputas se multiplicaban en América Latina sobre la caracterización de un incipiente “neodesarrollismo” enmarcado en el ciclo de “gobiernos progresistas” que se reivindicaban posneoliberales. Los discursos del presente problematizaban propuestas de desarrollo alternativo, cuya planificación tenía por horizonte las necesidades en sentido amplio, mientras se debatía la utilización de los recursos del Estado en función de ellas. Bolivia y Ecuador estrenaban nuevas constituciones, y desde sus ministerios, se redactaban planes de desarrollo orientados por las máximas del Buen Vivir/Vivir Bien; recuperando, además, la planificación estatal de la vida económica y social como herramienta de gobierno. Pasado y presente recuperaban la pregunta política por excelencia: ¿cómo vivir?

Una convocatoria a escribir sobre política, discursos y gobierno: si había un lugar donde ir a contar el estruendo de la batalla y visibilizar sus desafíos para una Historia del Presente, era allí. Nos embarcamos, entonces. Algo del apasionamiento teórico y de la avidez por decir tuvo por resultado un texto desproporcionado en extensión y complejidad. La traducción al inglés limó algunas de sus redundancias. Y, finalmente, fue aceptado.

 

3. El seminario

 

 

Aalborg, capital de la región de Nordjylland, es una ciudad de mil años, otrora puerto industrial, a unos 260 km al norte de Copenhague. Es reconocida por su universidad, fundada a fines de los 70, cuando decayó la actividad portuaria y la ciudad debió reconvertirse. Esta se extiende en un campus amplio, de edificios bajos y grises, señalados con pequeños carteles azules, nórdicos. Sus aulas son inmaculadas, de grandes vidrios y techos bajos. Las puertas se cierran herméticamente y son dobles, para prevenir que el aire frío ingrese a las instalaciones. Su estructura es moderna, paredes grises combinan con pisos de vinílico azul Francia. El inglés es el segundo idioma para la mayoría de la comunidad académica.

 

 

El seminario comenzó con la presentación de distintos trabajos para ser considerados como capítulos de la publicación a la que habíamos sido convocados. La dinámica era la usual para este tipo de reuniones. Los anfitriones introdujeron sucintamente los ejes de debate, y a continuación, los investigadores presentaron cada uno el texto para discutir colectivamente. Tras cada exposición, asistentes y coordinadores comentaban su contenido y su estructura. Sin sorpresa, advertimos que los temas trabajados eran todo lo disímiles que podía reunir una convocatoria tan amplia como aquella. Sin embargo, pronto comprenderíamos que había algo que no estaba en ninguno de ellos. La Historia.

Esa tarde inaugural, los organizadores presentaron su paper. Este marcaría el tono del resto de las exposiciones: un análisis que llamaban microetnográfico y discursivo de las contra-conductas en el capitalismo globalizado. Para ello, proponían que viéramos una grabación en video de lo que parecía ser su trabajo de campo. Allí se mostraba a dos personas vestidas de mameluco blanco –de esos que utilizan los apicultores o quienes sospechan estar frente a una fuga de radiación atómica– que ingresaban a distintos comercios de conocidas cadenas estadounidenses en Aalborg ante la atónita mirada de sus empleados y clientes.

La performance se centraba en dos locales puntuales: uno de Levi’s y otro de McDonald’s. Según informaron, el video había sido grabado en 2003, cuando se realizaron las inspecciones internacionales realizadas en Irak en busca de armamento que luego sirvieron de excusa para el recrudecimiento del conflicto bélico. El grupo de activistas parodiaba entonces una inspección de veedores internacionales sobre armamento, revisando la mercadería en exhibición en cada uno de los locales, marcando supuestas irregularidades y hasta secuestrándola arbitrariamente como evidencia.

Ante la sorpresa generalizada, afirmaban vehementemente buscar “armas de destrucción masiva” y ser parte de un organismo cuyas siglas coincidían con las de la ONU. Los compradores de la casa de indumentaria observaban la escena sin comprender mucho qué pasaba. Los comensales giraban sus cabezas atónitos. Un tercer activista vestido de cronista de la televisión local registraba los movimientos y diálogos suscitados. Durante varios minutos, videos de esas disruptivas y cotidianas intervenciones fueron presentadas en el taller de Aalborg. En el análisis de la transcripción de aquellas intervenciones, los autores buscaban identificar los momentos de disrupción, enojo o sorpresa como muestras de resistencia política a los efectos del capitalismo globalizado sobre las apacibles vidas de los habitantes de Aalborg.

4. Ilegible

En estas condiciones, la presentación de nuestro trabajo se tornó ilegible. Tal como comprobamos a lo largo del taller, el modo en que entendían el cruce entre política, discursos y gobierno de las conductas no involucraba una dimensión genealógica o histórica. Los interlocutores del taller consideraban, y así nos lo hicieron saber, que el recurso a la arqueología foucaultiana, es decir, al rastreo de aquellas capas de discursos que resonaban en el presente, era considerada en aquellos lares una etapa cuasi superada por sus desarrollos teóricos posteriores. La concepción de los discursos y las interacciones propuesta por el equipo de Aalborg era más cercana a la posibilidad de pensar los vericuetos del gobierno ético de sí mismo y el ejercicio individual de las contraconductas, que del análisis en clave genealógica de Planes de desarrollo centralizados, diseñados por los gobiernos posneoliberales latinoamericanos

Por otra parte, ninguno de los asistentes tenía idea de los debates contemporáneos acerca del Buen Vivir/Vivir Bien o de los complejos procesos por los que estos países estaban poniendo de cabeza la formulación misma de lo que entendemos por vida en común. La traducción fue intensa y geopolítica. Implicó no solo las dificultades de entender cosas distintas por cada término nombrado, sino también la necesidad de explicar detalles de los procesos políticos en curso que dominaban la escena latinoamericana sin eco alguno en el territorio del seminario. Casi todo el vocabulario que utilizábamos era reinterpretado por ellos como signo de un debate anacrónico: desarrollo, población, industria, necesidades, países centrales, periferia, recursos naturales.

Desde nuestra perspectiva, era imposible pensar cómo podía discutirse un proyecto de nueva sociedad sin traer las capas de la memoria de aquellas otras alternativas olvidadas por procesos de violencia, racismo, persecución e interrupción institucional. Sin embargo, tal como se evidenciaba en las propias prácticas activistas de los organizadores, la política y la teoría no tenían para la propuesta del taller la urgencia de reconstruir Estados, sino que habían abandonado las formas colectivas de construcción, más allá de la interrupción de las prácticas suscitada por la performance.

Una segunda dimensión del desencuentro se manifestó claramente en la reiterada defensa que debimos hacer de la producción colectiva del texto. Escribir entre varios no es fácil. Y, al mismo tiempo, el texto no hubiese existido sin ese encuentro de entusiastas sistematizadores de registros y de huellas. Si la genealogía, al decir de Foucault, es gris y pacientemente documentalista, un trabajo sobre el discurso de proyectos alternativos de desarrollo propuestos desde América Latina requería una escritura producida a varias manos.

Hacia el final de la reunión, en un diálogo ríspido, el coordinador general nos advirtió que la publicación en el libro final no dependía solo del taller en Aalborg, sino que también quedaba supeditada a los criterios del comité editor. Y que nuestro trabajo, para ser aceptado, requería modificaciones sustanciales. El cambio de reglas sobre la marcha suscitó incluso la airada queja de varios de los investigadores presentes. De allí en más, el texto sufrió varias reformulaciones solicitadas por los editores que se extendieron en idas y vueltas a lo largo de casi dos años. Finalmente, llegó el veredicto. Después del esfuerzo del viaje, la traducción y la discusión, el trabajo no participaría del libro final. Claramente, no había sido ni el tiempo ni el lugar apropiado para llevar aquellas inquietudes. Un diálogo imposible. ¿Qué hacer?

 

 

5. Cochabamba

Ciudad de Cochabamba, 2016. Una extensa fila de jóvenes espera bajo el sol para ingresar al auditorio donde tomará la palabra el presidente de la República Plurinacional de Bolivia, Evo Morales. Nos encontramos en el cierre del II Congreso de Pensamiento Económico Latinoamericano en el cual fue presentada una versión en castellano de aquel texto enviado a Aalborg bajo el título “Estilos de desarrollo y Buen Vivir. Elementos para un debate pendiente”. El congreso había reunido durante dos días completos a decenas de investigadores de todo el continente, bajo el auspicio institucional del Banco Central de Bolivia, para debatir sobre la especificidad del pensamiento económico latinoamericano y sus potencialidades para pensar e intervenir sobre los procesos económicos y sociales.

El escenario tiene cortinados, una larga mesa y frondosos arreglos florales. Un auditorio completo de académicos, expertos investigadores y público en general aguarda expectante una entrega de premios. En este marco, se anuncian los resultados. El trabajo colectivo presentado es ganador del primer premio en el concurso propuesto en el marco del eje temático "La importancia de la estabilidad política y social en el desarrollo económico". El premio es entregado por el propio Evo Morales, luego de su esperado discurso.

Así, aquel trabajo producido para una compilación que iba a ser publicada en Aalborg, y que fue rechazado, era ahora leído y comprendido en Cochabamba, núcleo de interés de los debates propuestos por el artículo. Finalmente, el texto circula en un marco de vivaz debate colectivo sobre el futuro. Sus argumentos se escuchan con atención. Necesidades, naturaleza, sustentabilidad, territorio, fiesta, tecnologías, planificación, desarrollo son parte del lenguaje de la política, no ya entendidos como anacronismos, sino como huellas de las disputas pasadas y de lo que se estaba subvirtiendo en ese mismo momento.

Luego del desaliento inicial, el proyecto se expandió y el equipo se propuso ampliar las potencialidades del trabajo realizado, poniéndolo a circular bajo la forma de libro. El objetivo esperado de incidencia política sobre los debates del presente animó entonces la compilación Estilos de desarrollo y Buen Vivir, publicación colectiva que permitió abordar distintas facetas del debate propuesto y que contó con buena recepción. El libro fue prologado, además, por protagonistas de las iniciativas pasadas y presentes, y permitió la realización de numerosas actividades de difusión.

Unos días antes, durante la apertura del congreso, Álvaro García Linera se dirigió desde un atril hacia una concurrida audiencia que siguió con atención cada una de sus palabras. Al bajar del escenario, un integrante del equipo le acercó un ejemplar del libro, fruto de las peripecias suscitadas luego del rechazo en Aalborg. La foto, recibida casi al instante por WhatsApp en Buenos Aires, fue celebrada por quienes participamos en él con orgullo. Cierra un círculo y un viaje. Nuestro libro está en buenas manos.  

 

 

 


Cómo citar este artículo:
Paula Lucía Aguilar. "De Aalborg a Cochabamba: palabras fuera de lugar". El búho y la alondra [en línea]  Julio / Diciembre 2018, n° Confines y fronteras. Actualizado:  2018-08-15 [citado 2018-11-17].
Disponible en Internet: http://www.centrocultural.coop/revista/confines-y-fronteras/de-aalborg-cochabamba-palabras-fuera-de-lugar. ISSN en trámite.

Compartir en

Desarrollado por gcoop.