La curiosidad de Felka: Ilse Fusková Fotógrafa (1950–1980)

Ilse Fusková (Buenos Aires, 1929) es conocida en nuestro país por ser una importante activista lesbiana, fundamental en la lucha por la despatologización de la homosexualidad y por el derecho del colectivo lésbico a tener una voz y una historia propias. Sin embargo, desde muy joven fue una figura intelectualmente inquieta, hecho que la llevó a desarrollar varias actividades en su vida. De padre alemán y madre checoslovaca, Felka -pseudónimo con el que firmó sus fotografías de los años 50-  estudió periodismo y se desempeñó también como azafata. Colaboró con reportajes y comentarios de cine en revistas como El Hogar, Mundo Argentino, Para Ti y Lyra. A esta etapa pertenece el artículo Reportaje a los muros de la ciudad, escrito por ella junto a su amiga Isabel Royra, publicado en la revista Histonium de diciembre de 1955.

Con Alberto Greco la unió una gran amistad, la que duró hasta la muerte del artista. Junto a él llevó a cabo la única exposición en la que se exhibieron sus retratos fotográficos de los años 50, acompañados por escritos de Greco. Fue en la galería Quetzal de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, en 1957. Aquella muestra se cerró con dos fotografías: una de ambos paseando por la ciudad y otra de Felka en el pasaje Seaver, donde por entonces vivía. 

En esta exposición buscamos mostrar otra faceta, quizás un tanto más desconocida, de Ilse Fusková: la de fotógrafa. Iniciamos el recorrido con sus primeros trabajos de reportera urbana, que en la Buenos Aires de los años 50 salía por pura curiosidad a retratar amigas y amigos junto al paisaje porteño. Su mirada sensible capturó la personalidad de retratadas y retratados, muchas/os de ellas/os integrantes del mundo del arte y de la literatura con quienes recorría la ciudad: Beatriz Guido, Carlos Alonso, Carmen Gándara, Mabel Rubli, Landrú, Alberto Greco. Aunque también dirigió su mirada reflexiva hacia la infancia, deteniéndose particularmente ante la fragilidad de las/os más pequeñas/os insertos en una ciudad donde la modernidad avanzaba implacable. 

Durante los años setenta, Buenos Aires asistió a la conformación de agrupaciones feministas que iniciaron la segunda ola de los movimientos de mujeres. En 1969 se organizó en los salones del café Tortoni la Unión Feminista Argentina (UFA), entre sus integrantes se encontraban María Luisa Bemberg, Gabriela Christeller, Leonor Calvera, Alicia D’Amico, Sara Torres, Marta Miguelez, Hilda Rais, entre otras. En 1971 María Elena Oddone formó el Movimiento de Liberación Femenina, luego Feminista (MLF), agrupación a la que se unió Fusková hacia el final, cuando ya sólo sobrevivía a través de la revista Persona. En este contexto feminista, la fotógrafa comenzó a desarrollar una investigación sobre el desnudo femenino. El estudio de la mirada femenina en relación con la identidad –temática en la que se reflexionaba y conceptualizaba por aquellos años- la llevó a la serie El zapallo, la cual presentó en los Talleres Brígida Rubio en 1982 y en Lugar de Mujer* al año siguiente. Uno de los diez trabajos que la integran, fue seleccionado en 1986 para formar parte de la exposición internacional Mujeres fotografían mujeres, organizada por la Volkshochschule de Munich.

La serie se detenía poéticamente en dos desnudeces: la del zapallo -en toda su carnosidad interna- y la de la modelo. Ilse Fusková expresó que el cuerpo desnudo de la mujer era un tema tabú por entonces en nuestra sociedad: “La mayoría de las mujeres en la cultura occidental nos vemos a través de la mirada distorsionada de una sociedad dominada por varones. Esto es verdad para todo nuestro ser y muy especialmente para la percepción que tenemos de nuestro propio cuerpo. (…) Yo pienso que el cuerpo de la mujer es objeto de deseo del macho, que ese cuerpo le fascina y también le da miedo. Sin embargo el cuerpo desnudo de la mujer, sin las contorsiones de la seducción, es una imagen prohibida. (…) La desnudez del cuerpo de la mujer es un derecho que nos es absolutamente negado.”

La preocupación por crear una iconografía que reflejara el punto de vista de la mujer hacia su propia desnudez física, conformando una otra poética del cuerpo femenino, guió a Fusková hacia obras en donde naturaleza y anatomía se complementaban. 

El arte feminista generó nuevas perspectivas y significados en el campo de las visualidades. Se detiene en analizar que las imágenes y los textos no son espejos que se limitan a reflejar el mundo ya que en ellos se articulan -de forma visible o socialmente palpable- procesos sociales que determinan a la representación pero que, a su vez, se ven afectados y alterados por las prácticas y los efectos de ella misma.

La serie El zapallo permitió a Ilse Fusková profundizar en su propia vivencia femenina, en donde el cuerpo funcionó como un elemento político. Toda su experiencia personal fue vía de formulación estética a la vez que política, hecho fundamental para el desarrollo activista en el que se embarcó unos años más tarde.

Tras recomendación de Grete Stern, estudió fotografía más sistemáticamente. Entre 1984 y 1985 participó del grupo Imagema, formado por Horacio Cóppola y Juan José Guttero. Mientras tanto realizó varios talleres en Lugar de Mujer, espacio pluralista, del que formaban parte tanto feministas como no feministas, creado en agosto de 1983. Allí se inició su práctica activista -primero feminista y luego lésbica- en paralelo con la urgencia por iniciar el proceso de despatologización de la homosexualidad. 

Como consecuencia del valor político de la resistencia a un sistema heterocentrista, su activismo fue eclipsando de a poco a Felka/Ilse fotógrafa. Es por ello que queremos dar a conocer esta faceta de Fusková, sin olvidar que su práctica feminista y activista han sido y son ejemplo de la lucha para alcanzar una sociedad diversa en donde la vida sea más digna de ser vivida.

María Laura Rosa (Curadora)

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Departamento: Ideas Visuales

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