
Moloch, monstruo mítico que ya describiera Gustavo Flaubert en la
Tentación de San Antonio "Ahi está Moloch, escupiendo fuego por las narices; su vientre, repleto de seres humanos, aúlla como un bosque en llamas".
Es el mismo monstruo que inmortalizó Allen Guinsberg en su poema How, una audaz denuncia de la "América" de los años 50: "¡Moloch, la prisión incomprensible! (...) ¡Moloch, cuya sangre es corriente de dinero"¡Moloch, cuyos dedos son diez ejércitos! (...) ¡Moloch cuyo amor es un sin fin de petróleo y piedra! ¡Moloch, cuyo alma es la electricidad y el Banco! (...) ¡Moloch, cuya pobreza es el fantasma del genio!..."
Por ello, y ante un acontecimiento de tanta importancia para el imperialismo, como es la llamada Cumbre de las Américas (en diciembre del 2005), y de los que se planta como su antítesis, su contrasentido: la Cumbre de los Pueblos, un núcleo de intelectuales del Centro Cultural de la Ciiperación Floreal Gorini prepararon trabajos sobre diversas temáticas, donde florecieran la reflexión y el pensamiento crítico. No podemos dejar pasar esta circunstancia tan simbólica como será la venida a nuestra tierra de los principales inspiradores y ejecutores del gran partido de la guerra, sin pronunciarnos.
