“Queremos reiniciar el debate parlamentario”
Sabbatella, Ibarra, Heller, Basteiro y Rivas presentaron en el Día de la Mujer un proyecto de ley para despenalizar el aborto. Aquí, los detalles de la iniciativa y sus argumentos.
Los diputados del bloque Nuevo Encuentro presentaron en el Congreso nacional un proyecto de ley para que toda mujer pueda decidir la interrupción voluntaria del embarazo hasta las 14 semanas de gestación. Después de ese plazo, regirán las mismas excepciones que en la actualidad contempla el artículo 86 del Código Penal respecto de los abortos no punibles. De todas maneras, y según especifica con claridad el texto, “en ningún caso será punible la mujer que causare la interrupción de su propio embarazo o consintiere en que otro se la causare”.
“Sacar de la clandestinidad a los abortos salva vidas”, sostuvo el diputado por Nuevo Encuentro Martín Sabbatella. En diálogo con Página/12, relató los alcances políticos, sociales, institucionales y sanitarios que posibilitan la discusión en torno del “derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo”: es necesario “dinamizar los proyectos que ya existen –como el de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que se presentará de nuevo el martes próximo–, generar una discusión responsable y profunda en el Parlamento y consensuar entre todos para que el problema se resuelva y no mueran más mujeres en Argentina”.
El proyecto de ley fue presentado en el Parlamento el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo último. Entre sus fundamentos, los diputados que firmaron la iniciativa –Sabbatella, Vilma Ibarra, Carlos Heller, Ariel Basteiro y Jorge Rivas– destacaron que en el país “las complicaciones del aborto constituyen una de las principales causas de muerte materna”. Según se argumenta en el texto, “hay evidencia irrefutable a nivel internacional que ejemplifica que la despenalización y regulación del aborto ha sido un avance en tanto ha significado la fuerte reducción” de la mortalidad de las mujeres.
Los avances propuestos en materia legislativa por la flamante Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo española fueron recuperados en el texto presentado por Nuevo Encuentro. Mientras que el proyecto que sirvió de antecedente fijaba la interrupción del embarazo en la semana 12 de gestación, la actual iniciativa establece que la mujer puede decidir abortar antes de las 14 semanas.
Más allá de ese tiempo, las mujeres podrán interrumpir voluntariamente su embarazo en cualquiera de las siguientes circunstancias, a saber: si es “producto de la comisión de un delito contra la integridad sexual, mientras sea inviable la vida del feto con independencia del cuerpo de la mujer”, “si existiese peligro para la vida o la salud de la mujer; entendiéndose a la salud conforme la define la Organización Mundial de la Salud como el estado completo de bienestar físico, mental y social” y “si se ha diagnosticado médicamente la inviabilidad de la vida extrauterina”. El proyecto también procura asegurar a las mujeres el acceso a los servicios y procedimientos del aborto legal, seguro y gratuito en la red de salud estatal, de las obras sociales y privadas. Y, en su artículo 6º establece que los médicos o el personal auxiliar “que tengan objeciones de conciencia para intervenir en los actos médicos necesarios para la interrupción voluntaria del embarazo deberán comunicarlo a las autoridades de los establecimientos a los que pertenecen dentro de los treinta días” contados a partir de promulgación de la ley.
“Despenalizar el aborto es un problema de debate que lo tenemos que institucionalizar dentro del Congreso”, explicó a este diario Sabbatella y agregó: “Es una cuestión que hay que discutir, porque la interrupción del embarazo es muy traumática y está claro que la clandestinidad agrega padecimiento psicológico y produce un mayor riesgo en términos de salud”.
A diferencia de lo que sucedió con los dos casos de abortos no punibles en Comodoro Rivadavia, el proyecto de Nuevo Encuentro establece literalmente que en ninguna situación se requerirá la intervención o autorización de las autoridades judiciales o administrativas para practicar la interrupción voluntaria del embarazo. En la iniciativa, la excepción a la regla son las chicas menores de 14 años, que necesitarán del “consentimiento de al menos alguno de sus representantes legales” para poder realizarse un aborto.
De todas maneras, y en caso de aprobarse el proyecto, en ningún caso corre riesgo la libertad de la mujer que necesite y elija interrumpir su embarazo. Un fundamento: “No hay dudas de que mediante la despenalización del aborto no se promueve su práctica, sino el reconocimiento de los derechos sexuales, reproductivos y la salud integral de las mujeres como derechos humanos”.
Con el proyecto de ley de legalización del aborto, “tenemos la intención de reiniciar el debate parlamentario y cortar transversalmente a todos los bloques y partidos, generar consenso y poder aprobar una ley que salvará muchas vidas”, estimó el titular de Nuevo Encuentro, Martín Sabbatella.
Un debate que es inevitable
Por Mariana Carbajal
¿Será el 2010 el año en que se logre abrir el debate por la legalización del aborto en el Congreso? Diputadas y diputados de distintos bloques, desde el oficialismo hasta la oposición, se han propuesto ese objetivo y están analizando estrategias para conseguir que el tema salte el cerco que lo mantuvo silenciado en los últimos años en el ámbito parlamentario. En la mayoría de los partidos hay un número significativo de apoyos a una reforma legal que saque del Código Penal el aborto, pero algunos de los adherentes no se animan a decirlo abiertamente. Es curioso: no hay investigaciones que señalen que promover la despenalización o legalización de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) “piante” votos. Incluso, según mostró la Primera Encuesta sobre Creencias y Actitudes Religiosas que realizó el Conicet bajo la dirección de Fortunato Mallimacci en 2008, los fieles se sienten más cercanos a un discurso laico. Pero la clase política vive en otra sintonía y teme reverencialmente el veto de las jerarquías católicas locales, con la que suelen tener aceitados vínculos y prefiere autocensurarse. Por eso del tema no se habla, aunque las consecuencias de los abortos inseguros, a los que se ven forzadas mujeres de sectores más desprotegidos, es la principal causa de mortalidad materna en la Argentina desde hace más de veinte años y dejan un costo alto en la salud pública las lesiones uterinas y en otros órganos femeninos producto del uso de métodos precarios.
Se estima que cada año alrededor de medio millón de mujeres deciden una IVE en la Argentina, a pesar del Código Penal. “Es una de las pocas leyes que con su sola aprobación salva vidas, al sacar de la clandestinidad a las mujeres que ponen en riesgo su cuerpo y su vida por tener que recurrir a un aborto inseguro”, señaló a Página/12 la diputada Vilma Ibarra, de Nuevo Encuentro, sobre el impacto que tendría la legalización. La proporción de muertes maternas por aborto en el país es más del doble de la estimación de la Organización Mundial de la Salud para toda la región latinoamericana. “Si el Papa fuera mujer, el aborto sería ley”, es un viejo cántico que repiten las organizaciones de mujeres. Es muy probable que si los hombres se embarazaran, también.
El Comité Nacional de la UCR aprobó el lunes, en el Día Internacional de la Mujer, una agenda de género, que incluye la despenalización del aborto, lo que significa que legisladores radicales se comprometieron a impulsar el debate de una reforma legal este año. “Ricardo Alfonsín, Ernesto Sanz y Gerardo Morales nos acompañan con este tema”, confió una diputada de la UCR, con larga trayectoria en el movimiento de mujeres.
Al proyecto que presentó esta semana Nuevo Encuentro, el espacio que encabezan Martín Sabbatella y Carlos Heller, para legalizar el aborto en las primeras 14 semanas de gestación, se sumará otra iniciativa similar consensuada en la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que integran más de 250 organizaciones de mujeres, sociales, gremiales a lo largo del país. El proyecto de la Campaña ingresará el martes a la Cámara de Diputados de la mano de un abanico de legisladoras y legisladores de un amplio espectro político: la primera en firmarlo días atrás fue la kirchnerista Juliana Di Tulio, con el aval y respaldo de las autoridades del bloque oficialista. Y en los últimos días ya plasmaron su adhesión 24 diputados más: las radicales María Luisa Storani, Silvia Storni, Silvana Giúdici y Néstor Hugo Castañón, los socialistas Miguel Barrios, Lisandro Viale, Mónica Fein y Alicia Ciciliani; Cecilia Merchán y Victoria Donda, de Libres del Sur; Marcela Rodríguez, Fernanda Gil Lozano y Fernanda Reyes, de la Coalición Cívica; Fabián Peralta, Gerardo Milman y Horacio Alcuaz, del GEN; Adela Segarra y Adriana Puigróss, del FpV; Héctor Alvaro, del bloque La Concertación de Mendoza; María Josefa Areta, del Frente de Todos de Corrientes; Nélida Belous, de Proyecto Progresista de Tierra del Fuego; Verónica Benas, del SI; Claudio Lozano y Liliana Parada, de Proyecto SUR. Ya adelantaron que lo acompañarán también Margarita Stolbizer, líder del GEN, y los cinco diputados de NE.
El proyecto de la Campaña, en realidad, ya fue presentado en Diputados en 2008, con 22 firmas. Pero nunca se trató. El 1° de marzo perdió estado parlamentario y por esa razón vuelve a ingresar. Básicamente, consagra el derecho de toda mujer a decidir una IVE durante las primeras 12 semanas del proceso gestacional y más allá de ese plazo en casos de violación, si estuviera en riesgo la salud o la vida de la mujer o si existieran malformaciones fetales graves. Las diferencias con la iniciativa de Nuevo Encuentro no son grandes. Unos y otros remarán para el mismo lado.
El presidente del bloque oficialista, Agustín Rossi, tiene en mente un proyecto menos jugado, que tal vez podría arriar más tropa propia: no hablaría de legalizar, sino de clarificar los alcances de los permisos ya previstos en el Código Penal, para evitar la judicialización y las interpretaciones restrictivas de las excepciones. En 2007 y 2008 se discutieron en comisiones proyectos que reglamentaban el acceso a los no punibles, pero finalmente los tratamientos quedaron congelados. Además, a fines de 2008 se llegó a un predictamen para ampliar las excepciones, promovido por el oficialismo, pero también fue cajoneado por el propio kirchnerismo. Los permanentes obstáculos para acceder a los abortos no punibles fueron eje de una dura reprimenda, esta semana, del Comité de Derechos Humanos de la ONU a la delegación oficial que presentó el informe argentino y que encabezó el secretario de DD.HH. Eduardo Luis Duhalde.
En la bancada del FpV, como en la mayoría de los bloques, no hay una posición unánime en torno de la despenalización del aborto. Como ocurre con la legalización del matrimonio entre parejas del mismo sexo, los apoyos se cuentan transversalmente en la Cámara de Diputados.
Las expectativas entre quienes promueven el debate son lograr que se inicie el tratamiento en comisiones en el segundo semestre, pero antes deben reunir “una masa crítica” de adhesiones. “Vamos a tratar de que este año se pueda discutir finalmente”, dijo Di Tulio a este diario. Uno de los escollos se centra en la presidencia de la comisión de Legislación Penal por la que deberán transitar los proyectos. Está encabezada por Juan Carlos Vega, de la Coalición Cívica. Quienes lo conocen dudan de que quiera enfrentarse con Elisa Carrió. Es conocida la posición alineada con la Iglesia Católica de la líder de la CC en este tema. La otra comisión por la que pasarán los proyectos es la de Salud, cuyo presidente es Antonio Arnaldo María Amorante, del FpV.
La última vez que el problema del aborto se instaló con fuerza en la agenda política nacional fue en 1994, durante la Convención de la Reforma de la Constitución Nacional, cuando el entonces presidente Carlos Menem, como vocero de la jerarquía católica, pretendió incorporar a la nueva Carta Magna un artículo que garantizara la protección de la vida desde la concepción, con el objetivo de blindar la posibilidad de avanzar hacia la despenalización o legalización del aborto. Es lo que hicieron en los últimos dos años 18 de los 31 estados mexicanos, para evitar que se replicara la legalización lograda en el Distrito Federal en 2007. Pero la iniciativa menemista se topó con una nutrida resistencia, conformada por un grupo significativo de mujeres en el seno de la Convención –Ley de Cupo mediante– y con la oposición de organizaciones feministas y mujeres autoconvocadas. Finalmente, la iniciativa no prosperó y se sancionó un artículo ambiguo y confuso. Fue un gran logro de las mujeres, que le hicieron frente a la avanzada “anti derechos” o “pro vida”. El entonces cardenal Antonio Primatesta, arzobispo de Córdoba, sintetizó el fracaso de la movida cuando afirmó que “Dios se quedó en el frontispicio, no entró en la Constitución”.
Una alianza transversal de legisladoras –y aliados– logró en 2002 la aprobación de la Ley de Salud Sexual y Procreación Responsable. ¿Saldrá el aborto este año del closet y dejará de ser la legalización de esta práctica tabú en el Congreso?
“Prohibir el aborto es gorila”, desafió a la Presidenta con carteles y a los gritos un grupo de feministas desde los palcos en la inauguración de las sesiones ordinarias. “Hay que escuchar a todos”, respondió la mandataria. Permitir el debate en el ámbito parlamentario –donde debería darse– contribuirá a escuchar a todos y, fundamentalmente, a todas.
FUENTE: Diario Página 12 14-03-2010
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Etiquetas: Aborto, Basteiro, Debate, Enfermedad, Heller, Ibarra, Mujer, Nuevo Encuentro, Rivas, Sabbatella, Salud





Procesando ...


Respecto de la despenalización de la interrupción del embarazo en las ocasiones y situaciones descriptas, poco hay para agregar. Quizá que no colman los motivos posibles para una decisión de ese tipo.
Pienso que es inobjetable la decisión de acabar con la hipocresía que permite a los grupos sociales con capacidad adquisitiva a decidir sobre sus vidas, y se la niegan a los que no la tienen. Es decir que no sólo se trata de salvar vidas en el sentido estricto, sino que en un sentido más vasto implica la posibilidad de realizar una vida, sin el sacrificio de otra. Entiendo que desde una perspectiva judicial ha de ser muy difícil abarcar las diferentes situaciones sociales y psicológicas que pueden llevar a una mujer a tomar esta decisión. Pero a nadie se le puede escapar que ninguna mujer llega a tomar una decisión así “por gusto”.
En las circunstancias actuales, sin embargo, alcanzaría con un proyecto que logre el consenso y asegure la intervención en los casos más críticos: violación, adolescencia, situaciones de riesgo múltiples.
Aborto es sinónimo de Muerte.
El aborto inducido (del latín abortus o aborsus, de aborior, ‘contrario a orior’, ‘contrario a nacer’), también llamado interrupción voluntaria del embarazo1 –o IVE– consiste en provocar la finalización prematura del desarrollo vital del embrión o feto para su posterior eliminación –con o sin asistencia médica, y en cualquier circunstancia social o legal–, que se realiza antes de que la gestación haya alcanzado las 20 semanas[cita requerida]. Posteriormente, la interrupción se denomina parto pretérmino[cita requerida]. Es distinto, por tanto, del «aborto espontáneo», que se refiere al hecho que se presenta de manera natural y sin que medie voluntad de eliminar al nasciturus (‘el que ha de nacer’) por parte de la madre o por parte del médico que atiende el trabajo de parto.
A través de la historia, el aborto inducido ha sido frecuente materia de controversia por sus implicaciones éticas, morales y sociales. Ha sido prohibido o limitado en diversas sociedades y permitido en otras, aunque los abortos continúan siendo comunes incluso donde la presión social o la ley se oponen a ellos.
Por lo Tanto No al Aborto – Defendamos la VIDA – Respetemos los Derechos Humanos – Por la Justicia de nuestros Pueblos.
Somos la Voz de los Que no Tienen Voz
Espero que esta ley no se promulgue porque no tiene en cuenta a la persona por nacer,que es persona desde la concepcion.No se puede pedir el respeto de un derecho sobre el pisoteo de otro.No se debe agregar mas dolor al ya existente de las mujeres violadas yno se puede interferir sobre la vida de esta persona por nacer que tambien es hijo de esta mujer,porque tambien tiene el derecho de toda persona anacer ,que es el drecho primario de toda persona.
DEFENDAMOS EL DERECHO A LA VIDA. NO ES VERDAD QUE CON LA LEGISLACION VIGENTE SE IMPIDE A LA MUJER “DISPONER DE SU PROPIO CUERPO”, LO QUE LOS ABORTISTAS QUIEREN ES CREAR UN DERECHO A LA MADRE PARA DISPONER DEL CUERPO DEL BEBE, PARA ACABAR CON SU VIDA IMPUNEMENTE. LLAMEMOS A LAS COSAS POR SU NOMBRE.- CUALQUIERA HAYA SIDO LA CAUSA POR LA QUE UNA MUJER QUEDO EMBARAZADA, ENTIENDO QUE SOLO PODRIA ABORTAR SI ESTA EN PELIGRO SU VIDA. ADEMAS HAY QUE DESTRABAR LOS TRAMITES DE ADOPCION (MAS QUE BUROCRATICOS) Y ASI SE SALVARIAN MUCHOS NIÑOS Y SE LES DARIA UN HOGAR, CUANDO SUS PADRES NO LOS QUIEREN TENER. ¡SEAMOS HUMANOS DE VERDAD!.-
Anoche hubo una jornada muy interesante en el CCC donde se trato este tema. Las panelistas explicaron muy bien los motivos que indican que lo mejor es la legalización del aborto y el respeto de los derechos de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos.
el dcho al aborto, no siginifica que todas las mujeres deberan abortar obligatoriamente, tampoco va a significar que la vida humana se va a extinguir. Y ahora yo me pregunto,¿ la supuesta vida de un feto vale mas que el dcho de disponer de nuestros cuerpos que tenemos las mujeres? no lo creo. La opresion de la mujer va a terminar cuando se ya no se la considere tan solo un cuerpo reproductor. Somos mente, somos alma y tenemos dcho a decidir