La educación en el presupuesto 2019

En las próximas semanas el parlamento argentino estará debatiendo el presupuesto del Estado nacional para el año 2019. Una parte de ese presupuesto, aproximadamente el 7%, está destinado a la educación. El análisis de las partidas dedicadas a este fin, su importancia relativa y su evolución, es una buena forma de conocer hacia dónde irá la educación el año que viene. Por otra parte, siendo este el último de los cuatros presupuestos que ejecutará el actual gobierno de Cambiemos, es posible hacer un primer balance de las políticas educativas de esta gestión a partir de los presupuestos y más allá de los discursos y anuncios.

La educación pierde participación en el presupuesto nacional entre 2018 y 2019: de 7,1% a 5,5%. La tendencia al descenso en esta participación se mantiene desde 2016, con una muy leve excepción en 2017. El análisis de conjunto de la evolución del presupuesto y las políticas educativas en los cuatro años de gestión de Cambiemos, pone en evidencia la degradación del financiamiento de la educación y la pérdida de presencia del Estado nacional en la vida educativa de todo el país. El ajuste que se avizora para 2019 no es un fenómeno completamente nuevo sino parte de una tendencia observable desde 2016.

Las información surge de un estudio del presupuesto educativo realizado por observatorios educativos y equipos de investigación de distintas instituciones académicas: Universidad Pedagógica Nacional, Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, Aula Abierta, Universidad Nacional de Avellaneda, Universidad Nacional de Quilmes y  Línea Política Educacional Del Área De Educación De La UNGS.

Al interior del presupuesto educativo es posible advertir los siguientes fenómenos y tendencias:

- En 2019, se observa un descenso real del presupuesto universitario del orden del 10%, si se descuentan las partidas que no son comparables con el año 2018. El presupuesto para ciencia y técnica también registra un descenso interanual y un caída marcada, del 14%, desde el inicio de la gestión Cambiemos en 2016.

- El recorte de $ 1.500 en el Fondo de Educación Técnica genera el incumplimiento de la Ley de Educación Técnico Profesional nro. 26.058: mientras la Ley manda que ese fondo sea del 0,2% de los ingresos públicos, en 2019 será de sólo la mitad, el 0,10%.

- El presupuesto para ampliación de la jornada escolar se recorta a su décima parte en 2019, de $ 307 millones a $ 34 millones, amenazando gravemente el avance hacia el cumplimiento del art. 28 de la Ley de Educación Nacional 26.206 sobre jornada extendida o completa en primaria.

- El recorte también afecta gravemente las acciones de desarrollo de la infraestructura y el equipamiento escolar, de $ 9.200 millones en 2018 a $ 2.600 en 2019. La fuerte sub-ejecución de las obras en 2018 agrava este problema.

- La partida para evaluaciones educativas es una de las pocas que exhibe un importante incremento, tanto nominal como real entre 2016 y 2019. Esto se explica por la decisión de realizar costosas evaluaciones estandarizadas censales todos los años.

- Para 2019, la partida de becas se congeló en el mismo monto que en 2018, lo que implica un descenso real de un 25% en un contexto de crecimiento del desempleo y la pobreza que compromete las trayectorias educativas de los estudiantes.

- Los fondos para elevar y tender a igualar los salarios docentes en las provincias también se congelan en 2019, lo que implica su reducción real en 23% debido a la inflación. Esta evolución es parte de estrategia política que significó la eliminación de la Paritaria Nacional Docente en 2017.

Más información: 

OBSERVATORIOS Y EQUIPOS DE INVESTIGACIÓN EN EDUCACIÓN DE: UNIPE, FFYL-UBA, CCC, AULA ABIERTA, UNDAV, UNQUI Y UNGS.

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