SEMANA DEL ORGULLO LGBTTIBQ

las12

VIERNES, 8 DE NOVIEMBRE DE 2013

SEMANA DEL ORGULLO LGBTTIBQ

Boca cerrada, piernas abiertas

Asistir a una consulta ginecológica puede ser una experiencia traumática para cualquiera –en realidad, necesitar de la medicina en general puede ser traumático–, tanto por la vulnerabilidad en que te deja la posición en la camilla, la rutina del pap y la colpo, del dolor y la vergüenza. Pero si a esto se suma que tu identidad u orientación sexual es distinta de la esperada, las cosas se complican todavía más: lxs profesionales no saben qué preguntar ni cómo reaccionar –entonces lo hacen con violencia– cuando una lesbiana dice que se “cuida con guantes” o cuando un hombre trans simplemente pide un turno. A un año de la ley de identidad de género, tres de la de matrimonio igualitario y a horas de la XXII Marcha del Orgullo LGBTTIBQ, ni la visibilidad, ni la atención de la salud para todos y todas ni las políticas públicas para la inclusión parecen atravesar las paredes del consultorio.

“¡Viejo dinosaurio! Sos un charlatán que sabe de las necesidades de las mujeres tanto como de la atmósfera de la Luna!”, grita, antes de dar un portazo, el personaje de Maggie Gyllenhall en Hysteria. Ella es la hija pródiga que abandonó la casa paterna para crear e instalarse en un centro social comunitario. El dueño de la puerta –y del consultorio ginecológico más top de Londres, año 1880– es un médico que se embadurna las manos (las manos) con aceite de almizcle y de lirio antes de realizarles masajes en la vulva preferentemente a viudas y religiosas. El “viejo dinosaurio” lo hace por dinero. Entre colegas ostenta conocimiento: “El orgasmo femenino no puede experimentar la menor sensación de placer sin la penetración del órgano masculino”. Su hija, sufragista, reniega: ése es un problema de señoras burguesas que están hartas y aburridas. A su modo, diagnostica el síntoma como una cuestión de derechos sexuales.

Ciento treinta y dos años después, una escena parecida se repite pero a puertas cerradas, en la frialdad de un consultorio. Los silencios retumban tanto como las preguntas equivocadas. En una escena privada, la gran mayoría de lxs médicxs desconocen las otras formas de los cuerpos de cuidarse y de encontrarse. Formas reconocidas en la calle, en la casa, en la tele, en la familia, en la educación, hasta en las leyes. Estamos a ciento treinta y dos años de la creación del primer vibrador eléctrico (en síntesis, de lo que trata Hysteria), a 40 de la revolución de la píldora, a 10 años de la campaña Cambiemos las Preguntas, a tres de la ley de matrimonio igualitario, a uno de la de identidad de género, a cinco meses de la de fertilización asistida y a 23 años de la primera Marcha del Orgullo y a cinco minutos del desfile 2013. El sistema de salud todavía transpira lesbofobia y transfobia, se basa en protocolos sexistas, carece de empatía y de actualización profesional en diversidad, etcétera, etcétera, etcétera.

¿Acaso existe el consultorio ideal? ¿Dónde está? ¿Cómo multiplicarlo? ¿Hay que multiplicarlo o antes hay que cambiar el mundo? ¿Está generando la ciencia el saber necesario? ¿Qué controla, en realidad, la corporación médica? ¿Qué atención recibe una mujer lesbiana que informa a su doc que es lesbiana? ¿Qué le pasa a una que no lo informa? ¿Por qué una lesbiana tendría que mentir? ¿Por qué puede llegar a decir (y a pensar) que es virgen? ¿Cómo logra un varón trans hacerse un PAP? ¿Qué le puede pasar a un varón trans si no accede a hacerse el PAP? ¿Qué tienen que ver una vagina, un espéculo, un nombre anotado en un DNI y el derecho a la salud integral? ¿Tiranosaurios Rex y Boas Constrictoras de guardapolvo blanco estarán en vías de extinción? ¿Cuánto aliviarían el karma consejerías idóneas? ¿Cómo sensibilizar a las nuevas generaciones si cuando Las Baruyeras volantean en la Facultad de Medicina (de la UBA) no hay quien les reciba un folleto? Va a llegar el día: en las salas de espera se apilarán las revistas Cosmo y Jardín junto a Las Fulanas, El Teje, Olé, y por qué no Cuerpos Equivocados, el libro del sexólogo Adrián Helien, del Hospital Durand.

La tensión ya es un hecho.

COMPOSICION TEMA: “CUANDO DIGO QUE SOY LESBIANA”

“La Docta todavía tiene cabeza de aldea”, cuenta Myriam S. desde Córdoba. Y se explica: “El ginecólogo es una experiencia de lo más variada para toda mujer. En mi caso, el doctor L. (el único hombre que visita mi cuerpo) es respetuoso, y cuando le dije que con mi pareja mujer pensábamos en la maternidad, desplegó una lista de consejos sin cuestionamientos pacatos. En el caso de Cecilia fue diferente. Debía hacer una serie de estudios y consultar a otra ginecóloga que no era la suya. Y la doctora, sin mayores preguntas previas, lanza el interrogante sobreentendido (¿y cómo te cuidás?). Esto disparó en la cabeza de Ceci mil posibilidades (‘Como verduras y frutas, tomo dos litros de agua a diario, salgo a caminar’, etc.) hasta que respondió: ‘Mi pareja es una chica’. La profesional la miró (tal vez fue ésa la primera vez que la veía), y cayó en otro sobreentendido, comenzando a describir lo que es un PAP, relato que fue interrumpido por Ceci con diplomacia y la puso al tanto de los controles periódicos que se realiza, como cualquier mujer de treinta años. Todos estos momentos incómodos se reducirían en mi relato a una línea si en la charla de presentación se incluyera la pregunta ‘¿Sos heterosexual u homosexual?’”.

“Cuando digo que soy lesbiana entran en shock cognitivo. Tienen un montón de fantasías sobre qué deberían saber, que no es tanto. Una ginecóloga me decía: Bueno, si usás muchos juguetes sexuales… Ese es el estereotipo, como si una heterosexual no pudiera usar juguetes. Cómo te llaman habla de cómo te piensan, cómo piensa tu cuerpo, qué supuestos están teniendo detrás. No se trata sólo de que te traten bien sino de que puedan pensarte”, reflexiona Ana Mines, activista lesbiana feminista.

“La primera vez que me atendí con una ginecóloga en particular –recuerda Virginia Cano, filósofa porteña– le explicito que soy lesbiana (posibilidad que jamás se le cruzó por la cabeza) y me pregunta: Pero tuviste relaciones con hombres, ¿no? (léase varones). Sí. Entonces no va a haber problemas con el PAP y la colpo. De esto deduje:

1) que el lesbianismo le hizo perder la memoria (ya le había informado que hacía estos controles anualmente),

2) que en su miope concepción de la sexualidad la penetración (y la pérdida de la virginidad) sólo puede ser efectuada por un varón y 3) que en su vida vio un dildo, un strap, un consolador, ¡ni se enteró de lo que es capaz una (o varias) mano(s)!”

Desde Tucumán, Lola pide ayuda en su muro de FB: “Necesito que me recomienden una ginecóloga piola, piola de verdad (y que atienda por obra social)”. Los 20 comentarios se encadenaron en menos de 5 minutos, y socializaron apenas tres o cuatro nombres. Hasta surgió un chiste: “¡Vamos todas juntas!”. Por inbox detalla su historia: tiene endometriosis y no está dispuesta a tomar anticonceptivos para curarse.

“Me pasó que las preguntas sobre cuidados tenían que ver exclusivamente con anticoncepción –rememora Pao Lin, desde su trinchera en Tierra Violeta–. Yo tengo sexo con otra mujer, y le decía me cuido con guantes. Y el tipo, mientras se ponía los guantes para tomarme una muestra del PAP, no entendía que yo pudiera usarlos. Pareciera que ni siquiera hizo una reflexión sobre su propia práctica, porque él se pone guantes para meter dedos dentro del cuerpo de una mujer. Deconstruye la información aprendida en la facultad o reproduce prejuicios basados en la ideología de quienes lo formaron, el saber médico de los años ’20.”

En Rosario, en una de las reuniones de Las Safinas –grupo de reflexión y acción lésbica– surgió la misma idea que en el muro de Lola, la misma estrategia política de ir a la consulta en patota (¡Las Histéricas Somos Lo Máximo!). Para desarmar jerarquías y relaciones desiguales de poder. También como una forma de achicar el pánico. “¿Cómo lo decimos? ¿Lo tenemos que decir? ¿Por qué? Esas son nuestras preguntas –cuenta Eugenia Sarrias–. Cuando no podemos decir algo de nuestra realidad esto opera negativamente en nuestra salud mental. No es una cuestión de libertad, no es derecho a la intimidad; es miedo a la sanción social. Esta forma de vivir la privacidad nos encierra. Planteamos un trato especializado en nuestras realidades.”

A nivel país, observar la aplicación de la ley de educación sexual (y la cantidad de iglesias católicas) es un termómetro para intuir la apertura sanitaria hacia la diversidad. Curioso: en el Inadi no recibieron denuncias relacionadas. Pero dicen estar listos para dar asesoramiento en el 08009992345.

LAS VAGINAS SIN INDUSTRIA

El tema tiene su nube morbo, su oscuridad, sus espasmos, su alegría, su intuición y su latido, su jugo, su tufo. Carne de tabú y de demagogia. De la moral y de los excesos.

Tanto es así que una mañana cualquiera, como ocurrió esta semana, hasta en el programa de radio Perros de la Calle se puede querer no escuchar un chascarrillo digno del Baby Etchecopar: “Va una mujer al ginecólogo, en su vulva tiene rayas azules. El médico le pregunta: señora, ¿su marido es verdulero? Entonces vaya y dígale que se saque la birome de la oreja cuando le haga sexo oral”. Con el mismo título de propiedad para hablar del tema, un ex estudiante de Letras puede argumentar: “Dejé la carrera porque no quería ser el ginecólogo de la literatura, quería ser su amante”. A su vez, una camada de especialistas todavía se sienten ofendidas por los descargos de los testimonios que Even Ensler compiló en Monólogos de la vagina.

A la vagina de Carla Sichi la revisa un urólogo. A sus curvas las escolta una endocrinóloga. Carla se atiende en el Hospital Durand; ahí encontró la contención necesaria para entender por qué se sentía una persona andrógina. Ahí le hicieron la vaginoplastía. “Con los genitales que tenía me reconstruyeron la vagina. Te arman la cavidad, el clítoris, todo. Cosméticamente quedó espectacular, y sensorialmente también. Estoy tan apta para gozar como cualquier mujer biológica”, cuenta desde Ciudad Evita, su casa, donde todos siempre la aceptaron, “y eso que es un barrio milico, milico, milico”. Es peluquera y desde hace 20 años trabaja de forma independiente.

En Capital, cuando un varón trans llama por un turno para hacerse un chequeo gineco, comienza “el reto”, como Thomás Casavieja llama al maltrato. Explicar que no hay ningún error, aunque choquen las columnas del Excel, o hacer pedagogía sobre la identidad de un tipo trans o quizá pedirle al papa Francisco que mande una carta piadosa no logran torcer la autoridad de una recepcionista (ni de sus jefxs). Explicar que no hay equivocación cuando un varón solicita turno con el ginecólogx es explicar que existen “hombres” con vagina, es también su manera de transitar los servicios médicos exigiendo el acceso al derecho a la salud.

“El sistema nos clasifica y separa –advierte Thomás, que es miembro de la organización Capicüa Diversidad–. No hay especialistas para órganos del cuerpo sino para los géneros de las personas. Es difícil romper paradigmas con el sistema médico. La ginecología en particular está preparada para recibir personas que tengan una vagina independientemente de lo que su DNI diga. Es una realidad, pocos varones trans se acercan a hacerse un chequeo socialmente asignado a ‘mujeres’. Y nuestros cuerpos trans también necesitan cuidados. Los tratamientos hormonales a los que se expone nuestra comunidad son, muchas veces, bombas de tiempo para el cuerpo que habitamos. No sólo los varones trans desconocemos esos riesgos y necesidades, sino que lxs propixs profesionales los desconocen. Hay cuerpos que habitamos, y los necesitamos saludables independientemente del sistema en el que vivamos, las leyes que tengamos y el especialista que nos toque.”

Entre las últimas acciones de Capicüa, está la jornada en la Facultad de Medicina en la que socializaron una guía de salud para personas trans y el sistema médico, en el marco de las Jornadas Mundiales por la Despatologización de Identidades y Expresiones de Género Trans. Hoy harán lo mismo en el XXVIII Congreso Nacional de Medicina General de San Luis.

No estamos en la época victoriana, pero la frase de otro personaje de Hysteria sigue vigente. “La medicina es peligrosa para la salud”, advertía Joseph Mortimer Granvile, el médico sensible que termina inventando el primer vibrador y ganándose el corazón de la chica feminista, Charlotte Darlymple. Con las ganancias que le genera su invento abren juntos una clínica social.

LA ISLA BONITA

“La ginecología es una especialidad compleja. Ejerce autoridad, conserva ese poder de aduana sobre lo que está bien y lo que está mal. Desde su formación viene con una impronta como de lugar sagrado del saber. Es un área estratégica para controlar la heterosexualidad y la reproducción, como si el resto de las situaciones posibles no tuvieran importancia”, coinciden Lorena Volpin, Lucía Cavallero y Ana Mines. Son la cabeza detrás de la mesa de trabajo “Violencias heterosexistas del sistema de salud”, que acaban de realizar en el Centro de la Cooperación como parte de un proyecto más amplio. A través de unos talleres que realizaron junto a otras compañeras en la Villa 20 de Lugano, corroboraron que las situaciones de violencia ejercida desde el sistema de salud hacia las mujeres van más allá de su orientación sexual, pero más acá de su clase y etnia. Empezaron el planteo desde lo macro, imaginando un mundo en el que la medicalización no sea compulsiva, que el sistema de salud funcione como acompañamiento y transferencia de conocimiento, y no sea invasivo. Para profundizar en este paradigma sin dejar de tener los pies en la tierra, convocaron a diferentes colectivos para intercambiar opiniones y experiencias. “La acción de los movimientos sociales es necesaria para garantizar, entre otras cosas, que la ley de identidad de género sea un hecho: los artículos relacionados con la salud no fueron reglamentados”, avisan.

¿Dónde está la punta del ovillo? ¿Por qué todos opinan sobre nuestras vaginas? ¿Por qué no terminan de cambiar las preguntas? Qué tal si por ejemplo Alejandra, 32 años, lesbiana, en su control ginecológico escuchara lo siguiente: “¿Tenés relaciones actualmente? ¿Estás soltera, en pareja o en múltiples parejas? ¿Con un hombre o con una mujer? ¿Tus parejas anteriores fueron siempre mujeres? ¿Vivís con alguien? ¿Tienen hijos? ¿Son tuyos, de él/ella o adoptivos? ¿Te hiciste algún PAP antes? ¿No? Te hago la orden, quedate tranquila, es una técnica sencilla y no duele. Son unos segundos, es una manera de saber si tenés alguna infección o está todo bien. Y para prevenir cáncer de cuello de útero. También te voy a dar este folleto que explica cómo hacer una barrera de látex y tiene otros consejos para mantener sexo seguro entre mujeres”. Ese intercambio ideal proponen las Ovejas Negras, de Uruguay, en el audiovisual Cuál es la diferencia, hecho en el marco del proyecto Centros de Salud Libres de Homofobia, con fines didácticos y pensando en agentes de salud como destinatarios.

En la vida real, el equipo interdisciplinario del Hospital Evita, de Lanús, vaya si cambió las preguntas: ¿Cuál será la incidencia de cáncer de mama en varones trans mastectomizados pero con antecedentes familiares? ¿El suministro de hormonas masculinas aumentará los riesgos de enfermedades cardiovasculares en ellos? ¿Cómo mejorar la adherencia (la irregularidad en el tratamiento hormonal puede terminar en embarazo no deseado)? ¿Cómo prevenir conductas de riesgo (o cómo frenar la alta prevalencia de sífilis)?

“Nunca antes habíamos tenido pacientes lesbianas. Tampoco varones trans con ablaciones o que quieran ser mastectomizados en el futuro, o que buscaran tratamientos hormonales o ligadura, ellos son los que hoy más consultan”, cuenta Edith Dinerstein, infectóloga del Evita. Desde el vamos tuvo el OK político del hospital para reinventar el área de VIH sida. Una experiencia que nació por accidente, por el reflejo de querer atender las problemáticas emergentes y encontrar una manera urgente de estar a la altura.

La Isla Bonita de Lanús tiene sus pares; centros de salud inclusivos y amigables… que en todo el país se cuentan con los dedos de una sola mano. El Hospital Durand, el servicio de Rosario, el del Alvarez, los Centros de Atención Primaria de Parque Patricios, el del Abasto. “El consultorio friendly no es algo que reivindicamos –aviva Diana Aravena, trans y candidata a legisladora–. Podemos usarlo por una emergencia, pero no es algo que tengamos que festejar.” Claro, la apertura debe ser parte de cualquier institución, una de las tantas piezas para lograr el acceso a la salud integral.

“Hay cosas que están cambiando, pero las respuestas van lentas. No estamos formados. Algunas personas trans ven en nosotras al enemigo”, descarga María Piaggio, ginecóloga del Cesac de Parque Patricios. Su celular vive prendido; es uno de esos contactos confiables para pasarse entre amigxs. Ella es parte de una red informal, espontánea, de colegas que se conocieron en las capacitaciones del Programa de Salud Sexual y Reproductiva y hoy intercambian datos, información, material de lectura sobre diversidad sexual. Lo hacen por un compromiso propio, no por responsabilidad institucional. “Desde el primer nivel de atención, desde la administrativa que da los turnos, tenemos la obligación de dar una respuesta. Pedimos tiempo.” Pero no hay tiempo.

“El desafío es garantizar la inclusión”, reconoce Noelia Casati, coordinadora del Area de Diversidad Sexual de Rosario. A escala provincial, por ejemplo, las organizaciones lgtb participan del Consejo Asesor de Salud Sexual y Reproductiva, lograron que en una Agenda de las Mujeres (disponible on line) se socialice data sobre derechos sexuales y reproductivos que incluye la realidad de lesbianas, bisexuales y trans. Y van por la creación de un área, dentro del aparato provincial, que replique la isla bonita que resultó la experiencia rosarina.

¿Pero acaso en Rosario semejante historial incide en lo que pasa en los consultorios? ¿Lograron mejor atención, diagnóstico y tratamiento? Casati reconoce también que, a pesar de tanto logro, sigue ahí la dificultad de acceso y permanencia en el sistema de salud local para lesbianas y bisexuales. “Necesitamos seguir generando espacios de reflexión y capacitación. Por eso es fundamental fomentar la visibilización como herramienta y el fortalecimiento de encuentros que promuevan sus derechos.”

Eugenia Sarrias, como lesbiana visible, miembra de Las Safinas, reconoce que no es nada fácil. Que ninguna puerta se abre sin dolor. “Usamos cada estrategia jurídica para pedir acciones en salud y trabajar con los profesionales de ginecología, psicología, endrocrinología, clínica. No se va a dar de un día para el otro, es un proceso, es un cambio cultural.”

Pero los dinosaurios van a desaparecer. Oh, mi amor…

Comentá »

Actividades: “Guerra contra las Drogas. Continuidad y límites del discurso penal y el tratamiento sanitario”.

“Guerra contra las Drogas. Continuidad y límites del discurso penal y el tratamiento sanitario”.

Alberto Calabrese- sociólogo y director de adicciones del Ministerio de Salud de la Nación-
Alejandro Corda- abogado, investigador de la UBA, miembro de Intercambios-
Celeste Orozco –periodista y miembro de la revista THC-
Emilio Ruchansky – periodista y miembro de la revista THC-

La charla se organiza desde el Departamento de Salud, donde funciona una investigación sobre la “Guerra contra las Drogas”. Este proyecto analiza el impacto que las políticas globales de drogas tuvieron en la Argentina, analizando la influencia de los saberes médicos y penales en la normativa y en la percepción social, y cómo esto se inscribe en la creación del estigma de los usuarios de drogas.

Martes 19 de noviembre a las 19 hs, sala Jacobo Laks.
Centro Cultural de la Cooperación
Av. Corrientes 1543- CABA-
Entdada libre y gratuita

drogas

Comentarios: (1) »

Informaciones: El Cordinador del Departamento de Salud, Dr. Ricardo López, con el Papa Francisco

Cooperar fue recibido por el Papa Francisco

El presidente de la Confederación, Ariel Guarco, mantuvo una audiencia con el Sumo Pontífice esta tarde en la Santa Sede. Estuvieron también el secretario de la institución, Ricardo López, y una delegación de la Alianza Cooperativa Internacional encabezada por su presidenta, Pauline Green. Coincidieron en expresar su visión del mundo actual, dominado por la injusticia, la inequidad y la exclusión, y propusieron al cooperativismo como principal modelo de solución.

(COOPERAR).- El Papa Francisco recibió este martes por la tarde a las autoridades de la Confederación Cooperativa de la República Argentina y a la presidenta de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), Dame Pauline Green; al director de la ACI, Charles Gould; el presidente de ACI-Américas, Ramón Imperial; y al director de la ACI-Américas, Manuel Mariño.

La reunión, a la que asistió también el sacerdote de la parroquia Cristo Obrero de la Villa 31 de  la Ciudad de Buenos Aires, Guillermo Torre, duró 35 minutos en los que el Papa Francisco recordó que su padre, en el año 1954, le había explicado a él y a sus hermanos claramente lo que era el cooperativismo.

Además, señaló las injusticias del mundo actual, donde impera un modelo económico expulsivo de la juventud y la ancianidad, y subrayó que el cooperativismo tiene un largo camino futuro para recorrer bregando por colocar en el centro de la escena  al hombre y a la mujer y no al dinero.

Guarco coincidió con la esperanza que se puede sembrar a través del cooperativismo, al mismo tiempo que ratificó como prioridad la defensa de una mejor calidad de vida para todas las personas. “Esto es lo que defendemos quienes hemos adoptado el cooperativismo como forma de vida, a la vez que sostenemos que la búsqueda de una sociedad más justa y más equitativa va en línea directa con lo que plantea el Evangelio”, señaló el presidente de Cooperar.

Green marcó los puntos comunes del mensaje del Papa con la labor que viene llevando adelante la ACI, e invitó al Sumo Pontífice a enviar un mensaje a la Asamblea Mundial que se realizará en Sudáfrica, Ciudad del Cabo, la primera semana de Noviembre.

Francisco se refirió además a la comunicación, al mencionar la necesidad de que el cooperativismo ayude a cambiar el paradigma de la relación de los medios con la sociedad. “Si a diez cuadras del Vaticano se muere un anciano de frío o hambre no sale en ninguna noticia. En tanto que si cae la bolsa 2 ó 3 puntos en Londres o Nueva York, es una noticia de difusión mundial. Esta economía neoliberal salvaje ¿cómo pudo llevar a Italia y España a tener el 40 % de desocupación juvenil?”, se preguntó.

En esta línea, Imperial subrayó que la visión del Papa está en sintonía con la propuesta del movimiento cooperativo de las Américas para la próxima década, y consideró  que desde estos países se están planteando las mismas necesidades que en los europeos.

La charla giró de esta manera en torno de la importancia de que el cooperativismo y la Iglesia caminen de la mano considerando que un nuevo mundo es posible y reconociendo a este modelo como ejemplo que respeta al ser humano, al medio ambiente, a la diversidad y sobre todo plantea una forma distinta de economía.

Antes de despedirse, Guarco le entregó al Papa los obsequios del movimiento cooperativo argentino: un porta-termo hecho en cuero, con la leyenda Las cooperativas construyen dignidad, confeccionado por la cooperativa de trabajo Kbrones, la primera empresa cooperativa argentina conformada en contexto de encierro. Dentro del porta-termo se entregaron paquetes de yerba mate elaborados por los productores de la cooperativa Santo Pipó, en los envases que utilizan para exportar a Siria, único país fuera del área de influencia rioplatense que disfruta el mate igual que los argentinos.

Un tercer regalo fue la entrega de una escultura metálica que simboliza un mundo tomado por dos manos unidas con la frase:Cooperación es el otro nombre de la Paz, en este caso creación de la Cooperativa de Trabajo La Metalúrgica. Estos obsequios buscan simbolizar el respaldo argentino a la lucha por la Paz que promueve el Papa Francisco, Paz que se debe construir a partir de los vínculos culturales existentes entre los pueblos, como es el mate que compartimos sirios y argentinos, y que se concretan a través de relaciones comerciales de nuestras organizaciones solidarias.

A su vez, Charles Gould le regaló un libro con experiencias cooperativas de diferentes partes del mundo y el documento propuesta por la ACI para la Década Cooperativa.

“Desde nuestra Confederación quisimos expresar mediante este hito histórico, que fue la reunión con el Papa argentino, que no estamos solos y que debemos mancomunar las fuerzas también con otras organizaciones que no pertenecen al movimiento cooperativo pero que sí son afines a nuestros desafíos para la próxima década cooperativa”, expresaron los dirigentes de Cooperar.

cooperar-con-el-papa-francisco


Comentá »

Actividades del Departamento de Salud

Mesa abierta de trabajo


“Diseccionando las violencias heterosexistas del sistema de salud. Pensando estrategias de acción para combatir esta plaga”

Primera sesión

Lunes 28 de Octubre, 19hs
Centro Cultural de Cooperación

Colectivos activistas invitados:

*Diana Sacayán - MAL (Movimiento de Antidiscriminatorio de Liberación).

*Valeria Rubino- Ovejas Negras (Uruguay).

*Gabi Díaz Villa y Verónica Marzano - Baruyeras – Ex Lesbianas y Feministas por la discriminalización del Aborto.

Coordinan: Lucía Cavallero, Lorena Volpin, Ana Mines

-Entrada libre y gratuita-

Comentá »

Actividades del Departamento de Salud

medicos-del-mundo

Comentá »

Actividades del departamento de salud

libro-ccc2

PRESENTACIÓN DE LIBRO

Dilemas en salud mental

Sustitución de las lógicas manicomiales

Resultados de una investigación en Santa Fe en torno a las instituciones totales

Escriben

Silvia Faraone - Ana Silvia Valero - Ernestina Rosendo - Flavia Torricelli – Eugenia Bianchi

Comentarios

Susana Murillo (Facultad de Ciencias Sociales-UBA)

Emiliano Galende (Doctorado en Salud Mental- UNLA)

Graciela Touze (Facultad de Ciencias Sociales-UBA)

Miriam Mateos (Ex directora Colonia Oliveros- Santa Fe)

LUNES 2 DE SEPTIEMBRE

19HS.

CENTRO DE LA COOPERACIÓN FLOREAL GORINI - SALA GIRIBALDI

Comentá »

Actividades: 2º Encuentro Abierto de Formación e Intercambio en Comunicación y Salud

2º Encuentro Abierto de Formación e Intercambio en Comunicación y Salud


Campañas de salud: tendencias, desafíos y experiencias.


Panelistas:
Milca Cuberli - Docente e investigadora Fsoc/UBA

Nelson Cardoso - Docente UBA / Coordinador de EDUPAS Asociación Civil
Laura Carral - Docente UBA / Asistente de EDUPAS Asociación Civil
Ianina Lois - Docente e investigadora Fsoc/UBA

Jueves 13/6  19  - 21 hs
Estudio de TV 2 (Subsuelo)
Facultad de Ciencias Sociales - Sede Constitución

Área de Comunicación y Salud. Carrera de Ciencias de la Comunicación. FSC/UBA

Comentá »

Noticias: Ley de fertilización asistida

La fertilización asistida ya es un derecho en todo el país

Por Diego Geddes

El proyecto llevaba un año demorado y se sancionó por amplia mayoría. El Estado, las obras sociales y las prepagas deberán cubrir los tratamientos. Hay 600 mil parejas con problemas para concebir.

“Somos ley, somos ley”, cantan las mujeres desde las tribunas del Congreso Nacional. La Cámara de Diputados acaba de aprobar por amplia mayoría la ley de fertilización asistida y esas mujeres, muchas con lágrimas en los ojos, festejan después de muchos años de espera. Y sienten que su canto se resignifica: ellas son la ley, por la incansable tarea que tuvieron para que este proyecto fuera aprobado –algo que ayer destacaron los diputados de todos los bloques–, y porque es una norma que les llegará al cuerpo, literalmente.

Fueron tres horas de debate, en las que diputados de todas las fuerzas destacaron el impulso que las organizaciones civiles le dieron a esta iniciativa. Más que debate, cada diputado usó su tiempo para pedir perdón por las demoras de este proyecto y para celebrar algo que, según los sondeos previos, era inevitable: las modificaciones al proyecto original, de junio de 2012, que habían sido aprobadas por el Senado en abril y que habían sido ratificadas en cuatro comisiones el martes, salieron ayer casi sin oposición.

Votaron a favor 204 diputados, hubo 9 abstenciones (ocho del PRO y una del radical Rodolfo Fernández) y un voto en contra (Julio Ledesma, cercano al PRO).

La ley reconoce el derecho a un tratamiento de fertilidad de todas las personas, sin distinción de sexo ni necesidad de estar en pareja. Hay 600 mil parejas en Argentina que sufren este problema, y los tratamientos tienen un costo de hasta 50 mil pesos (ver página 5). Sólo en la provincia de Buenos Aires y en Santa Fe hay leyes similares.

La que abrió la ronda de exposiciones fue la presidenta de la Comisión de Salud, María Elena Chieno, del Frente Para la Victoria. “Ha llegado el día –dijo–. Todas las personas tienen los mismos derechos según nuestra Constitución, pero desde hace años se da una gran inequidad”. La radical Maria Luisa Storani, una de las impulsoras del proyecto, sostuvo: “ Es un avance de nuestra democracia.

Por fin saldamos una deuda pendiente con la sociedad. Hubo lobby de todo tipo, pero finalmente logramos que tenga tratamiento un proyecto cajoneado durante años”, dijo.

Virginia Linares, del GEN, destacó que es una ley “que garantiza el derecho al acceso igualitario a la cobertura integral de todos los individuos y parejas, sin discriminación ni exclusión por su orientación sexual o estado civil ”. En este sentido César Cigliutti, de la Comunidad Homosexual Argentina, destacó: “Es una hermosa posibilidad que tienen nuestras parejas para formar la familia que quieren”.

Desde los balcones del primer piso, las organizaciones que militaron por este tema (Concebir, Abrazo por dar Vida y Sumate a dar Vida, entre otras) aplaudieron la mayoría de las intervenciones, aunque se percibía en el ambiente la ansiedad por llegar a la votación. Y cada legislador que pedía la palabra parecía alargar todavía más esa espera.

“Es una ley necesaria e inteligente. Necesaria porque la esterilidad afecta a mujeres de todo el país, sin distinción de clase social, lo cual hace que sin esta ley sólo algunas puedan verse favorecidas de lograr un embarazo. Es inteligente porque está comprobado científicamente que las probabilidades de fertilidad decayeron en los últimos años –dijo a Clarín Carlos Carrere, de Procrearte–, aunque dependerá de cómo sea instrumentada para que se lleve a cabo en todos los niveles”.

Como contrapartida, las empresas de medicina prepaga se quejaron de que no fueron consultados y plantean dudas sobre quién se hará cargo de los costos.

La reglamentación de la ley es el próximo debate.

Pero miles de personas ya sienten, desde ayer, que por fin la ley está de su lado.

LA LEY INCLUYE A PERSONAS SOLAS

Un derecho. Esa es la gran clave de esta nueva ley. El espíritu de lo votado no es ya pensar la infertilidad como una enfermedad que debe enfrentar una pareja que no logra concebir un hijo, aquí el acento está puesto en el derecho que tienen todas las personas a reproducirse. No es un detalle menor. En esta ley están contempladas todos aquellos que quieren tener un hijo más allá de su sexualidad y el deseo o no de formar una pareja.

El artículo 7 habla de los beneficiarios: “ Tiene derecho a acceder a los procedimientos y técnicas de reproducción médicamente asistida, toda persona mayor de edad …”. En este sentido la norma es amplia. La ley de la provincia de Buenos Aires limita el acceso a los tratamientos a las parejas heterosexuales que comprueben su infertilidad.

Otra diferencia con la ley bonaerense es que la nacional contempla todos los tratamientos: “ Se entiende por reproducción médicamente asistida a los procedimientos y técnicas realizadas con asistencia médica para la consecución de un embarazo. Quedan comprendidas las técnicas de baja y alta complejidad, que incluyan o no la donación de gametos y/o embriones ”. En Provincia no hay donaciones, ya que se limita a las parejas heterosexuales. Es decir, los tratamientos se realizan con semen y óvulos de la pareja. La ley nacional, al contemplar las parejas homosexuales y las personas sin pareja, avala las donaciones.

La ley nacional, además, prevé “ los servicios de guarda de gametos o tejidos reproductivos… para aquellas personas, incluso menores de 18 años que, aún no queriendo llevar adelante la inmediata consecución de un embarazo, por problemas de salud o por tratamientos médicos o intervenciones quirúrgicas puedan ver comprometidas su capacidad de procrear en el futuro ”.

Nada dice por ahora la ley sobre edades ni cantidad de tratamientos a los que puede acceder una persona hasta lograr el embarazo.

Eso se especificará en la reglamentación. Esa tarea corresponde a especialistas del Ministerio de Salud de la Nación, que es la autoridad de aplicación de la ley.

La ley bonaerense, por ejemplo, permite el acceso a parejas que tengan entre 30 y 40 años. Los límites tienen una explicación: arriba de los 40 las chances de lograr un embarazo son escasas. Las menores de 30, por el contrario, se supone que pueden esperar. También habilita a las parejas a dos tratamientos, con 12 meses de diferencia entre uno y otro. Y un consejo consultivo estudia excepciones.

FUENTE: Diario “Clarín” 6/6/2013

Comentá »

Actividades del Departamento de Salud

justicia-y-bioetica

Comentá »

Investigación de las becarias del Departamento de Salud del CCC

Presentación del Cuaderno de Trabajo  -Salud Mental en la Ciudad de Buenos Aires-
Un abordaje cualitativo sobre las estadísticas en el sistema público. Ediciones del CCC
Autoras: Grisel Adissi y Rocío Vázquez
Grisel Adissi, Licenciada en Sociología, y Rocío Vázquez, Trabajadora Social, nos presentan el informe final de su investigación como becarias del Departamento de Salud. En el describen los procesos de producción de los datos que se encuentran disponibles sobre salud mental en el subsector público de salud. Siendo resultado de un abordaje cualitativo que incluyó etnografías, entrevistas y análisis de documentos, muestran no sólo qué estadísticas están disponibles sino qué sentidos adquiere el registro cotidiano para los distintos profesionales. También, qué limitaciones están presentes y operan como reflejo, entre otras dimensiones, de la fragmentación institucional del campo sanitario.
Panelistas: Susana Murillo (Dra. en Ciencias Sociales), Aída Perugino (Psicóloga, Psicoanalista), Daniel Moldavsky (Médico Psiquiatra) y Grisel Adissi (autora del libro).
15 de abril, 19 hs, Sala Jacobo Laks, Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (Av. Corrientes 1543)

Comentá »
Creative Commons License

Desarrollo y mantenimiento RCC - Red Cooperativa de Comunicaciones C.P.S.L.

Realizado con herramientas de Software Libre bajo licencia GPL