| Publicado en Enero / Agosto 2009 / Edición N° 5 / 6 / Año 2 |
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ISSN 1851-3263
Publicación Cuatrimestral |
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Edición N° 5 / 6“Bicentenario: Reflexiones de nuestra Patria Grande”: entrevista a Horacio López, Director adjunto del Centro Cultural de la CooperaciónCómo citar este artículo
Aymú, Alejandro. "“Bicentenario: Reflexiones de nuestra Patria Grande”: entrevista a Horacio López, Director adjunto del Centro Cultural de la Cooperación". La revista del CCC [en línea]. Enero / Agosto 2009, n° 5 / 6. [citado 2010-07-30]. Disponible en Internet: http://www.centrocultural.coop/revista/articulo/113/. ISSN 1851-3263.
Resúmenes
Español: Nuestro pasado, presente y futuro como pueblo, nuestra identidad y el concepto de Nación tendrán en el 2010 un momento bisagra. Se conmemorará el año del Bicentenario. Toda Nuestra América celebrará el acontecimiento histórico más importante de los países latinoamericanos. La liberación de los pueblos del yugo español será celebrada con debates revisionistas que pretenderán, entre otras cosas, saber cómo nos encontramos posicionados hoy en nuestra historia. Intelectuales, artistas, gobernantes, estudiantes, trabajadores y ciudadanos y ciudadanas seremos parte de un debate histórico que nos incluirá sin excepción. Horacio López, director adjunto del Centro Cultural de la Cooperación, reflexiona sobre los debates y significados del Bicentenario, así como del rol que cumplirá el CCC en torno a dicho acontecimiento.
Palabras claves
Español: Bicentenario, Nuestra América, Revolución de mayo, Integración
Nuestro pasado, presente y futuro como pueblo, nuestra identidad y el concepto de Nación tendrán en el 2010 un momento bisagra. Se conmemorará el año del Bicentenario. Toda Nuestra América celebrará el acontecimiento histórico más importante de los países latinoamericanos. La liberación de los pueblos del yugo español será celebrada con debates revisionistas que pretenderán, entre otras cosas, saber cómo nos encontramos posicionados hoy en nuestra historia. Intelectuales, artistas, gobernantes, estudiantes, trabajadores y ciudadanos y ciudadanas seremos parte de un debate histórico que nos incluirá sin excepción. El festejo del bicentenario continental comenzó en Bolivia en el mes de julio con la presencia de Jefes de Estado, miembros de pueblos originarios y fuerzas armadas. El reclamo por la segunda independencia toma más fuerza aún cuando en un país de Nuestra América, como Honduras, se vive un proceso golpista que se suma a los numerosos golpes de Estado que los países latinoamericanos han transitado a lo largo de estos 200 años. En este marco, acompañado por otros presidentes de la región, el presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo que “América es para todos los pueblos liberados del Abya Yala (América Latina) y no para los americanos”. También se llamó a terminar con la dependencia militar de los países latinoamericanos de las fuerzas armadas estadounidenses. Una segunda y definitiva independencia es la proclama que convoca a la reflexión de este bicentenario que nos encuentra en una senda de unión latinoamericana y con el espíritu revisionista de nuestra verdadera historia. Distintas instituciones ya han comenzados a planificar las actividades del año que viene promoviendo un intercambio de producción y contenido artístico e intelectual. El Centro Cultural de la Cooperación se involucra en esta revisión y celebración aportando las producciones de los distintos departamentos que lo componen y articulando con “instituciones amigas” tareas en común.
¿Qué es lo que se conmemorara el año del bicentenario? Cómo aprendemos sobre estos 200 años para ver cómo estamos en el presente y cómo nos proyectamos al futuro. En el 2010, se conmemorarán los bicentenarios de los inicios de los procesos independentistas revolucionarios de cuatro países de Nuestra América, que son Argentina, Chile, Colombia y México. En el 1810 se inicio en esos países pero no hay que olvidar que un año antes, en 1809, Bolivia y Ecuador habían logrado formar Juntas revolucionarias e iniciar este camino mientras que otros países lo hicieron posteriormente. Pero el 2010 va a ser el año de la conmemoración de este proceso continental que fue la lucha por la primera independencia y la liberación de nuestros pueblos del colonialismo español de aquel entonces. ¿Para qué tiene que servir esta conmemoración? El tema del bicentenario tiene que ser un debate para recuperar una visión crítica del pasado, no solo desde el punto de vista histórico, que lógicamente tiene que estar, yo creo que el debate histórico es uno de los debates fuertes que tiene que haber en este proceso para salirle al cruce a los revisionismos conservadores de derecha que siempre han tergiversado los hechos históricos y subido y bajado próceres de acuerdo a sus intereses de clase, por eso hay tantos revolucionarios de aquella primera gesta olvidados como en el caso, en nuestro país, de Bernardo Monteagudo. Va a venir bien el debate para sacar a la enseñanza la verdadera historia. Hay una frase de un historiador Chileno, Victorino Lastarria, que dice que “el proceso independentista de la primera década del siglo XIX en América fue el acontecimiento más importante después de la irrupción del Cristianismo”; bueno, no sé si es demasiado exagerado pero sirve para poner en cause lo que fue el primer proceso de lucha por la liberación nacional en el ámbito continental, en el mundo y si incluimos unos años antes a la revolución haitiana que fue la primera revolución antiesclavista en el mundo en 1804, vemos el aporte que ha hecho Hispanoamérica a los valores y los principios de Libertad e Igualdad en el mundo. Pero decía, que no solamente tiene que estar presente un análisis histórico sino que tiene que estar el debate en las ciencias sociales, las letras, lo artístico sobre el concepto de Nación, al cual hemos arribado, sobre los fenómenos actuales de la integración latinoamericana, el Estado, la economía, la intelectualidad, la identidad, la cultura, el presente y futuro de los procesos hoy en marcha en el subcontinente. Toda esta gama de elementos nos tiene que ayudar a generar disparadores para profundizar estas temáticas. Cuando hablamos de integración de la cultura, de la identidad y de la intelectualidad, justo es que traigamos a colación aquel documento que en diciembre de 2007 le entregáramos en el Centro Cultural de la Cooperación al presidente Hugo Chávez Frías con motivo de su visita al país; era un manifiesto intelectual, desde la cultura, firmado por más de mil intelectuales del continente en el cual justamente reflexionábamos alrededor de la recuperación de los valores culturales como parte de la necesaria liberación, es decir, no podemos concebir la vigencia de la soberanía de un país o de una región sin hablar de la independencia y la soberanía de los valores culturales. Todo esto va a estar en juego en estos debates en el cual el centro cultural quiere insertarse. Por otro lado, son debates de la sociedad en su conjunto. ¿Qué actividades llevará adelante el Centro Cultural de la Cooperación? En particular nosotros hemos constituido lo que llamamos el ciclo “Bicentenario: Historia, memoria y olvido, presente y perspectivas futuras”. Este es un ciclo que lo iniciamos el 20 de mayo con una mesa redonda en la que participaron intelectuales de nuestro medio como Horacio González, Director de la Biblioteca Nacional; Inés Izaguirre, vicepresidenta de la asamblea por los DD.HH.; Federico Schuster, decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.; Vicente Batista, escritor; Sandra Russo, periodista; Raúl Rizzo, actor y Juan Carlos Junio, Director del Centro Cultural de la Cooperación. Esta fue una mesa inaugural de este ciclo donde cada uno de estos intelectuales emitió su opinión desde su punto de vista, que es lo que le motivaba el tema del bicentenario. Fue un lanzamiento para las actividades que estamos planeando para los meses sucesivos. La idea del CCC es un ciclo que durará hasta mayo de 2010 o durante todo el 2010 también. Lo importante a destacar es que, dentro de este ciclo, estamos programando acuerdos con instituciones amigas, por ejemplo con la Secretaría de Cultura de la Nación estamos trabajando en la convocatoria de un concurso nacional de compositores e intérpretes de música popular y estamos conversando de repetir co-ediciones en nuevas investigaciones sobre industrias culturales, que es una experiencia que ya hemos iniciado con la Secretaría. Con el Fondo Nacional de las Artes acabamos de concretar un acuerdo de co-edición que se va a llamar del “Centenario al Bicentenario” de varios libros sobre el teatro, otro sobre la literatura, el ensayo, la música, las ideas visuales. Otra cuestión a destacar es el acuerdo con el Fondo Cultural del ALBA, esta herramienta propiciada por Venezuela que se llama Alternativa Bolivariana Para los Pueblos de Nuestra América, que en su momento se concibió como una contraposición al ALCA; actualmente la integran nueve países de Latinoamérica y el Caribe. Dentro de ella se empezaron a constituir secciones específicas, por ejemplo una de energía y petróleo, otra económica y financiera, que tiene que ver con el Banco del Sur y otra que tiene que ver con los movimientos sociales y hay una en particular que es cultural, se llama Fondo Cultural del ALBA; con esta institución estamos trabajando la firma de un convenio mediante el cual impulsamos intercambios de investigadores, artistas, acordaremos co-ediciónes de libros y realizaremos mesas redondas con la participación de destacados cientistas sociales del continente. Con el Canal Encuentro acordamos producir un documental sobre la vida de Rodolfo Walsh. Con la Universidad de Quilmes acabamos de co-editar un libro sobre la crisis económica internacional que prologa Carlos Heller, y cuyos autores son los economistas Nicolás y Enrique Arceo, y Basualdo. Este libro salió con la edición del diario de Página/12 el 6 de junio pasado. Con el auspicio de la embajada de Ecuador, presentaremos exposiciones, recitales, obras de teatro de artistas ecuatorianos invitados y nos visitarán historiadores ecuatorianos. Hemos organizado un ciclo de cine latinoamericano que comenzará con una película chilena que se llama “El lado oscuro de la dama blanca”, del realizador Patricio Enriquez. En noviembre vamos a realizar las primeras jornadas del Departamento de Historia del CCC con el título general “La unidad de Nuestra América: un debate de dos siglos”. Convocamos a presentar ponencias acerca de dos temáticas específicas: “Proyectos, intentos, experiencias y obstáculos sobre la integración” y la otra “Desafíos actuales en la experiencia integradora de Nuestra América”. Estas son jornadas que las van a auspiciar varias cátedras de historia de distintas universidades y la Facultad de Filosofía y Letras, que la declarará de interés de la Facultad. Junto con la Facultad vamos a realizar una co-edición de las ponencias que realicemos en las Jornadas. ¿Esas investigaciones, son del centro cultural o también es una convocatoria abierta? Estamos convocando a estudiantes, docentes e investigadores de las distintas disciplinas. Es una convocatoria abierta. En este debate histórico en el que se busca reconceptualizar nuestra historia que venimos recibiendo desde la educación formal, ¿cómo cree que se puede llegar a dar este debate teniendo en cuenta este posicionamiento fuerte que viene tomando la derecha? Bueno justamente estos debates están cruzados por una impronta de clase, en primer lugar y por una impronta ideológica. Son debates ideológicos. Son debates de fondo porque los objetivos que se persiguen, en cuanto a evolución civilizatoria, son de fondo. Muchos en este continente hablamos de bregar por la concreción de la segunda y definitiva independencia, lo cual indica que estamos pensando que hubo una primera independencia que se frustró, que no se completó, que fue cooptada por las oligarquías nacientes de esos países en esos años de convulsión y lucha revolucionaria y muchos sueños e ideales que tenían los libertadores fueron frustrados porque se hicieron de los gobiernos de las jóvenes repúblicas en Nuestra América esos sectores oligárquicos. Hoy hay una nueva vuelta a bregar por la integración. Hoy en día hablamos de la integración, la necesaria integración; de alguna manera son las viejas banderas de nuestros libertadores, de Bolívar, San Martín, Artigas, de Moreno, de Cecilio del Valle, que concebían una Patria Grande. Por eso aquel intento de Simón Bolívar de ese encuentro llamado “Congreso Anfictiónico” que realiza en Panamá, una vez ya terminada la etapa militar del proceso en 1826, con la idea de institucionalizar una unidad de lo que había sido Hispanoamérica, esas ideas hoy adquieren fuerza como ideas de la integración. Esta integración, que de alguna manera se abre paso en Sudamérica de la mano de los procesos en Venezuela, Bolivia, Ecuador y a la cual acompañan el resto de los países sudamericanos, se empieza a expresar en hechos concretos como el Banco del Sur, Petrosur, Infraestructura, el Sucre como moneda única de intercambio de los países. Es retomar viejos sueños de la Patria Grande puesto bajo la realidad de hoy del siglo XXI, de modo que no son ociosos los debates que podamos dar desde el punto de vista ideológico, porque es la segunda y definitiva independencia contra el nuevo colonialismo de época. Después de que derrotamos y expulsamos el colonialismo español vimos el inglés y posteriormente en el siglo XX empezó a tener primacía el colonialismo norteamericano. Hoy se trata de estar peleando contra este nuevo colonialismo, luchar por la liberación nacional y social, de manera que conmemorar el bicentenario presupone estos debates, presupone estas definiciones, estamos a favor de la soberanía política cultural económica o estamos por la dependencia y el rol nuestro como centro cultural, intelectuales del campo popular, es que tenemos que actuar en función de estos grandes lineamientos. En esta recuperación de los valores culturales como parte de la liberación, desde el CCC, ¿cómo se piensa una integración desde el campo popular que traspase las puertas del centro cultural? El rol nuestro como centro cultural, como parte del movimiento cooperativo nucleado en el IMFC, es desde el campo intelectual. Nosotros creemos que debemos contribuir la formación de jóvenes intelectuales de izquierda en el tema de ayudar a promover investigaciones que tiene que ver con la lucha de clases en la Argentina y en Latinoamérica. Nuestro aporte es un aporte intelectual junto a un objetivo que siempre lo discutimos que es, ¿cómo llevamos el centro cultural hacia afuera, qué significa esto? Contactarnos con los movimientos sociales para aportar a sus debates, para llevar nuestra producción allí, o darles cabida acá en debates que organicemos nosotros. Al mismo tiempo nos vinculamos con organizaciones afines culturales en función de intercambio, de artistas e investigadores, de alguna forma es actuar en ese gran debate desde lo nuestro que es la producción intelectual tanto desde las ciencias sociales como desde lo artístico. ¿Cómo observa Ud. que se posicionó el tema del bicentenario en la sociedad? Desde el punto de vista oficial no trascienden aún las buenas intenciones declamatorias que lleva a la conformación de comisiones que van a tomar en cuenta los festejos de esta conmemoración. No vemos nosotros aún una intencionalidad seria, fuerte, que lleve a incidir en el debate de época y en la propia sociedad más allá de las propias iniciativas interesantes que ha llevado adelante la Secretaría de Cultura de la Nación, esos café debates y demás. Pero no hay una incidencia fuerte del estado para promover un debate necesario y al mismo tiempo hay una promoción desde los medios de comunicación que también tiene un rasgo vacío más allá de algunos ejemplos relacionados con la intencionalidad de analizar la historia de una manera objetiva y demás, pero tampoco aparece como un elemento de peso en esta dirección. Nosotros creemos que hay que salir de esa concepción formal de agenda oficial como paso en la propia conmemoración del centenario. En el centenario fue una cuestión oficial formal, había un vacío de contenido, ya que invitaron a la infanta Isabel como representante de España, el emperador de Japón y el de Alemania y salvo la representación de algún embajador americano, prácticamente no había representación de ningún país hermano. Una cosa fatua con grandes inauguraciones en el marco de una conmoción social que conllevaba a luchas de la clase obrera que llevó a centenares de presos, represión inclusive ya con las leyes que expulsaban a los extranjeros aplicándoles la represión y echándolos; ahora una conmemoración en regla tendría que llevar a una inteligencia interestatal con los países que conmemoramos con los países de toda América y que tenga una fuerte realidad en el sentido de intercambio, que sea una conmemoración colectiva, en conjunto. ¿Cuáles son los nuevos desafíos del centro cultural? Hay desafíos concretos que tienen que ver con este ciclo del bicentenario y otros a mediano plazo. Lo concreto para el ciclo es poder llevar a buen puerto estas iniciativas, terminar de hacer estos acuerdos institucionales, que podamos realizar esas co-ediciones de libros que podamos lograr que cada departamento de ciencias sociales y cada área artística del CCC pueda promover actividades destacadas con relación al tema del bicentenario con personalidades intelectuales o artistas. En el plano más mediano, el desafío es decir bueno, cómo estos aportes se traducen en cuestiones concretas como por ejemplo que podamos co-editar libros donde aparezca el CCC junto a editoriales importantes de otros países hermanos, que podamos realizar intercambios con otros países como Venezuela, Ecuador; que podamos mostrar el CCC, tanto dentro de nuestro país como hacia afuera. Con el interior, ¿cuál es la perspectiva que tiene el centro cultural con esta integración que se proclama en estos acontecimientos? Obviamente la cuestión es compleja y tiene sus dificultades, lo cual no obsta que nosotros no pretendamos tener una vinculación y también que el CCC pueda ser aprovechado por sectores intelectuales del interior. Nosotros ahora hemos otorgado algunas becas a investigadores del interior como por ejemplo a estudiantes de Salta en el rubro de Literatura; en el departamento de Historia hemos otorgado a un estudiante de Entre Ríos y de localidades de la provincia de Buenos Aires. Queremos desarrollar convenios con secretarías de cultura provinciales, eso nos posibilitaría superar escollos. Ya hemos hecho acuerdos con municipios del conurbano bonaerense como el de Morón, San Martín, Quilmes; estamos realizando ya tratativas con el municipio de Rosario y con Chaco, o sea hay un trabajo realizado que esperemos que de sus frutos y que nos ponga en otra situación.
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