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Publicado en Enero / Agosto 2009 / Edición N° 5 / 6 / Año 2

ISSN 1851-3263

Publicación Cuatrimestral

El Padre: la figura del fantasma en Adela está cazando patos de Maruja Bustamante y otros espectros de la nueva dramaturgia joven contemporánea

Edición N° 5 / 6 - Palos y Piedras

Cómo citar este artículo

Urite, Silvia Sánchez. "El Padre: la figura del fantasma en Adela está cazando patos de Maruja Bustamante y otros espectros de la nueva dramaturgia joven contemporánea". La revista del CCC [en línea]. Enero / Agosto 2009, n° 5 / 6. [citado 2012-02-09]. Disponible en Internet: http://www.centrocultural.coop/revista/articulo/105/. ISSN 1851-3263.

Resúmenes

Español: Mucho se ha dicho sobre Hamlet, raíz de la obra de Maruja Bustamante, Adela está cazando patos. George Steiner ha opinado que Hamlet es el verdadero héroe moderno, y no Edipo. ¿Por qué? Debido a la duda que introduce en el personaje; Hamlet no está loco, finge estarlo. De este modo, la duda acerca del principio de realidad (Freud) está sostenida por el propio protagonista. Es interesante ver cómo Bustamante introduce el elemento intrínsecamente político: Adela (el sucedáneo de Hamlet) es la hija de un funcionario gubernamental de una provincia argentina (Formosa), durante la corrupta década de los años 90 del siglo XX en Argentina. De este modo, la lectura de la autora no es sólo personal sino que funciona a modo de denuncia personal de hechos como asociación ilícita, enriquecimiento indebido, fraudes con el Estado, farandulización y mediatización de la política. Otro tema relevante es la cuestión de genero, porque Adela es lesbiana y tiene una pseudo pareja que la sigue a todas partes, que tiene un amor ciego por ella, y este personaje va a ir creciendo hasta determinar el final trágico de la pieza.

Palabras claves

Español: Hamlet, Adela, Bustamante, Teatro, Política, Género

Mucho se ha dicho sobre Hamlet, raíz de la obra de Maruja Bustamante, Adela está cazando patos.

George Steiner ha opinado que Hamlet es el verdadero héroe moderno, y no Edipo. ¿Por qué? Debido a la duda que introduce en el personaje; Hamlet no está loco, finge estarlo. De este modo, la duda acerca del principio de realidad (Freud) está sostenida por el propio protagonista.

Es interesante ver cómo Bustamante introduce el elemento intrínsecamente político: Adela (el sucedáneo de Hamlet) es la hija de un funcionario gubernamental de una provincia argentina (Formosa), durante la corrupta década de los años 90 del siglo XX en Argentina.

De este modo, la lectura de la autora no es sólo personal sino que funciona a modo de denuncia personal de hechos como asociación ilícita, enriquecimiento indebido, fraudes con el Estado, farandulización y mediatización de la política.

Otro tema relevante es la cuestión de genero, porque Adela es lesbiana y tiene una pseudo pareja que la sigue a todas partes, que tiene un amor ciego por ella, y este personaje va a ir creciendo hasta determinar el final trágico de la pieza.

Existe el malo, el tío de Hamlet, es aquí el padrino de Adela, un médico con contactos con los altos mandos del poder. Su madrastra (no es la madre como en Hamlet) es una frívola alcohólica a la que sólo le interesa retozar en el jardín (sola o acompañada), beber y leer revista Caras.

El hermano de Adela es un chico con el rumbo perdido, y por eso, agresivo y hostil, no hay empatía entre los hermanos. Un personaje que actúa como marco es el sirviente (a veces objeto de deseo fugaz de Adela) que mira “desde afuera” la decadencia de esta familia que se cree superior por pertenecer a la “alta alcurnia” de la sociedad provinciana y tener un color de piel más claro que el resto de sus cohabitantes.

Mucho se ha comparado, en diversas crónicas, a Adela... con La ciénaga de Lucrecia Martel. Es cierto, hay parentescos temáticos y también retóricos, en la famosa “pileta” que está ingeniosamente realizada con pelotitas azules de pelotero, donde se zambullen los personajes, todos, excepto el sirviente, lo que marca la diferencia social.

Otro tema relacionado al sirviente es la música popular que sirve de telón de fondo a las grescas de la familia. Esta música va a actuar a modo de comentario si escuchamos atentamente las letras de los temas musicales (Riki Maravilla, Cuarteto Imperial, entre otros).

Entonces habría cuatro vías para analizar Adela...: la recurrencia a un clásico como Hamlet, que apoyaremos en Steiner, y en Harold Bloom; el tema referido al contexto sociopolítico que podríamos excavar en diarios y textos sociológicos de la época; el tema del Gender lésbico, y por último la organización formal de la obra, con sus recursos formales y de contenido (la música, los colores, las texturas, las sensaciones, y por otro lado, el texto escrito).

Esas son las cuatro vías de acceso que vamos a utilizar para acceder a Adela..., obra de Maruja Bustamante que se estrenó en el Rojas en 2007, pasó al Teatro Abasto Social Club en 2008, y estuvo ocho meses en cartel, con éxito de público y crítica profesional.

Una vía: Adela... y los fantasmas del Padre

Citemos uno de los textos fundamentales del sigloXX:

Las cosas eran para ti más o menos así: has trabajado arduamente a lo largo de tu vida, y has sacrificado todo por tus hijos, en especial por mí; por lo tanto, yo viví pródigamente, tuve la posibilidad de estudiar lo que quise, no tuve que preocuparme por mi sustento ni por otros serios problemas; a cambio de esto no me pedías gratitud, porque ya conoces la “gratitud filial”, sin embargo esperabas por lo menos un acercamiento, una señal de simpatía. En cambio, siempre te he rehuido, encerrándome en mi habitación, con libros, amigos desenfrenados e ideas desmesuradas: nunca converse contigo en confianza, ni me acerque a ti en el templo, ni fui a verte a Franzensbad; tampoco supe, además, lo que significa, preocuparse por la familia. Nunca me interese por tu negocio ni por tus otros asuntos, puse en tus manos la fábrica y la abandone posteriormente; apoye a Ottla cuando lo necesito, y sin embargo no soy capaz de mover un dedo por ti (ni siquiera obsequiarte una entrada al teatro), algo que haría por cualquiera de mis amigos. (Franz Kafka, Carta al padre)

Hay en Adela algo de la culpa y el resentimiento de Kafka hacia su padre en su primer reencuentro, pero también, surge una veta inesperada, la de la ternura, la de haber perdido al único ser en el mundo que la complementaba. Existe rencor por la perdida y una especie de intento de desciframiento de los códigos en los que habla el padre, desde el más allá. Los códigos no coinciden, Adela toma entonces a su padre, como una figura de oráculo, y sigue al pie de la letra lo que ella cree que son sus indicaciones y órdenes.

Es importante la figura de Olivia, enamorada de Adela hasta las últimas consecuencias pero que al pasar a otra dimensión, se transforma y toma toda la valentía y la fuerza que no tenía en vida.

La canción del grupo punk The Ramones “Pet cemetery” es cantada por Olivia en una casera y muy lograda traducción, que le da fuerza a la obra, la potencia, no interrumpe la obra sino que la hace avanzar. Por eso se podría decir que Adela... es una obra pop punk. Esta parte es muy festejada por el público joven de la obra.

Hemos rastreado el libro de Harold Bloom Shakespeare, la invención de lo humano, en su capítulo sobre Hamlet para tratar de encontrar vetas para analizar Adela..., pero el análisis de Bloom se cierra sobre sí mismo, y no nos brinda las categorías necesarias. Porque tal vez Adela es una obra con destino propio, mucho más que la reescritura de Hamlet en clave noventista queer. Adela... supera los encorsetamientos de Bloom y se deja ser.

Un tópico muy importante en la pieza es la figura del Yací Yareté, duende de los esteros de Formosa. Más adelante vamos a seguir esta línea de investigación.

Veamos qué dice la autora:

–La mujer de mi papá es entrerriana, fui mucho a esa provincia, me empezó a fascinar todo el tema del Paraná, los bichos, el ruido de Entre Ríos, de Corrientes, me encantan los mitos del Litoral, la siesta... Me contaron lo del Pombero, el Yací Yareté, que aparece en Adela... Después comencé a leer, fascinada, otros mitos y leyendas.

En esta ponencia se nombra la figura del Padre y otros fantasmas de la dramaturgia joven actual. Más adelante tocaremos otras obras de otros dramaturgos.

Por último, voy a cerrar con una frase de Maruja Bustamante, en una entrevista a Página/12 del 20 de junio de 2008:

“Cuando actuás una vez y te gusta, es un viaje de ida. Sentís, al menos es lo que me pasa a mí, que podés no tener novio, no comer, no dormir, pero tenés eso. Después, claro, puede ser terrible la abstinencia”.

Bibliografía

  • Bustamante, Maruja. Adela está cazando patos (Original provisto por la autora)
  • Bloom, Harold. (2008) Shakespeare, la invención de lo humano, Grupo Editorial Norma, Bogotá, (Trad.: Tomás Segovia).
  • Kafka, Franz. (1998) Carta al padre, Negocios Editoriales, Buenos Aires, (Trad.: Emilio Rasmozzi).

Entrevistas

  • Entrevista a Maruja Bustamante, Página/ 12 Espectáculos, 20/06/08.
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