Notas con la etiqueta ‘Uruguay’

El Frente Amplio va por más

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En Uruguay se ha consolidado una experiencia política y de gobierno que debe ser estudiada por todos los socialistas del continente. Allí coinciden una serie de condiciones históricas favorables para la transformación social donde la mayor peculiaridad es la “forma uruguaya de hacer política” que puede sintetizarse en una capacidad para el debate limpio, la síntesis política y la pacificidad de los conflictos sociales y las disputas sectoriales.

El gobierno de izquierda que ganó en 2004 con Tabaré Vázquez comenzó con su gestión desde un piso relativamente alto en relación a los condicionantes. Una sociedad articulada y politizada, y una estructura económica sólida a partir de la existencia de grandes empresas estatales, relativamente eficientes. La capacidad del Estado para articular los mecanismos decisorios y los recursos circulantes permitió poner en marcha una cantidad de planes de largo aliento que abre la posibilidad de pensar una sociedad de desarrollo sostenido. La cantidad de líderes de izquierda, que incluye tres candidatos para la elección presidencial de este año, y de organizaciones políticas con gran capacidad movilizante más las características del movimiento obrero unificado en una poderosa central, le dan al proceso uruguayo una particularidad que lo posiciona con buenas perspectivas de largo plazo.

El mejoramiento en las condiciones de vida en todos los rubros a partir de la puesta en marcha de planes largamente debatidos y solidamente diseñados, esta creando lentamente un nuevo escenario en el devenir histórico. Hace 40 años la visión de líderes socialistas como Vivian Trías y Rodney Arismendi desde la izquierda clásica y de militares progresistas como Líber Seregni permitió la construcción de un poderoso “bloque político” que aglutinó a la totalidad de fuerzas de izquierda que articuladas con el movimiento obrero unificado a partir de la creación de la PIT-CNT, se dio a la tarea de construir una verdadera cultura de izquierdas. Este bloque logró ganar las elecciones de 2004 y emprender un lento pero sostenido proceso de reformas que hoy le permite a la izquierda uruguaya pensar en una época de “hegemonía constructiva de largo plazo” entendida esta como, las condiciones de estabilidad para, en un marco de mayor expansión democrática posible, transformar la sociedad y las relaciones sociales a favor de un “Estado o Sociedad de Bienestar” cuya identidad pueda concretarse a partir de los logros sociales como son: educación y salud extendida y de calidad para todos los uruguayos, protección del trabajo y de la organización gremial, desarrollo económico endogénico a partir de la planificación estatal de los recursos y posibilidades económicas. Si la izquierda acierta y profundiza este proceso pautado y consensuado, es posible pensar que se alcancen niveles de cultura política en la sociedad uruguaya que hagan de ese desarrollo una muralla ante posibles retrocesos y lleven a la misma sociedad a tener condiciones de vida de las más avanzadas del continente.

 

Julio Fornelli

Invest. CCC

 

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Levantamientos en América Latina, fines del siglo XIX y comienzos del XX.

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A fines del siglo XIX y comienzos del XX hubo varios factores que llevaron a  distintos levantamientos en nuestro continente, estos fueron provocados por varios factores como el aumento de la explotación, que tendría como consecuencia la politización de estas clases, el avance del capitalismo y la consolidación de los modelos neoliberales.

En Argentina en 1879 el general J. A. Roca organizaba la última etapa de la mal llamada “Conquista del Desierto” reprimiendo, expulsando y aniquilando a los indígenas que habitaban la región pampeana y patagónica de Argentina en busca de la consolidación del Estado Nacional y la apropiación de grandes extensiones de tierras con el proyecto de que fueran entregadas a colonos y pequeños propietarios que llegaban desde Europa, pero nada fue así, finalmente las tierras fueron repartidas y entregadas a una pequeña minoría de familias burguesas ligadas al poder, las cuales pagaban sumas irrisorias de dinero por estas tierras.

En Perú, en 1886, los indígenas de la zona de Huaraz se sublevan contra el gobierno que encarceló y mando al azote al alcalde Pedro Atusparia quién reclamaba la derogación de nuevos y desmedidos tributos. El gobierno de Lima mientras tanto, reprimiría en búsqueda de recuperar el orden campesino y del mundo rural para asegurarse las ventajas que le proporcionaba el sistema económico de explotación.

Mientras tanto en el nordeste brasileño, en 1893, la resistencia provenía desde las clases marginales de la zona del sertao[1], donde una gran masa de mestizos y negros acompañados por viejos bandidos y propietarios, conducidos por Antonio Conselheiro resistía la represión del gobierno en Canudos, a quienes le querían imponer la hostilidad de la nueva república liberal instalada en 1889.

En 1899,  el jefe de los “andinos” de Venezuela, Cipriano Castro, amenazaba desde sus montañas al presidente Ignacio Andrade diciendo: “¡Aprenderá a conocer como roncan los tigres que bajan de los Andes!”.  Y en octubre de 1899 la Revolución llegaría al poder para luego convocar a elecciones. En Uruguay, Aparicio Saravia en 1897 se levanta contra el gobierno con un centenar de paisanos mal armados en defensa de su autonomía ya que desde Montevideo les querían imponer las reglas del mercado, pero a diferencia del caso Venezolano Saravia sería derrotado, y siete años después, en 1904 volvía a la lucha donde encontraría la muerte en la batalla de Masoller, esta marcaría el triunfo de José Batlle, con el que continuaría una larga sucesión familiar en el gobierno uruguayo.

            En México los campesinos también comenzarían el camino de la revolución en contra del gobierno y las políticas económicas de Porfirio Díaz en 1910. Desde el norte y el sur comenzaban los repartos de tierras, y en 1911 la Revolución Mexicana llegaba al poder, pero también comenzaban las internas entre V. Carranza y P. Villa y E. Zapata, y que finalizaría con la derrota y asesinato de estos dos últimos.

            En Nicaragua, Augusto C. Sandino, al frente de un pequeño ejército campesino decide desconocer el acuerdo entre el gobierno conservador y liberal nicaragüense y los EE.UU., y lanzarse a la guerrilla. Sandino y su ejército serían derrotados y las tierras quedarían en manos de un pequeño grupo que controlaba la riqueza agraria del país.

Pero, no sólo los levantamientos, rebeliones o revoluciones provenían desde los campesinos y las zonas rurales, las zonas mineras, principalmente en México y Chile, las zonas laneras-textiles de la patagonia Argentina y las zonas frutícolas y cafeteras de Colombia y Ecuador también protagonizarían y llevarían a cabo grandes huelgas, que al igual que los levantamientos campesinos eran fuertemente reprimidas por parte del Estado, que desde cada ciudad capital decidía los negociados, repartos de tierras y políticas económicas a seguir con las potencias europeas y, ya principalmente a finales del siglo XIX y comienzos del XX con los EE.UU.

 

Alejandro Pisnoy

Profesor/Investigador del CCC            

     


[1] Región de poca población o periferia de la periferia. 

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