Donación de sangre
Se necesitan donantes regulares
Sólo el 12,7% de los argentinos lo hace en forma habitual, cuando se realizan unas 4000 transfusiones por día
“En la lucha contra la talasemia peleás sin armas. Mi hijo necesita transfusiones de sangre cada veinte días para poder vivir y la gente no entiende lo difícil que se hace. Yo he visto a los mismos técnicos de Hemoterapia donando sangre porque no había stock o incluso incentivando a la gente en los pasillos de los hospitales para que fuese a donar sangre”, dice Miguel Bongiorno, presidente de la Asociación de Talasemia Argentina. Y agrega, con tono resignado: “En un momento a uno se le acaba la agenda de contactos para poder pedirles ese favor”.
El actual sistema de donación de sangre en la Argentina es de reposición. Esto significa que los familiares de los pacientes son los encargados de reponer la sangre transfundida a los servicios de Hemoterapia. Los especialistas en el tema coinciden en que es necesario reemplazar este sistema por otro de donación voluntaria, regular y altruista. Este cambio es tan primordial que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) adoptó este factor como uno de los indicadores del desarrollo humano en 1999.
Según el Plan Nacional de Sangre del Ministerio de Salud de la Nación se calcula que cerca de unas 4000 personas por día necesitan una transfusión de sangre en nuestro país. Para cubrir esta demanda, hacen falta 1,4 millones de donaciones al año.
Según cálculos de la Organización Mundial de Salud (OMS), un país necesita aproximadamente entre el 3% y el 5% de donaciones sobre el total de la población para autoabastecerse de sangre. La Argentina llega nada más que al 2,2%, puntualiza Nélida Noemí del GCBA y agrega: “Hace falta concientizar a la gente para que conozca la problemática y se acerque a donar sangre”.
Si bien la Argentina está atrasada en este sentido, da esperanzas que el porcentaje de donaciones voluntarias muestre un permanente ascenso desde 2004, cuando las donaciones voluntarias fueron del 3,8% del total realizadas; en 2007, del 7,3%, y en 2008 del 12,7 por ciento.
Un estudio de TNS Gallup Argentina confirma este dato: uno de cada diez argentinos dona sangre regularmente. “El sondeo muestra que hay espacio para que crezca la donación de sangre porque no hay barreras fuertes, sino más bien desinformación”, afirma Constanza Cilley, directora Comercial y de Investigaciones de TNS Gallup Argentina.
En la práctica, lo que sucede es que los familiares del paciente tienen que buscar donantes cuando están enfrentando una situación de angustia por la enfermedad de un ser querido. “La principal desventaja es que la gente se siente obligada a aportar esos donantes, y por lo tanto la donación se hace bajo cierta presión. Esto resta confiabilidad al sistema, ya que la persona que dona puede no ser sincera en la entrevista de predonación”, dice Catalina Massa, directora del Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad de Córdoba.
Otro de los puntos negativos de este tipo de donación es que muchos pacientes no cuentan con la posibilidad de convocar donantes. Mabel Goodridge, del Programa de Donación Voluntaria de Sangre de la Fundación Favaloro, explica: “Hay personas que dependen de las donaciones voluntarias para vivir, ya sea porque no tienen familia o vienen a operarse a Buenos Aires desde lugares muy lejanos”.
Como contrapartida, está comprobado que en los donantes voluntarios se detectan 20 veces menos VIH y de 5 a 10 veces menos hepatitis C que en los familiares o de reposición. “El modelo de donaciones habituales es más seguro porque permite organizar adecuadamente el stock, evitando urgencias, postergaciones en el tratamiento de los pacientes o descartes de unidades no utilizadas”, puntualiza Gabriela Fernández Cid, secretaria ejecutiva de Promoción de la Donación del Plan Nacional de Sangre.
La sangre, que sirve para salvar vidas y ayudar a enfermos, no se fabrica y tampoco se puede comprar ni vender. El problema es que “el 90% de las personas va a necesitar donaciones de sangre para sí mismo o para algún allegado en algún momento”, puntualiza Sandra Almeyda, del Programa de Sangre de Fundaleu, a la vez que busca generar conciencia de que si todos donamos para todos, cuando yo necesite sangre, también la voy a tener disponible.
Colectas de sangre
Algunas provincias como Jujuy, Chaco, Corrientes, Formosa, Misiones, provincia de Buenos Aires, Neuquén, Santa Cruz y Tierra del Fuego registraron mayores incrementos en la cantidad de donantes voluntarios que otras provincias debido a la realización de colectas extrahospitalarias, según datos del Plan Nacional de Sangre.
“Realizamos campañas de donación voluntaria como una herramienta para facilitar el acto de donación. La idea es salir de los hospitales y acercarnos a la comunidad”, dice Nélida Noemí Lena, coordinadora de la Red de Medicina Transfusional de hospitales del gobierno de la ciudad de Buenos Aires desde una de las carpas armadas en el Obelisco para la colecta número 21 de este año. “En la primera colecta que realizamos en 2006 sólo vinieron 19 personas. Hoy calculamos alrededor de 140 donantes voluntarios”, agrega Lena.
Manuel, un joven que acaba de salir de donar sangre de una de las carpas, cuenta: “Es más fácil que ir al hospital, no tuve que modificar mis horarios de trabajo y con media hora nada más puedo ayudar a alguien. Vi la carpa, me dio curiosidad, leí el cartel con la información y doné”.
La flexibilidad en el horario y en el lugar de donación alienta a las personas a acercarse y donar sangre. “Salimos del ambiente hospitalario para que la donación de sangre deje de asociarse con la enfermedad, y se asocie con la salud y la solidaridad”, dice Fernández Cid.
Algunas empresas también eligen abrir las puertas de sus establecimientos para realizar actividades de concientización y colectas de sangre en el ámbito laboral.
En la búsqueda de nuevas estrategias de recolección de donaciones, la Asociación de Voluntariado Argentino de la Sangre (AVAS) abastece de sangre a los hospitales a través de sus 1300 voluntarios inscriptos. “Nos llama un hospital porque necesita un número de donantes de un grupo sanguíneo determinado. Entonces, nosotros contactamos a nuestros voluntarios con ese grupo de sangre para que se acerquen a ese hospital a donar”, expresa Alberto Denacimiento, presidente de la AVAS.
Esta asociación es la única que no trabaja con un hospital en particular y tiene centros en Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, San Nicolás y Necochea.
“En los países avanzados, como Canadá o el continente europeo, casi el 100% de sus donaciones son voluntarias. Por eso insisto que tiene que haber un cambio de cultura que se fomente desde la educación”, dice Denacimiento.
Vivir para contarlo
Gabriela Giacomazzi se despertó una mañana con un derramamiento de sangre en la retina. Se dirigió al oculista sin sospechar que eso era causado por la leucemia que padecía. Luego del miedo y la tristeza inicial tuvo que empezar a moverse con agilidad para conseguir donantes de sangre que repusieran las treinta y tres transfusiones que necesitó para seguir con vida.
Hoy, ya curada, espera un bebe y rescata la importancia de la donación voluntaria de sangre, que puede salvar otras vidas. “Es desesperante ir pidiéndole a la gente que por favor doné sangre, incluso a los compañeros de trabajo. Hay muchos que no se animan, que les da miedo y te dan excusas”, explica.
Las donaciones de sangre son, asimismo, utilizadas para la industrialización del plasma para la elaboración de medicamentos hemoderivados de los cuales dependen pacientes como los hemofílicos para poder vivir y llevar una vida digna. “La cantidad de plasma que recibimos para fraccionamiento es insuficiente para dar respuesta a la alta demanda de productos hemoderivados”, dice Catalina Massa.
Con la misión de trabajar todos juntos por el mismo objetivo, el Consejo Publicitario Argentino, la Fundación LA NACION, organizaciones de la sociedad civil, el Gobierno, agencias de publicidad, de prensa y empresas se articularon para llevar adelante la Campaña Dale para concientizar a la gente sobre la importancia de donar.
En su página www.dale.org.ar se reúne toda la información sobre la donación de sangre, los lugares donde se puede donar y los requisitos necesarios.
Esta tarea articulada demuestra que cuando los diferentes actores se asocian en forma desinteresada, siempre prima el bien común. Sólo falta que todos los argentinos sigan ese ejemplo y asuman la parte que les toca.
Por Teodelina Basavilbaso
De la Fundación LA NACION
CONTACTOS
AVAS: www.avas.org.ar ATA: www.talasemia-argentina.org Plan Nacional de Sangre: www.msal.gov.ar
Fundaleu: www.fundaleu.org
FUENTE: Diario La Nación 21/11/2009
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Etiquetas: ATA, AVAS, Donación, Donantes, Fundaleu, Hemoterapia, Sangre, Transfuciones, Transfusión





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