Segundas Jornadas del Departamento de Historia C.C.C. y ADHILAC

Segundas Jornadas del Departamento de Historia del Centro Cultural de la Cooperación (CCC)y la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe

(ADHILAC, Argentina)

GUERRA DE EMANCIPACIÓN EN NUESTRA AMÉRICA

DOSCIENTOS AÑOS DE LUCHAS, UTOPÍAS Y CONTRAMARCHAS

Programa actualizado 2º Jornadas de Historia CCC-ADHILAC

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Segundas Jornadas del Departamento de Historia C.C.C. y ADHILAC

Segundas Jornadas del Departamento de Historia del Centro Cultural de la Cooperación (CCC)y la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe

(ADHILAC, Argentina)

GUERRA DE EMANCIPACIÓN EN NUESTRA AMÉRICA

DOSCIENTOS AÑOS DE LUCHAS, UTOPÍAS Y CONTRAMARCHAS

27 y 28 de Septiembre 19 hs. en el Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”. Avda. Corrientes 1543. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. (Entrada gratuita).

historiadores

En Conmemoración del Bicentenario de la Independencia de Venezuela

En estos años de Bicentenarios deseamos nutrir el debate acerca del proceso emancipatorio y de las cuestiones pendientes, poniendo especial énfasis en el protagonismo de las masas y de sus líderes en la guerra de independencia de principios del siglo XIX y, analizando la actualidad, en los procesos que están contribuyendo a un cambio de época en Nuestra América.


[MAR 27] De Haití al Río de La Plata. La lucha por la emancipación de Nuestra América.
Charla-debate: Panelistas:
Dra. Carmen Bohórquez (miembro de la Academia de Historia, Estado Zulia, Venezuela. Coordinadora Red Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad).- Dr. Juan Paz y Miño (Cronista de la Ciudad de Quito. Vicepresidente de ADHILAC). Con la participación de historiadores argentinos.
[MIE 28] Nuestra América en el Bicentenario: Entre la integración regional y las presiones de las grandes potencias extrarregionales
Charla-debate: Panelistas: Dr. Luis Pellicer (Historiador. Director del Archivo Gral. De la Nación, Venezuela). Dr. Jorge Núñez Sánchez (Miembro de las Academias Nacionales de Historia de Ecuador, Colombia y Perú y de la Real Academia Española de Historia). Con la participación de historiadores argentinos.


De Venezuela:
Carmen Bohórquez Morán. Doctora de Estudios Ibéricos y Latinoamericanos. Universidad de la Sorbona. Francia. Miembro de la Academia de la Historia del estado Zulia.
Coordinadora de la Oficina de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad.
Especialista en estudios mirandinos. Su último libro: “Francisco de Miranda. Precursor de las independencias de la América Latina”.

De Ecuador:
Juan Paz y Miño. Doctor en Historia. Vicepresidente de la Asociación de Historiadores de América Latina y el Caribe (ADHILAC). Recientemente nombrado Cronista de la Ciudad de Quito.
Varios libros publicados; entre ellos: “Insubordinación o Golpe. Ecuador: la trama del 30-S”.- “Removiendo el presente. Latinoamericanismo e Historia en Ecuador”.

Jorge Núñez Sánchez. Doctor en Jurisprudencia. Estudios de postgrado en Antropología, Geografía e Historia. Miembro de las Academias Nacionales de Historia de Ecuador, Colombia y Perú y de la Real Academia Española de Historia. Ha publicado más de 57 libros. Entre ellos varios con el título: “Historias del país de Quito”, y “El Ecuador en el siglo XIX”.

Los mismos días, previa inscripción, se podrá participar de las mesas temáticas que se llevaran acabo desde las 9.30.

Circular II Jornada CCC-ADHILAC

Afiche II Jornada de Historia CCC-ADHILAC

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Segundas Jornadas del Departamento de Historia del Centro Cultural de la Cooperación (CCC) y la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC)

Segundas Jornadas del Departamento de Historia del Centro Cultural de la Cooperación (CCC) y la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC). 27 y 28 de Septiembre.

GUERRA DE EMANCIPACIÓN EN NUESTRA AMÉRICA. DOSCIENTOS AÑOS DE LUCHAS, UTOPÍAS Y CONTRAMARCHAS.

A fines del siglo XVIII la lucha antiesclavista en Haití dio lugar a la primera declaración de Emancipación de Nuestra América en 1804. Pocos años después la lucha se extendió por las colonias hispanas desde el río de la Plata a México. En este Bicentenario deseamos nutrir el debate acerca del proceso emancipatorio y de las cuestiones pendientes poniendo especial énfasis en el papel jugado por Simón Bolívar y otras figuras destacadas como Alexandre Pétion, Manuel Belgrano, Mariano Moreno, Bernardo de Monteagudo, José Gervasio de Artigas, Juana Azurduy de Padilla, José de San Martín, Miguel de Hidalgo, José María Morelos entre otros.

Por otra parte, como la colonial era una sociedad de castas cabe analizar también en qué medida los sectores subalternos participaron de estos procesos que culminaron en la separación de la mayoría de las colonias de la metrópoli, dado que muchas veces se presenta como un fenómeno exclusivo de las élites criollas. Sin dudas allí donde los paisanos, los pueblos originarios y los esclavos se unieron contra la opresión colonial, lograron resistir y finalmente derrotar a la represión metropolitana. Donde esa resistencia no logró ser tan persistente, como el caso cubano, pasaron décadas hasta consagrar su separación política de España.

Circular 2º Jornada CCC-ADHILAC

Si Ud. desea participar le pedimos que confirme su asistencia, los lugares para las mesas temáticas que se realizaran por la mañana y por la tarde, sea ponente o sólo presencial, son limitados; la mesa de las 19 hs. es pública y no requiere previa inscripción.

Si desea exponer, es necesario que envíe sus reflexiones sobre uno de estos ejes temáticos por escrito. La extensión deberá ser de 3 a 5 carillas.

Participantes:

a) De países hermanos: Carmen Bohórquez, Luis Pellicer (Venezuela)

Juan Paz y Miño, Jorge Núñez (Ecuador)

b) De Argentina: Profesores, docentes, investigadores y estudiantes de diversas Facultades y del CCC y de la ADHILAC Argentina.

Entre 50 a 60 participantes entre docentes y estudiantes de Historia, divididos en dos grupos. Cada grupo (integrado por expositores y asistentes) participa de una Mesa temática por la mañana y por la tarde, ambos días.

Los ejes de trabajo son los siguientes:

Eje 1: De Haití al Río de la Plata. Bolívar y la lucha por la emancipación de Nuestra América

Eje 2: Nuestra América en el Bicentenario: entre la integración regional y las presiones de las grandes potencias extra-regionales.

Lugar

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN “FLOREAL GORINI”

Avda. Corrientes 1543, C.A.B.A.

Martes 27 de Septiembre: Eje 1

Dos Mesas temáticas por la mañana (de 9 a 12.30 hs) y dos por la tarde (de 14.30 a 18 hs.) en el 3º piso

19 hs. Mesa Redonda abierta al público con los invitados.

Sala Solidaridad, 2º subsuelo

Miércoles 28 de Septiembre: Eje 2

Dos Mesas temáticas por la mañana (de 9 a 12.30 hs) y dos por la tarde (de 14.30 a 18 hs.) en el 3º piso

19 hs. Mesa Redonda abierta al público con los invitados.

Sala Solidaridad, 2º subsuelo

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El otro camino de la independencia

Escrito por Alejandro Pisnoy* Especial para CONVERGENCIA
DOMINGO, 24 DE JULIO DE 2011
Fuente: Revista CONVERGENCIA N° 42    (5-07-11)

 “ME MUERO CADA VEZ QUE OIGO HABLAR DE FEDERACIÓN. ¿NO SERÍA MÁS CONVENIENTE TRASPLANTAR LA CAPITAL A OTRO PUNTO, CORTANDO POR ESTE MEDIO LAS JUSTAS QUEJAS DE LAS PROVINCIAS? PERO ¡FEDERACIÓN!…” JOSÉ DE SAN MARTÍN. FEBRERO DE 1816.

http://www.espacioconvergencia.com.ar/index.php?option=com_content&task=view&id=2285&Itemid=1


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Rebautizar América (III Parte) AMÉRICA Y AMERICANOS

AMÉRICA Y AMERICANOS

Pero además de que estamos sin bautizar, como señala Fidel, el nombre que teníamos se lo apropió el gigante de botas de siete leguas del norte. . Tenemos que lidiar con los anglosajones del norte que se arrogaron la paternidad del nombre y se hacen llamar “americanos”, con un resultado asombroso, ya que la mayoría del mundo los acepta llamar así. Son ciudadanos de un país sin nombre: Estados Unidos de América es una razón institucional, una forma de organizar Estados, pero nunca un nombre propio; si el destino nos llevara, a los que vivimos en lo que hoy se define como América latina, por el camino que conduce a la integración, y ésta adquiriera una síntesis institucional, también podríamos llamarnos Estados Unidos de América, sin faltar a la verdad o a una razón con sentido común. Habría que plantearle a las Naciones Unidas –aunque fuese solamente por un ejercicio de ironía- que le exija a nuestros vecinos del norte, que se inventen un nombre propio, si es que no quieren –como supongo- utilizar algún nombre de los que utilizaban los originarios de allí para llamar a su territorio. Y este planteo, para no resignarnos como el panameño Justo Arosemena quien, en un discurso en Bogotá en 1856 en el que rehabilitaba el nombre de Colombia para el continente, explicó: “Nosotros, los hijos del Sur, no le disputaremos una denominación usurpada, que impuso también un usurpador”.

¿Qué América tenemos entonces en común con los Estados Unidos? Dice el chileno Miguel Rojas Mix:

“Siempre ha sido un problema para nosotros poder identificarnos. Saber cómo nos llamamos. Desde que, a comienzos del siglo XIX, el nombre de América deja de tener un sentido general para pasar a designar sólo a los Estados Unidos, los que vivimos al sur del Río Bravo nos encontramos en busca de nuestros papeles de identidad. Somos una especie de exiliados en nuestro propio continente. Ya lo constataba Humboldt en el suplemento agregado a la edición del Ensayo político sobre la isla de Cuba: “Para evitar las circunvoluciones fastidiosas” –decía- “pese a los cambios políticos ocurridos en la situación de las colonias, yo continúo describiendo en esta obra los países habitados por los españoles-americanos con la denominación de América Española. Nombro Estados-Unidos, sin agregar de la América septentrional, a los países de los anglo-americanos, bien que haya otros Estados-Unidos, formados en la América meridional. Es molesto cuando se habla de pueblos que desempeñan un papel importante en la escena mundial, y no tienen nombres colectivos. La palabra ‘americano’ no puede seguir siendo aplicada únicamente a los ciudadanos de los Estados Unidos de la América del Norte, y sería deseable que esta nomenclatura de naciones independientes del Nuevo Continente pudiera ser fijada de una manera a la vez cómoda, armoniosa y precisa.’”

Podríamos agregar que, en la misma sintonía de confusiones, la palabra “latinos” está incorrectamente utilizada para designar a los inmigrantes que, por causas originadas en la dominación neocolonialista de los mal llamados “americanos”, debieron cruzar el río Bravo hacia el norte. En un artículo aparecido en la Sección Enfoques del diario La Nación de Buenos Aires, que lleva el sugestivo título de “Nueva York, capital latina”, se lee: “ ‘Latino’ fue acuñado por militantes chicanos (descendientes de mexicanos) de California durante la era de los derechos civiles como un término de orgullo étnico. Obvia contracción de ‘latinoamericano’, la palabra adquirió muy pronto una connotación más específica. En principio, Latino es todo estadounidense que desciende de latinoamericanos, que tiene por lengua materna el inglés y por color de piel algún tono de la gama del marrón, y hasta el negro. La mayoría no tiene más contacto con América latina que el que los descendientes de alemanes, italianos o rusos tienen con Europa. En su sentido más amplio, el término engloba también a españoles y brasileños.”

La gran contradicción salta a la vista: Quien por su mezcla o pureza étnica tenga alguna gama del marrón o del negro en su piel, y viva en Nueva York u otra ciudad del norte, será catalogado como “latino”, aunque el fondo de su cadena ancestral lo denuncie como descendiente de maya, quechua, guaraní, congoleño o ugandés.

Horacio A. López.


Guerra y maldonado. Ob. Cit., p.23.

Miguel Rojas Mix. Los cien nombres de América. Editorial Lumen. Barcelona. 1991, p. 32.

Claudio I. Remeseira. Nueva York, capital latina. (Artículo) Diario La Nación. Buenos Aires. 26 setiembre, 2004.

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