Recordar, resistir, construir II

27/01/2016

La educación en la ciudad de Buenos Aires, ¿en emergencia?

El Diario Zeta del 28/12/2015 informa que por primera vez en 30 años, la Comisión de Registro y Evaluación de Antecedentes Profesionales (COREAP) suspendió los concursos para ingresar a los cargos docentes de la Ciudad de Buenos Aires.
¿Cuál fue la causa? Errores en el mecanismo on line utilizado por el Ministerio de Educación para cubrir vacantes y suplencias en todos los niveles del sistema educativo porteño

El gremio docente Ademys, integrante de la CTA, denuncia que el gobierno de la CABA extendió a los docentes, en 2015, la tercerización y privatización de la inscripción on line que ya venía fracasando con los alumnos, pues el sistema elegido omite datos vitales para elaborar los listados de postulantes. De hecho, sostiene el sindicato, nunca se recibieron tantos reclamos como en ese año. Las irregularidades son

consecuencia, además, de las modificaciones en  la composición y funciones de las Juntas de Clasificación docente aprobadas por ley de la legislatura porteña en 2011, cambios que afectaron la participación de los representantes de maestros y profesores en la validación de los títulos y la confección de los listados que el año pasado fueron entregados fuera de término por el gobierno lo que impidió la realización de rectificaciones a los múltiples errores cometidos

En mayo del año pasado, la UTE, sindicato de base de la CTERA, denunció que miles de docentes porteños corrían riesgo de quedarse sin cargos en 2016 por fallas en el nuevo sistema de inscripción que iban desde impedimentos para acceder hasta la rebaja de los puntajes. “Lo que nosotros denunciamos es la improvisación que tiene este nuevo sistema. Es el mismo que dejó a cinco mil pibes sin vacantes y que ahora podría dejar por fuera a muchos trabajadores de la educación”, anticipaba la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) a Página 12

Las denuncias realizadas por el gremio en abril y mayo de 2015 no fueron atendidas por el Ministerio de Educación de la CABA. “Fuimos a presentar muchas preguntas, pero volvimos no solo sin respuestas sino con más interrogantes. Se trata de una problemática que afecta a docentes de los niveles inicial, primaria, primaria de adultos y media que son una gran cantidad sobre el total de los educadores”

El nuevo sistema fue implementado por primera vez en 2015, ya que previamente los docentes se inscribían en las Juntas de Clasificación o en la oficina del supervisor escolar.

“No estamos en contra de implementar  la tecnología, plantea UTE. En la provincia de Buenos Aires los docentes se inscriben por Internet y no tienen ningún problema, pero aquí existen falencias que ponen en peligro los cargos del año que viene”.

¿Cuáles son las consecuencias? Se afectan por igual los derechos docentes al impedirse  la titularización de aspirantes a cargos de base de las distintas áreas  educativas del GCBA y se ponen en peligro los derechos de los alumnos al dificultar la cobertura de los cargos previamente al inicio de las clases.

Las autoridades se comprometieron a llamar a un nuevo concurso para el 18 de febrero pero, ¿alcanzarán once días, ya que las clases empiezan el 29 de febrero,  para realizar la inscripción, evaluar antecedentes, realizar los actos públicos que garanticen la legalidad de las designaciones?

Vale, entonces, preguntarse cuándo comenzará efectivamente el año escolar para muchos de los alumnos inscriptos en las escuelas públicas de la CABA.

Ante esta grave situación, Ademys se declaró en estado de alerta y movilización para que se garanticen los concursos. Convocó a toda la docencia a seguir en alerta, a difundir en las escuelas el estado de situación, a organizarse y continuar movilizados hasta que se aseguren los concursos públicos, transparentes, y hasta lograr la restitución de las funciones históricas de las Juntas de Clasificación docente y la convocatoria a elecciones de representantes docentes para las mismas

Ante este y otros problemas educativos igualmente preocupantes, es llamativo el silencio del Jefe de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, y de su Ministra de Educación, Soledad Acuña. Pareciera que la pesada herencia recibida de sus predecesores, Mauricio Macri y  Esteban Bullrich, les resulta tan liviana que destinan   tiempo de gestión y fondos públicos a la construcción de la Escuela del Siglo XXI, primer edificio escolar inteligente que albergará tres establecimientos, construidos según diseños bioambientales, criterios de sustentabilidad y un manejo inteligente que logrará una mayor eficiencia energética.

Marta Marucco

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