Archivo de la categoría ‘Levantamientos en Latinoamérica’

Efemérides de Nuestra América: Junio (II Parte) Especial: México

12 de Junio.

1818 Nace en San Pedro Piedra Gorda (hoy Ciudad Manuel Doblado), Guanajuato, Manuel Doblado, se destacó como abogado, militar y político liberal. Partició en las Guerras de Reforma y de Intervención Francesa; fue funcionario del gobierno de Benito Juárez. Murió en Nueva York, el 19 de junio de 1865.

1848 Las tropas norteamericanas abandonan la capital de la República mexicana.

1916 Con objeto de establecer la democracia en México, Venustiano Carranza, primer jefe del Ejército Constitucionalista y encargado del Poder Ejecutivo, convoca a elecciones municipales en el país.

1935 La dirección del PCM decide: “Ni con Calles, ni con Cárdenas.” Ante las críticas que Plutarco Elías Calles hace al presidente Cárdenas, la dirección del PCM decide: “Ni con Calles, ni con Cárdenas; con las masas cardenistas”.

1945 El PCM apoya la candidatura presidencial de Miguel Alemán Velasco. Meses después Dionisio Encina aclara que Alemán era “el representante de la corriente más progresista de la burguesía mexicana”.

13 de Junio

1831 Nace en Huejutla (del hoy Estado de Hidalgo), Antonio Reyes Cabrera, se destacó como valiente defensor de la soberanía patria contra los invasores franceses y fuerzas imperiales.
Murió en su pueblo natal defendiendo a su patria con el grado de capitán de la Guardia Nacional, el 21 de mayo de 1866.

1913 En el combate de Bustillos, se enfrentan las fuerzas revolucionarias dirigidas por Francisco Villa y federales de Victoriano Huerta dirigidos por el coronel Jesús Mancilla, quien presentó un batallón auxiliado por quinientos orozquistas.
Villa que estuvo al frente de cuatrocientos hombres, triunfó en la batalla con muy pocas bajas en su frente.

1916 Numerosas columnas militares del Gral. Pablo González y cinco mil jinetes del Gral. Amaro, cercan el cuartel general de Emiliano Zapata en tlaltizapán, Morelos, pero Zapata y la mayoría de sus seguidores logran escapar gracias a torrencial aguacero.

1929 Lograda la autonomía universitaria, presenta su renuncia el rector de la Universidad Nacional de México, licenciado Antonio Castro Leal. Los estudiantes huelguistas devuelven los edificios de la Universidad, ante la promesa de la inmediata solución.

14 de Junio

1692 En varias poblaciones del territorio de Tlaxcala dado el aumento de la carga de maíz a cinco pesos, los habitantes piden sea a cuatro pesos, como no son escuchados, atacan la casa del alcalde mayor Fernando de Bustamante. El virrey Gaspar de Sandoval al conocer la noticia, envía dos compañías a poner orden a base de “matazones”; luego, el obispo de Puebla impone la paz y a un mes de los motines, el virrey acapara el trigo y el maíz, comprando a dos pesos y vendiendo a seis.

1846 California se independiza de México, 25 días después se anexa a Estados Unidos.

15 de Junio

1817 Camino hacia el altiplano mexicano, las fuerzas de Francisco Javier Mina Compuestas por trescientos insurgentes, enfrentan y derrotan, a la altura de la hacienda de Peotillos, San Luis Potosí, a los realistas de Armiñán quien mandaba dos mil hombres de tropa. Mina se hace de más armamentos y bagajes.

1888 Nace en la ciudad de Jeréz (hoy Ciudad García), Zacatecas, Ramón López Velarde; se destacó como poeta, catedrático de literatura y político revolucionario. Murió en la ciudad de México, el 19 de junio de 1921.

1901 Los hermanos Jesús y Ricardo Flores Magón, tenaces periodistas y opositores al dictador Porfirio Díaz desde 1892,  combatieron con la pluma y sufrieron la cárcel, son nuevamente arrestados por publicar “artículos subversivos” en su nuevo periódico “Regeneración”, fundado el 7 de agosto de 1900.

1910 Desde Monterrey, Nuevo León, es enviado Francisco Madero a la penitenciaría de San Luis Potosí, junto con Roque González Garza.

1911 La policía de Los Ángeles, California, arrestan a los hermanos Ricardo y Enrique Flores Magón, Librado Rivera, Antonio P. de Araujo y Anselmo L. Figueroa, por violación a la Ley de Neutralidad.

1911 Francisco Madero visita Chilpancingo, Guerrero, y hace un reconocimiento pleno a los guerrerenses por su lucha contra la dictadura.

16 de Junio

1866 Las fuerzas republicanas de los Grales. Mariano Escobedo y Sóstenes Rocha enfrentan y derrotan a fuerzas francesas e imperialistas en Santa Gertrudis, municipio de Camargo, Tamaulipas, causándoles importantes pérdidas.

17 de Junio

1866 En su “heroico peregrinar” por el país, el presidente Benito Juárez llega a la ciudad de Chihuahua, procedente de Paso del Norte. Viajo de regreso a la capital el 10 de diciembre del mismo año, pero no llegará hasta el 15 de julio de 1867, después de la Victoria de las Armas Nacionales sobre el Imperio.

19 de Junio

1865 Muere asesinado en Uruapan, Michoacán, el Gral. Manuel García Pueblita, defensor de la patria en 1847 contra la invasión norteamericana. También fue defensor del Plan de Ayutla y héroe de las guerras de Reforma, de Intervención Francesa y la del Imperio de Maximiliano.

1913 Reunidos los zapatistas en San Pablo, Oxtotepec, cerca de Milpa Alta, Distrito Federal, ratifican el Plan de Ayala, desconocen al usurpador Victoriano Huerta y nombran como jefe del Ejército Libertador del Sur al Gral. Emiliano Zapata.

1914 Fuerzas constitucionalistas al mando del Gral. Francisco Villa, procedentes de Torreón, llegan a Calera, Zacatecas para enfrentar en la ciudad de Zacatecas, a las fuerzas federales del usurpador Victoriano Huerta, dirigidas por el Gral. Luis Medina Barrón.

20 de Junio

1811 Es fusilado en Monclova (del hoy Estado de Coahuila), el patriota Ignacio Aldama, abogado y mariscal de campo del Ejército Insurgente y quien fuera nombrado por Miguel Hidalgo como embajador en EUA.

1909 Fuerzas revolucionarias de los hermanos Flores Magón atacan a la guarnición porfirista de Casas Grandes, Chihuahua.

1914 Durante la Batalla de Zacatecas las fuerzas constitucionalistas de Villa se aprestan a sitiar la ciudad de Zacatecas donde están las fuerzas federales del usurpador Victoriano Huerta, al mando del Gral. Medina Barrón.

21 de Junio

1811 Fuerzas insurgentes de los Grales. Ignacio López Rayón y José Antonio Torres, derrotan en la cañada de San Mateo en Zitácuaro, Michoacán, a las fuerzas realistas del Cnel. Emparan.

1813 Junto con otros insurgentes es fusilado Julián Villagrán, nació en 1760, en Huichapan (del hoy Estado de Hidalgo).
Villagrán combatió a los realistas en Tula, Ixmiquilpan y Zimapán; asimismo logró controlar la huasteca hidalguense y el camino de México a Querétaro.

1867 El Gral. Porfirio Díaz, al frente de las fuerzas republicanas del presidente Juárez, toman la ciudad de México por capitulación dada el día anterior por el Gral. imperialista Ramón Tavera, sucesor en el puesto del Gral. Leonardo Márquez, quien huyó días antes dejándole la plaza. En esta toma es arrestado el Gral. Santiago Vidaurri.
Con esta acción se corona la
Victoria de las Armas Nacionales sobre el Imperio de Maximiliano, fusilado días antes en Querétaro, junto con la plana mayor de traidores mexicanos.

1929 El presidente Portes Gil envía al Congreso de la Unión, el proyecto de Ley Orgánica de la Universidad Nacional de México. (Autonomía, gobierno y otras reformas de evaluación educativa).

1929 Finaliza el conflicto religioso entre la Iglesia y el Estado Mexicano, se fijan las bases sobre las que podrán ser reanudados los servicios en las iglesias, suspendidos el 25 de julio de 1926 por el presidente Plutarco Elías Calles.

22 de Junio


1521
Se produce la segunda Invasión a Tenochtitlan. Siguen los enfrentamientos entre españoles y mexicas en la Gran Tenochtitlan, defendida por Cuauhtémoc.

1953 Muere en el puerto de Veracruz el ameritado periodista, político, escritor, educador, poeta y lingüista Benito Fentanes, nació el 22 de enero de 1870, en Cosamaloapan, Veracruz.

23 de Junio

1521 Durante el Sitio de Tenochtitlan las huestes de Hernán Cortés acosan a los guerreros mexicas de la Gran Tenochtitlan defendida valientemente por el emperador Cuauhtémoc.

1908 Un grupo de magonistas revolucionarios al mando de León Ibarra y José Lugo, atacan la población de Viesca, Coahuila, pero son rechazados y derrotados. Los dirigentes son aprehendidos y remitidos al penal de San Juan de Ulúa en Veracruz.

1913 Por órdenes del comandante huertista Antonio G. Olea, es vilmente fusilado en Iguala, Guerrero, el revolucionario mutilado Ambrosio Figueroa Mata, quien andaba con muletas.
Figueroa Mata nació el 7 de diciembre de 1869 en Huitzuco, Guerrero. Fue miembro del Club Revolucionario “Juan N. Álvarez” partidario de Madero; dio la primera batalla de la revolución en Guerrero, el 28 de febrero de 1911, precisamente en Huitzuco. También combatió en Iguala, Chilpancingo, Cuernavaca y Jojutla, entre otras poblaciones.
Por la muerte del Gral. Gabriel Tepepa que su gente hizo, se enfriaron sus relaciones con
Emiliano Zapata.
En 1911 el presidente de
León de la Barra lo nombró inspector general de los Cuerpos Rurales de Guerrero. El mismo año, Francisco Madero lo nombró gobernador y comandante en Morelos. En un tiempo se rebeló contra Madero, y a su muerte, reconoció al gobierno huertista.
Herido de bala en marzo de 1912, al operarse, queda paralítico de una pierna y se retira de la milicia, pero continúa en la política revolucionaria, razón por la que es asesinado cobardemente.

1914 La División del Norte al mando del general constitucionalista Francisco Villa, enfrentan y derrotan a las fuerzas federales del usurpador Victoriano Huerta, las que se habían posesionado de la ciudad de Zacatecas. Las fuerzas de Huerta son dirigidas por el general Luis Barrón. Tras los enfrentamientos por más de nueve horas, las fuerzas constitucionalistas de Villa logran la victoria cerca del atardecer. Este combate lo realizó Villa desatendiendo órdenes de Venustiano Carranza.
En esta batalla que liquidó al ejército de Huerta y que abrió la puerta constitucionalista hacia el centro del país, que además mereció el reconocimiento a Villa por connotados estrategas extranjeros, participaron meritoriamente los siguientes Generales: Tomás Urbina, Felipe Ángeles, Eugenio Aguirre Benavides, Trinidad Rodríguez, Mateo Almanza, Maclovio Herrera, Pánfilo Natera, José Isabel Robles, Domingo y Mariano Arrieta, Isaac Arroyo, Severo Cisneros, Pedro Caloca, José Carrillo, Enrique Cervantes, Calixto Contreras, Manuel Chao, Raúl Madero, Toribio Ortega, Tomás Domínguez, Máximo García y otros.

24 de Junio

1817 Procedente de Soto la Marina (del hoy Estado de Tamaulipas), donde desembarcó procedente de Europa el liberal español Francisco Javier Mina, llega en esta fecha al fuerte de El Sombrero, situado en el cerro de Comanja de la Intendencia de Guanajuato, posesión de los insurgentes de Pedro Moreno, a quien viene a unirse Mina, invitado por fray Servando Teresa de Mier para que luche por la Independencia de México.

1914 Al amanecer de esta fecha, las fuerzas constitucionalistas de Villa, al mando del Gral. Felipe Ángeles, entran a la ciudad de Zacatecas ya que la noche anterior, al triunfar, no pudieron hacerlo por la oscuridad.
En la evaluación realizada pudo contabilizarse: de los doce mil hombres de Huerta que guarnecían la plaza de Zacatecas, se tomaron seis mil prisioneros, mientras que se contaron cinco mil muertos. Se recogieron doce mil fusiles, doce cañones, numerosas ametralladoras, nueve trenes y doce carros con parque de fusil. Los villistas eran veintidos mil elementos de ataque, dirigidos por los generales mencionados el día del triunfo constitucionalista.
Dada la concurrencia de guerra, debe entenderse la magnitud de la estrategia desplegada por Villa para vencer a un ejército, que si minoritario, guardaba excelentes posiciones en los cerros, más allá del armamento que poseía. Con esta acción Huerta quedó prácticamente derrotado.

1991 Muere el pintor mexicano Rufino Tamayo, considerado uno de los patriarcas de la pintura iberoamericana, cuyos cuadros son de los más cotizados a nivel mundial. Autor de El muchacho del violín y Sandías. Nace el 26 de agosto de 1899 en Oaxaca.

25 de Junio

1520 Durante el Sitio de Tenochtitlan el príncipe Cuitláhuac organiza a los guerreros mexicas para atacar las huestes de Hernán Cortés y expulsarlos de la Gran Tenochtitlan.

1936 Es asesinado en la ciudad de México el distinguido periodista, orador y político revolucionario Manlio Fabio Altamirano, nació en 1892 en Jalapa, Veracruz.

26 de Junio

1811 Son fusilados en la ciudad de Chihuahua, los caudillos insurgentes del movimiento independentista de México Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Jiménez y Manuel Santamaría.

1908 Un grupo revolucionario dirigido por Antonio P. Araujo, se levanta en armas contra la dictadura porfirista en Las Vacas (hoy Ciudad Acuña, Coahuila). La conspiración se fraguó en Del Río, Texas. Al ser rechazados por las autoridades porfiristas, son derrotados. Araujo logró escapar.

1910 Pese a la popularidad de Francisco Madero, en elecciones presidenciales, corresponde la victoria a Porfirio Díaz, quien es declarado presidente por séptima vez.

28 de Junio

1520 Sitiados los conquistadores españoles en la Gran Tenochtitlan por fuerzas de Cuitláhuac, los colonizadores intentan  romper el cerco atacando al grueso de los mexicas. Cortés rompe el sitio y se retira con sus huestes por la calzada de Tacuba. Los mexicanos los alcanzan y les causan numerosas bajas.

29 de Junio

1520 Mueres, después de la pedrada dada al emperador Moctezuma Xocoyotzin por los suyos, que lo repudiaron por favorecer a los conquistadores españoles. El príncipe Cuitláhuac es llamado a ocupar su lugar mientras sobre la calzada de Tlacopan continúa la batalla entre mexicanos y españoles. Las pérdidas son en contra de los españoles, que sin embargo, dominan otra parte de la ciudad.

1823 Las Provincias Unidas de Centro América, adheridas a México espontáneamente el 5 de enero de 1822, proponen al Congreso que están celebrando en Guatemala convocado por Vicente Filisola, su separación de México.

30 de Junio

1520 Las fuerzas de Hernán Cortés siguen siendo atacadas fieramente por los mexicas. Ya de noche, los conquistadores huyen hacia Tlacopan, al poniente de la Gran Tenochtitlan. Cortés sufre grandes pérdidas de hombres: españoles y aliados tlaxcaltecas. Los conquistadores logran llegar al pueblo de Popotla (hoy colonia del Distrito Federal), donde recargado en un árbol Cortés llora su derrota.

1521 Durante la Segunda Invasión a Tenochtitlan, en un encuentro entre las fuerzas de Cortés y sus aliados contra los mexicas del emperador Cuauhtémoc, el primero es hecho prisionero y luego fue salvado por los suyos.

Efemérides de Junio (II Parte)

 

17 de junio

 

1821 Muere Martín Miguel de Güemes, quien lucho en la defensa de Buenos Aires durante las invasiones inglesas. Tras la Revolución de Mayo, se incorpora al ejército patriota destinado al Alto Perú y forma parte de las tropas victoriosas en Suipacha. Colabora luego en el sitio de Montevideo. El 15 de mayo de 1815 fue electo gobernador de Salta y se puso al frente de la resistencia contra los realistas, organizando al pueblo de Salta en una guerra que logro frenar el avance español con tácticas guerrilleras. El 7 de junio de 1821, fuerzas realistas comandadas por el general Olañeta entraron en la ciudad de Salta hiriéndolo de muerte, hecho que ocurrió diez días después en la cañada de la Horqueta. Había nacido en Salta el 7de febrero de 1785.

 

1852 Argentina reconoce la independencia de Paraguay.

 

18 de junio 

 

1884 Muere Juan Bautista Alberdi inspirador de la Constitución Nacional y uno de los más grandes pensadores argentinos, nació en Tucumán el 29 de agosto de 1810. Su madre, Doña Josefa Rosa de Aráoz, murió en el parto y el niño quedó al cuidado de su padre, Don Salvador Alberdi. En 1816, mientras comenzaba a sesionar el Congreso de Tucumán, Alberdi ingresaba a la escuela primaria que había fundado Manuel Belgrano. Al producirse la Guerra contra el Paraguay, él, junto a José Hernández y Guido Spano, apoyaron la causa paraguaya e iniciaron acusaciones al gobierno de Bartolomé Mitre denunciando que apoyados por el capital inglés, el gobierno argentino estaba llevando adelante una “Guerra de la Triple Infamia” contra un pueblo progresista y moderno. “Si es verdad que la civilización de este siglo tiene por emblemas las líneas de navegación por vapor, los telégrafos eléctricos, las fundiciones de metales, los astilleros y arsenales, los ferrocarriles , etc., los nuevos misioneros de civilización salidos de Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, San Juan, etc.; no sólo no tienen en su hogar esas piezas de civilización para llevar al Paraguay, sino que irían a conocerlas de vista por la primera vez en su vida en el “país salvaje” de su cruzada civilizadora”. Tras la derrota paraguaya en 1872, y bajo la profunda impresión que esta le produjo, además de las secuelas que dejo en la población escribió en su libro El Crimen de la Guerra “De la guerra es nacido el gobierno militar que es gobierno de la fuerza sustituida a la justicia y al derecho como principio de autoridad. No pudiendo hacer que lo que es justo sea fuerte se ha hecho que lo que es fuerte sea justo”.

 

19 de junio

 

1764 Nace en Sauce, Canelones, José Gervasio Artigas, caudillo de la independencia y creador de la Provincia Oriental, origen del actual Uruguay. Fue uno de los primeros promotores del federalismo en la región y del reparto de tierras y ganado. Luchó contra el centralismo de Buenos Aires y en 1815 decidió no concurrir al Congreso de Tucumán en protesta por la actitud del gobierno porteño a fomentar la invasión portuguesa a la Banda Oriental Mientras Estanislao López y Francisco Ramírez invadían exitosamente Buenos Aires y triunfaban en Cepeda, Artigas era derrotado por los portugueses en Tacuarembó. Aprovechando la debilidad de su antiguo jefe, López y Ramírez firmaron a espaldas de Artigas el Tratado del Pilar, abandonando a su suerte al caudillo oriental. Ante la traición, Artigas entró en Entre Ríos dispuesto a someter a Ramírez, pero fue derrotado definitivamente en Las Huachas y debió marchar hacia el exilio en el Paraguay; donde al cabo de tres décadas murió a los 86 años, el 23 de septiembre de 1850.

 

 20 de junio

1820 Muere en Buenos Aires Manuel Belgrano. “…no se debe restarle mérito al enorme simbolismo que significó la creación de una Bandera Nacional en un país que todavía no existía como tal. Por el contrario, hay que ubicarlo como un firme acto de rebeldía y una clara contribución política a forzar la marcha de la historia en aquellas circunstancias brumosas. Podemos interpretarla como una audaz intuición independentista, frente a las corrientes más inclinadas a retardar la ruptura con el viejo orden político y cultural…”

http://www.centrocultural.coop/blogs/nuestramericanos/2010/04/19/integridad-y-talento-natural/

 

22 de junio

 

1826 Comienza en Panamá el Congreso Anfictiónico convocado por Simón Bolívar, cuya finalidad era lograr la unidad entre los países del continente, a la que asistieron Nueva Granada, Venezuela, Ecuador, Guatemala, México y Perú. “Parece que si el mundo hubiese de elegir su capital, el Istmo de Panamá sería señalado para este augusto destino, colocado como está en el centro del globo…”. 

 

1898 Los Estados Unidos intervienen en la guerra de Independencia de Cuba. El general William Shafter y sus tropas desembarcan en Daiquirí.

 

24 de junio

 

1811 Venezuela se declara independiente.

 

1823 Se crea la Federación de Provincias Unidas de Centroamérica integrada por Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Honduras y Costa Rica, con capital en Guatemala.

 

26 de junio

 

1822 Bolívar y San Martín deciden en Guayaquil que el primero asuma el mando único del Ejército.

 

1956 Fidel Castro es detenido en México con otros 20 presuntos miembros del Movimiento 26 de Julio.

 

27 de junio

 

1806 Se produce la Primera Invasión Inglesa a Buenos Aires. Guillermo  Beresford tomó posesión de la ciudad sin encontrar resistencia, ya que el virrey Rafael de Sobremonte se había refugiado en Córdoba.

 

1954 Jacobo Arbenz Guzmán, presidente de Guatemala, es derrocado el 27 de junio de 1954, por un golpe de Estado financiado y dirigido por la CIA y el Departamento de Estado de los EE. UU. “Han tomado pretexto al comunismo. La verdad es muy otra. La verdad hay que buscarla en los intereses financieros

de la compañía frutera y en los de los otros monopolios norteamericanos que han invertido grandes capitales en América Latina, temiendo que el ejemplo de Guatemala se propague a los hermanos países latinoamericanos”.

Discurso del presidente Jacobo Arbenz, 27 de junio de 1954.

 

28 de junio

 

1865 Nace el doctor Juan Bautista Justo. Médico cirujano, introdujo la asepsia en el país y fue el primero en realizar operaciones craneanas. Fundó el Partido Socialista y el diario socialista “La Vanguardia”. Murió en su chacra de Los Cardales, Pilar, provincia de Buenos Aires, de un síncope cardíaco el 8 de enero de 1928.

 

 

 

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“Che” a 83 años

14 de junio. A 83 años del nacimiento del médico y revolucionario nuestramericano Ernesto “Che” Guevara .

“…hay que endurecerse, pero sin perder la ternura jamás…”.

Discurso de Ernesto Guevara en el Forum Cubano, Noviembre de 1963 y entrevista realizada en Punta del Este. Agosto de 1961.

http://www.youtube.com/watch?v=1VwQ23L7jR0

http://www.youtube.com/watch?v=gUsV8aZnCdw&feature=related

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El 25 de Mayo en Nuestra América

El 25 de mayo parece ser un día más en el calendario si la Historia no hay dejado reguero de hechos y personajes, en particular para Nuestra América. Las luchas por la libertad, por la independencia, por los derechos de los hombres y mujeres de este continente son las palabras claves para esta efeméride de carácter múltiple.

1. En 1809 la pólvora revolucionaria americana se incendia en Chuquisaca (ayer Alto Perú, hoy Bolivia) con el llamado “Primer Grito Libertario de América”. Es cierto que previo hubo muchos gritos, en particular de los pueblos originarios como la rebelión de Tupac Amarú. Sin embargo la revuelta liderada por Juan Antonio Álvarez de Arenales ha sabido nutrirse de esas luchas previas y alcanzar el fuego revolucionario con la expulsión del presidente de la Real Audencia, el español Ramón García Pizarro, un 25 de mayo.

2. Un año después, 1810, el calor del fuego iniciado en Chuquisaca prendió en la cuenca del Río de la Plata, en el puerto de Santa María de los Buenos Ayres. Los revolucionarios, agrupados en el cabildo de esta ciudad, protagonizan lo que se llama la “Revolución de Mayo”. Algunos de estos integrantes levantan la bandera de la unidad americana y la independencia de cualquier dominio extranjero. Eso los llevó a protagonizar encarnecidamente la lucha contra los porteños que, aliado con la inminente potencia Inglaterra, buscaban reemplazar una metrópoli colonial por otra. Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Juan José Castelli y tantos otros son las voces revolucionarias que 201 años después aún resuenan llamándonos a alcanzar la segunda y definitiva independencia.

3. Como forma de consolidar la ola revolucionaria que se alcanzaba en Nuestra América se iniciaron diferentes batallas contra los godos instalados en estas tierras y con refuerzos enviados por la corona española. Cuatro años después de la Revolución de Mayo, el coronel Juan Antonio Álvarez de Arenales (el mismo líder de la revuelta de Chuquisaca) derrotó a una fuerza peninsular tres veces mayor en La Florida, Alto Perú. Esta batalla sumada a tantas otras son las que luego culminarán con la gloriosa victoria de José Antonio Sucre en la batalla de Ayacucho.

4. Sin embargo la lucha continuó aún después de la expulsión del colonialismo español en Nuestra América, la misma lucha por la liberación de los pueblos. Con el advenimiento de las industrias surgieron grupos de proletarios explotados. Muchos de ellos eran inmigrantes europeos. Pero supieron saber que estaban en una tierra con una rica historia revolucionaria y rebelde. Es así que también en un 25 de mayo pero de 1857 los obreros gráficos fundaron la Sociedad Tipográfica Bonarense, la primera asociación de socorros mutuos de la Argentina. Estos obreros iniciaron una lucha por las 8 horas de trabajo, mejores condiciones laborales y salariales, y también por una sociedad mas justa y equitativa.

5. El mayo rebelde aún sigue cabalgando en el calendario. Esta vez con tristeza y vergüenza para Latinoamérica. Tristeza por la muerte de la heroína de la independencia americana Juana Azurduy. Vergüenza por el estado de pobreza y abandono en que fallece esta mujer que dio su familia por la liberación de estas tierras. Juana Azurduy había sido protagonista junto a su esposo Manuel Ascencio Padilla en la revuelta de Chuquisaca de 1809. Luego combatieron en las tropas patrióticas, con Juana como líder guerrillera y mujer combatiente dejando un ejemplo de que el género no es impedimiento. Sin embargo Juana ha sido reivindicada en el 2009 por la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner al ascenderla post mortem a General del Ejército Argentino.

En este recorrido por el calendario del Mayo rebelde de Nuestra América podemos encontrar que el 25 es un día muy particular. Una fecha con varios aniversarios, con hechos y actores históricos que nos convocan a reflexionar y debatir nuestra Historia. Hace un año los argentinos festejamos el bicentenario, como lo están haciendo ahora nuestros hermanos paraguayos, con alegría y ganas de seguir luchando por la segunda y definitiva independencia americana. Objetivo que hoy retoman los gobiernos revolucionarios y progresistas de la región para alcanzar el sueño de nuestros libertadores.

Roberto Deibe

Dpto. Historia CCC

http://robertodeibe.blogspot.com

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AFRODESCENDIENTES (II Parte)

Por: JORGE NÚÑEZ SÁNCHEZ en: El Telégrafo. Primer Diario Público. Guayaquil, Ecuador.

IV

La independencia marcó la primera ruptura en el sistema de esclavitud. Los líderes criollos entendieron que sin el concurso de los negros no podrían enfrentar con éxito al poder colonial. Así, enrolaron en sus ejércitos a muchos esclavos, ofreciéndoles a cambio la libertad personal.

Esos soldados negros se destacaron por su valor, lo que los hizo merecedores de ascensos y premios. El Libertador dictó la “Ley de Haberes Militares”, por la que les entregó tierras, para que las cultivaran luego de la guerra. Además, Bolívar buscó liberar de la esclavitud a todos los esclavos del país. En su Discurso al Congreso de Angostura, el 15 de febrero de 1819, expresó: “Es imposible ser libre y esclavo a la vez… Yo abandono a vuestra soberana decisión la reforma o la revocación de todos mis estatutos y decretos; pero yo imploro la confirmación de la libertad absoluta de los esclavos, como imploraría mi vida, y la vida de la República”.

En 1821, el Congreso colombiano, dominado por los propietarios terratenientes, limitó este beneficio a una simple “libertad de vientres”, por la cual se otorgaba libertad únicamente a los futuros hijos de los esclavos.

Las páginas de nuestra historia americana están llenas de historias de heroicidad de los combatientes negros. En Venezuela es famoso el nombre del teniente de caballería Pedro Camejo, apodado “Negro Primero”, un legendario ayudante del general Páez en la guerra de independencia. Y también son famosos los batallones de “llaneros”, muchos de los cuales eran negros o mulatos.

Los soldados negros también jugaron papel clave en la “Campaña de los Andes” de San Martín. En las batallas de Chacabuco, Maipú, Cancha Rayada y otras, se destacaron los batallones argentinos séptimo y octavo de infantería, formados por  unos 1.500 soldados negros, cuya heroicidad fue alabada por el Libertador del Sur.

Cuando San Martín llegó a la costa peruana, en septiembre de 1820, en menos de 15 días se le presentaron unos 3.000 negros esclavos, que huían de las haciendas vecinas y deseaban enrolarse en el ejército de independencia.

En la independencia del actual Ecuador también participaron soldados y oficiales negros, tanto locales como procedentes de Colombia y Perú. Se destacaron entre ellos Fernando Ayarza y Juan Otamendi, que lucharon heroicamente en Pichincha y Ayacucho y que luego llegaron a ser generales del Estado ecuatoriano.

Pero si la guerra abrió un sistema de ascenso social para los negros, la república oligárquica buscó clausurarlo, para volver al antiguo sistema de dominación.

Al bravo Ayarza, general glorioso de la independencia, se le hizo azotar en público por el dictador Gabriel García Moreno, quien lo acusó de conspirador y afirmó que “Ese negro no merece otro castigo que el acostumbrado en las haciendas de trapiche”.

Y Otamendi, héroe condecorado de las luchas libertarias, fue despreciado junto con su esposa en una fiesta de la alta sociedad riobambeña, lo cual provocó su ira y generó un incidente armado que causó varios muertos. Años más tarde fue asesinado oscuramente, según parece por orden del mismo general Flores, al que servía con fidelidad.

V

Los trabajadores jamaiquinos son parte de nuestra historia y nuestra leyenda. Los primeros llegaron durante el gobierno de Gabriel García Moreno, contratados por la empresa de construcción del Ferrocarril del Sur. Vinieron desde el istmo de Panamá, a donde diez mil obreros jamaiquinos habían sido llevados por la Panamá Railroad Co. para construir el ferrocarril interoceánico (1850–1855). Su fama de buenos trabajadores, que además resistían bastante bien las enfermedades tropicales, determinó que fueran contratados para el Ecuador, cuando esa masa de obreros se dispersó al terminar la obra.

Los jamaiquinos cumplieron una gran labor en los trabajos del ferrocarril garciano. Y dejaron tan buena fama que, al emprenderse los trabajos del ferrocarril Guayaquil–Quito, en tiempos de la Revolución Liberal, fue traído al país un nuevo contingente de cuatro mil trabajadores jamaiquinos.

No está por demás aclarar que el nuevo ferrocarril planeado por Alfaro implicó una revisión a fondo de la obra inicial de García Moreno, de acuerdo con los avances tecnológicos habidos en las casi tres décadas intermedias. Según las técnicas usadas por entonces en los Estados Unidos, el sistema de “vía ancha” sustituyó al antiguo de “vía angosta”, se corrigió el trazado de la ruta y se utilizaron nuevas y más poderosas locomotoras, todo lo cual garantizaba un tren de mayor capacidad de carga y potencia de arrastre.

La labor de esos obreros migrantes del Caribe fue fundamental. Al ser angloparlantes, conocedores del empleo de explosivos y los usos del trabajo en cuadrillas, se adaptaron rápidamente a los sistemas de trabajo impuestos por Archer Harman y los jefes norteamericanos. Empero, ni unos ni otros contaban con la dureza del clima andino, que atravesaba por un período de gran pluviosidad. El río Chimbo y otros de la ruta se desbordaron y causaron destrozos en las obras del tren. Y muchos trabajadores murieron en esa circunstancia o durante los trabajos con explosivos. Eso produjo protestas y huelgas de los jamaiquinos, que exigían mejores condiciones de trabajo, las que fueron duramente reprimidas.

Lo que ocurrió entonces es parte de la leyenda, más que de la memoria histórica. Se dice que los guardias armados de la empresa aplastaron sangrientamente esas protestas y que hubo muchas víctimas, que luego fueron cargadas en un tren, al que se hizo descarrilar en la laguna de Yambo para ocultar la matanza.

Esta leyenda, difundida por los enemigos del gobierno alfarista, es contradictoria y no resiste un análisis serio. La huelga se habría producido  en la zona de la Nariz del Diablo, cuando la obra iba por la mitad, pero los muertos se habrían tirado en Yambo, es decir, en un tramo posterior, construido mucho más tarde.

Cierta o falsa, esa leyenda es parte del imaginario de aquel tiempo de intermitente guerra civil. Lo que es indudable es que muchos de esos trabajadores negros pasaron luego a trabajar para la Anglo, en la zona petrolera de Santa Elena, y que algunos de sus descendientes se convirtieron en glorias del deporte ecuatoriano: los Sandiford, Spencer y Klinger, entre otros.

VI

En Ecuador hubo al menos dos Presidentes de la República que fueron afrodescendientes. El primero de ellos fue Vicente Ramón Roca, que gobernó entre el 8 de diciembre de 1845 y el 15 de octubre de 1849.

Hemos mencionado en otra ocasión que, a inicios de la república, este comerciante liberal de Guayaquil ganó en buena lid la Presidencia de la nación a José Joaquín Olmedo, en la Asamblea Constituyente de 1845, y que esto motivó la ira de sus rivales, algunos de los cuales lo acusaron de ser “negro” o “zambo”, mientras que Rocafuerte ironizaba sobre la elección, diciendo: “La vara del mercader ha vencido a la musa de Junín”.

Aquellos calificativos raciales fueron dichos con mala intención, pues buscaban descalificar a un hombre que se había destacado por su patriotismo antes y después de la independencia. Y es que don Vicente Ramón fue perseguido por las autoridades españolas desde 1818, acusado de mantener correspondencia subversiva con un amigo de México. Luego fue miembro de la Junta del Distrito de Guayaquil en 1820, Jefe General de Policía entre 1829 y 1832, Diputado por Guayaquil en 1830, Prefecto de Guayaquil entre 1831 y 1834, Juez de incendios en 1832, Consejero de Estado en 1832, Vicepresidente del Congreso en 1833, Gobernador de la provincia del Guayas en 1835, Senador por Guayas en 1837-1839, Consejero Municipal en 1840, Miembro del Gobierno Marcista Provisorio en 1845 y finalmente Presidente de la República entre 1845 y 1849.

Por su parte, un hermano suyo, Francisco María Roca, fue miembro de la segunda Junta de Gobierno del Guayaquil independiente, en 1820, e instaló la primera imprenta del puerto y segunda del país, con la que dio a luz el afamado periódico El Patriota de Guayaquil, en mayo de 1821.

Pero volvamos al tema central de este artículo. La verdad es que don Vicente Ramón era afrodescendiente. Su padre, Bernardo Roca, era un mulato panameño que llegó en 1765, como tesorero de la expedición militar enviada por el Virrey de Nueva Granada para reprimir la Rebelión de los Estancos. Afincado en Guayaquil, este personaje, que sabía de cuentas y negocios, había destacado por su afán de trabajo e iniciativas, que lo convirtieron en un comerciante de éxito y hombre afortunado. Luego, su don de gentes le granjeó amistades poderosas, como la del gobernador Ramón García Pizarro, que lo hizo nombrar Coronel del Batallón de Milicias de Pardos. Y tuvo el buen sentido de educar muy bien a sus hijos, con preceptores privados.

Su hijo, el presidente Roca, hizo un gobierno con éxitos y errores. Pero la vieja aristocracia del país nunca le perdonó su origen racial, como lo revela un incidente ocurrido en Cuenca, años después. Según me cuenta la historiadora Raquel Rodas, Roca se hallaba en esa ciudad y fue invitado a un banquete en casa de la famosa señora Hortensia Mata, al que también concurrieron algunos personajes de la aristocracia morlaca. Molesto con la presencia de Roca, uno de ellos pidió silencio e hizo un brindis de doble sentido: “Supongamos que este vaso fuera santo y entonces brindemos por este San Vaso de Roca”. Salta a la vista que se estaba refiriendo al “Zambazo de Roca”.

VII

Otro famoso afrodescendiente de nuestra historia fue el presidente Juan de Dios Martínez Mera (1875-1955), que dirigió el país entre el 5 de diciembre de 1932 y el 19 de octubre de 1933. Era nieto de don Juan María Martínez Coello (1805-1861), que fuera un reputado artesano de color (carpintero de ribera), maestro mayor del Astillero de Guayaquil, fundador y primer presidente de la Sociedad Filantrópica del Guayas (1849), un organismo masónico de socorro mutuo y beneficencia, que se interesó por la educación del pueblo. Y era hijo de Tomás Martínez Ávalos (1838-1894), destacado intelectual y pedagogo porteño, que fundó una reputada escuela privada.

Martínez Mera fue un abogado y auditor de prestigio, cuyos vínculos con la banca y el liberalismo determinaron que fuera nombrado diputado, presidente de su Cámara y Ministro de Hacienda dos veces, antes de ser elegido Presidente de la República en 1932. Venció al conservador Manuel Sotomayor y Luna y al liberal de izquierdas Pablo Hanníbal Vela. Proclamado su triunfo, le fue colocada la banda presidencial por el presidente de la Cámara de Diputados, José María Velasco Ibarra, quien, al poco tiempo, lideró un movimiento para proclamar la nulidad de las elecciones, acusándolas de fraudulentas. Velasco Ibarra lideraba al bando derechista, que aún estaba herido por la destitución de Neptalí Bonifaz y su derrota en la guerra civil de los “Cuatro Días”.

Aprovechando en su favor los efectos de la crisis económica que golpeaba al país, el patrioterismo exacerbado por el conflicto de Leticia (que enfrentaba a Colombia y Perú, que disputaban territorios antes ecuatorianos) y aun la actitud orgullosa e inflexible con que el Presidente se había distanciado de sus amigos, Velasco logró el respaldo de muchos diputados liberales para destituir a Martínez Mera, supuestamente electo con fraude electoral. El diputado Joaquín Dávila mocionó la destitución del Presidente “por culpabilidad en los manejos de los asuntos internacionales”.

Ante esa injusta destitución, el Presidente se negó a renunciar y nombró un nuevo gabinete, que fue descalificado por el Congreso, en uso de sus atribuciones. Martínez Mera nombró un nuevo gabinete, que siguió igual suerte. Tras la destitución de siete gabinetes ministeriales, Martínez Mera se negó a la tentación dictatorial y simplemente abandonó el mando y viajó a Guayaquil, no sin antes dirigir un mensaje a la nación, que expresaba: “Al alejarme de la capital de la República no penséis  que llevo en mi pecho la más ligera huella de rencor. Nunca soñé ni con el poder ni con la venganza, sueño con la justicia. Me queda la satisfacción de que ni una lágrima se ha vertido por mi culpa, ni una gota de sangre ha salpicado mi ejercicio presidencial…”.

Lo sucedió en el mando, como encargado del poder, el último ministro de Gobierno,  doctor Abelardo Montalvo, quien convocó a nuevas elecciones, en las que triunfó José María Velasco Ibarra.

Años más tarde, pasadas las pasiones del momento, el Congreso de 1948 reconoció que, “cuando fue presidente de la República, Martínez Mera se desempeñó con dignidad, honradez y patriotismo”.

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AFRODESCENDIENTES (I Parte)

Por: JORGE NÚÑEZ SÁNCHEZ en: El Telégrafo. Primer Diario Público. Guayaquil, Ecuador.

I

Las Naciones Unidas han declarado al 2011 como Año Internacional de los Afrodescendientes. Y un mínimo de consecuencia con nuestra propia historia exige hablar de nuestras lejanas raíces africanas, porque es bien sabido que toda la especie humana procede de África, continente en donde surgieron los primeros homínidos, que luego se regaron por el mundo. Para ponerlo en lenguaje bíblico, Adán y Eva eran africanos. En cuanto se refiere al continente americano, hay elementos que permiten afirmar que los primeros africanos llegaron a él mucho antes de la conquista europea. Los grandes monolitos de la cultura Olmeca, que inequívocamente representan cabezas de negros, son una de las principales pruebas de ello.

Los africanos llegaron al actual Ecuador con la conquista española. Una historia equívocamente escrita nos ha hecho creer que todos los conquistadores eran blancos y barbados, cuando, en realidad, eran gentes procedentes de muchos de los pueblos que formaban el imperio español: castellanos, moros, judíos, flamencos, germanos e italianos, entre otros. Basta leer la lista de los fundadores de Quito, grabada en piedra en el atrio de su catedral, para comprobarlo. En ella figuran los nombres de Pedro Salinas y de un tal Antón, sin apellido, a los cuales se los identifica como de color negro.

En todo caso, estos dos conquistadores negros no eran esclavos, puesto que la esclavitud se implantó en América algún tiempo después. Pudieron ser moros subsaharianos, es decir, habitantes de la España islámica, derrotada poco antes por los reyes católicos. O también africanos tomados como rehenes por los cristianos españoles, en medio de esa intermitente guerra irregular que mantenían los pueblos del uno y otro lado del Mediterráneo. Me consta que en el golfo de Huelva (donde se halla el puerto de Palos, del que salió Colón) se habla hoy mismo de familias locales de origen africano.

Pero todo indica que hubo más africanos, o descendientes de africanos, entre los conquistadores de Quito. Basta analizar los apellidos de los jefes de la hueste conquistadora, Diego de Almagro y Sebastián de Benalcázar, que originalmente debieron apellidarse Al Maghr y Ben Alcazar. Es decir, el uno procedía de una familia del Magreb, el norte de África, que hoy ocupan Marruecos, Túnez y Argelia, y el otro se llamaba Del Alcázar, aunque, de ser castellano, se hubiera apellidado Del Castillo.

Así, hilando fino y leyendo entre líneas, quizá podríamos encontrarnos con otros conquistadores españoles de origen africano. Y también, claro está, con judíos, flamencos y castellanos propiamente dichos. Entre los judíos estuvieron los Núñez, Sánchez y Carvajal, uno de los cuales, Rodrigo Núñez de Bonilla, fue uno de los grandes capitanes de conquista y futuro encomendero de Quito, ciudad de la cual fue también primer alcalde, en 1535. Y entre los nativos de Flandes (actuales Holanda y Bélgica), figuraron los frailes Jodocko Rikjie y Pedro Gosseal, y el militar Francisco de Londoño, futuro mariscal y fundador de un dilatado clan familiar que se extiende por los actuales Ecuador y Colombia.

II

La esclavitud fue la otra cara del colonialismo europeo. Casi extinguidos los indios del Caribe por los malos tratos de los conquistadores, estos buscaron mano de obra esclava en África para sus plantaciones tropicales americanas. Desde entonces, decenas de millones de africanos fueron secuestrados y esclavizados por los traficantes europeos, para alimentar ese vil negocio de carne humana.

Esos seres humanos eran raptados en sus pueblos de origen por bandas criminales venidas de Europa u organizadas en la misma África, y luego trasladados en los inmundos barcos negreros, sin consideración a su origen, nivel cultural o identidad personal. Para que entraran en mayor número en las bodegas, se los acostaba encadenados en el piso y uno junto a otro, como cucharas. Como se resistían a probar comida, se los alimentaba por la fuerza, usando embudos.

Muchos morían en el viaje y otros preferían lanzarse al agua antes que vivir en esclavitud. Ya en el puerto de destino, eran tasados y vendidos como animales domésticos, esto es, por su juventud, fortaleza o vivacidad, aunque entre ellos había sabios y hombres de cultura.

Para el colonialista, el negro era simplemente un esclavo, una especie de bestia con forma humana “creada por Dios para servir a sus amos blancos”, según decían los esclavistas. Pero para sí mismo era un ser humano victimizado por la violencia de sus opresores, un ser con sentimientos, lengua, dioses y sueños propios, que ansiaba constantemente la libertad. No es de extrañar, pues, que en la historia del colonialismo europeo en América se hallen como elementos estructurales de las diversas sociedades tanto la esclavitud cuanto la resistencia esclava, expresada en protestas, robos y delitos de sangre contra los amos y capataces, así como en fugas, levantamientos o formación de palenques y quilombos de negros prófugos.

“Para el colonialista, el negro era solo un esclavo, una especie de bestia con forma humana…”

También son testimonios de esa resistencia las formas de represión institucionalizadas por el sistema colonial contra la resistencia esclava, expresadas en leyes y mandatos legales, que detallaban y categorizaban tanto los posibles delitos de los esclavos cuanto las penas y castigos que debían merecer por ellos. En la culminación de ese proceso de institucionalización de la represión, se dictaron los famosos “Códigos Negros”, que buscaban normar todos los aspectos de la esclavitud en América Latina.

De ellos, el más opresivo fue quizá el Code Noir,  promulgado en 1685 para las colonias francesas del Caribe, que daba al esclavo la categoría de un bien mueble sin ningún derecho personal, establecía durísimas penas para los esclavos fugitivos y daba al amo un ilimitado derecho de castigo; inclusive negaba a los esclavos el derecho al culto religioso, aunque obligaba a los amos a bautizarlos. En cuanto al ámbito español, el Código Negro carolino  de 1784 era también bastante riguroso: disponía duros castigos contra los negros rebeldes o cimarrones, prohibía a los esclavos tener un peculio superior a la cuarta parte de su propio valor, así como efectuar legados a sus familiares; también impedía que los esclavos comprasen su libertad, sosteniendo que el dinero reunido por estos era generalmente fruto de robos o de prostitución.

III

La esclavitud de los negros fue un elemento central del sistema colonialista. Sin ella, no hubiera existido la economía de plantaciones y ninguna de las potencias coloniales se hubiera enriquecido con la agricultura tropical. Es más, fue gracias a la esclavitud que Inglaterra, Francia, Holanda, Portugal y hasta Suecia lograron su primera acumulación de capital, que luego permitió a la mayoría de esos países dar el salto a la industrialización. La mayor expresión de ello fue el “comercio triangular”: los comerciantes europeos iban al África a cazar esclavos o los compraban a los reyezuelos africanos, pagándolos con herramientas, armas y chucherías; luego trasladaban esos esclavos hacia América y los vendían a los plantadores; con esa mano de obra esclava se producían azúcar, café, cacao, tabaco o especias en América, que luego eran llevados a Europa para ser distribuidos por el Viejo Mundo.

Empero, más allá de esa brutal realidad socioeconómica consagrada por el sistema colonial, supervivía otra realidad, no menos significativa: era el espacio de la conciencia social de los esclavos, que se percibían a sí mismos como unos seres humanos oprimidos por la violencia, degradados por la injusticia del mundo y la sevicia de sus amos, y merecedores de mejor trato, en tanto que “seres racionales e hijos de Dios”.

Así, un esclavo quiteño de fines del siglo XVIII, Mariano Chiriboga, pidió a las autoridades que le cambiaran de amo, pues bajo el poder del cura Maximiliano Coronel había “padecido los mayores maltratos y tormentos que pudiera una criatura humana que, si no hubiera sido por haber concertado la gran misericordia de Dios, ya hubiera pasado de esta presente vida a otra”.

Según refiere el historiador francés Bernard Lavallé, otros dos esclavos, Claudio Delgado y Bonifacio Isidro Carvajal, denunciaron por la misma época la brutalidad con que eran tratados los negros en las minas de oro de Barbacoas (actual Colombia), en especial “… la impía crueldad del capitán y apoderado Honorio Estupiñán … y con este motivo no cabe explicación de la sevicia que hemos tolerado aun cuando por tinta corriera la sangre de nuestras venas”.

Delgado denunciaba, por su parte, la terrible situación de su esposa, que se hallaba “convaleciente de un novenario de azotes a ciento, hasta dejarla inhábil, tanto que al curarle iba echando trozos de carne por las partes verendas”.

Además de esas voces testimoniales del dolor humano, en los archivos existen también valiosas pruebas de esa conciencia de humanidad que poseían los esclavos y que les impelía a luchar por todos los medios para liberarse de la esclavitud o, al menos, evitar los maltratos y alcanzar algún resquicio de libertad personal.

Juliana Villacís, una negra quiteña, escribía en 1801: “Los esclavos somos las personas más miserables y penosas, pero racionales y de la especie humana, cuya servidumbre es contra naturaleza…”.

Y el esclavo Francisco Carrillo argumentaba, por la misma época: “No nos falta otra cosa sino es quitarnos esta color morena oscura e infeliz, pero en la que sea alma racional y sensitiva, tiene igual el amo como el siervo”.

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