Raúl González Tuñón, periodista
Investigador: Lic.Germán Ferrari. Sin publicar
Nunca se tentó con los resplandores del poder o de la gloria que suelen enceguecer a algunos escritores (buenos, mediocres o malos) y los convierten en estatuas o en personajes de las revistas de frivolidades. No fue un pragmático festejante de los gobiernos ocasionales. Sufrió cárcel y persecuciones por su fe en el comunismo y esa coherencia lo obligó a enfrentarse varias veces con la realidad implacable. Y hasta fue “ninguneado” por sus propios camaradas. No gozó de los favores de las grandes editoriales. Pudo ocupar puestos de relevancia en el periodismo argentino, pero prefirió ser un cronista, eterno caminante de las calles, antes que un jefe aferrado a la rutina burocrática. Fue un poeta admirado por muchos de sus compañeros de generación y por jóvenes que comenzaban a habitar la República de las Letras, aunque careció de la “buena prensa” conseguida por otros.