Notas con la etiqueta ‘Ecuador’

Segundas Jornadas del Departamento de Historia C.C.C. y ADHILAC

Segundas Jornadas del Departamento de Historia del Centro Cultural de la Cooperación (CCC)y la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe

(ADHILAC, Argentina)

GUERRA DE EMANCIPACIÓN EN NUESTRA AMÉRICA

DOSCIENTOS AÑOS DE LUCHAS, UTOPÍAS Y CONTRAMARCHAS

27 y 28 de Septiembre 19 hs. en el Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”. Avda. Corrientes 1543. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. (Entrada gratuita).

historiadores

En Conmemoración del Bicentenario de la Independencia de Venezuela

En estos años de Bicentenarios deseamos nutrir el debate acerca del proceso emancipatorio y de las cuestiones pendientes, poniendo especial énfasis en el protagonismo de las masas y de sus líderes en la guerra de independencia de principios del siglo XIX y, analizando la actualidad, en los procesos que están contribuyendo a un cambio de época en Nuestra América.


[MAR 27] De Haití al Río de La Plata. La lucha por la emancipación de Nuestra América.
Charla-debate: Panelistas:
Dra. Carmen Bohórquez (miembro de la Academia de Historia, Estado Zulia, Venezuela. Coordinadora Red Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad).- Dr. Juan Paz y Miño (Cronista de la Ciudad de Quito. Vicepresidente de ADHILAC). Con la participación de historiadores argentinos.
[MIE 28] Nuestra América en el Bicentenario: Entre la integración regional y las presiones de las grandes potencias extrarregionales
Charla-debate: Panelistas: Dr. Luis Pellicer (Historiador. Director del Archivo Gral. De la Nación, Venezuela). Dr. Jorge Núñez Sánchez (Miembro de las Academias Nacionales de Historia de Ecuador, Colombia y Perú y de la Real Academia Española de Historia). Con la participación de historiadores argentinos.


De Venezuela:
Carmen Bohórquez Morán. Doctora de Estudios Ibéricos y Latinoamericanos. Universidad de la Sorbona. Francia. Miembro de la Academia de la Historia del estado Zulia.
Coordinadora de la Oficina de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad.
Especialista en estudios mirandinos. Su último libro: “Francisco de Miranda. Precursor de las independencias de la América Latina”.

De Ecuador:
Juan Paz y Miño. Doctor en Historia. Vicepresidente de la Asociación de Historiadores de América Latina y el Caribe (ADHILAC). Recientemente nombrado Cronista de la Ciudad de Quito.
Varios libros publicados; entre ellos: “Insubordinación o Golpe. Ecuador: la trama del 30-S”.- “Removiendo el presente. Latinoamericanismo e Historia en Ecuador”.

Jorge Núñez Sánchez. Doctor en Jurisprudencia. Estudios de postgrado en Antropología, Geografía e Historia. Miembro de las Academias Nacionales de Historia de Ecuador, Colombia y Perú y de la Real Academia Española de Historia. Ha publicado más de 57 libros. Entre ellos varios con el título: “Historias del país de Quito”, y “El Ecuador en el siglo XIX”.

Los mismos días, previa inscripción, se podrá participar de las mesas temáticas que se llevaran acabo desde las 9.30.

Circular II Jornada CCC-ADHILAC

Afiche II Jornada de Historia CCC-ADHILAC

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Segundas Jornadas del Departamento de Historia del Centro Cultural de la Cooperación (CCC) y la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC)

Segundas Jornadas del Departamento de Historia del Centro Cultural de la Cooperación (CCC) y la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC). 27 y 28 de Septiembre.

GUERRA DE EMANCIPACIÓN EN NUESTRA AMÉRICA. DOSCIENTOS AÑOS DE LUCHAS, UTOPÍAS Y CONTRAMARCHAS.

A fines del siglo XVIII la lucha antiesclavista en Haití dio lugar a la primera declaración de Emancipación de Nuestra América en 1804. Pocos años después la lucha se extendió por las colonias hispanas desde el río de la Plata a México. En este Bicentenario deseamos nutrir el debate acerca del proceso emancipatorio y de las cuestiones pendientes poniendo especial énfasis en el papel jugado por Simón Bolívar y otras figuras destacadas como Alexandre Pétion, Manuel Belgrano, Mariano Moreno, Bernardo de Monteagudo, José Gervasio de Artigas, Juana Azurduy de Padilla, José de San Martín, Miguel de Hidalgo, José María Morelos entre otros.

Por otra parte, como la colonial era una sociedad de castas cabe analizar también en qué medida los sectores subalternos participaron de estos procesos que culminaron en la separación de la mayoría de las colonias de la metrópoli, dado que muchas veces se presenta como un fenómeno exclusivo de las élites criollas. Sin dudas allí donde los paisanos, los pueblos originarios y los esclavos se unieron contra la opresión colonial, lograron resistir y finalmente derrotar a la represión metropolitana. Donde esa resistencia no logró ser tan persistente, como el caso cubano, pasaron décadas hasta consagrar su separación política de España.

Circular 2º Jornada CCC-ADHILAC

Si Ud. desea participar le pedimos que confirme su asistencia, los lugares para las mesas temáticas que se realizaran por la mañana y por la tarde, sea ponente o sólo presencial, son limitados; la mesa de las 19 hs. es pública y no requiere previa inscripción.

Si desea exponer, es necesario que envíe sus reflexiones sobre uno de estos ejes temáticos por escrito. La extensión deberá ser de 3 a 5 carillas.

Participantes:

a) De países hermanos: Carmen Bohórquez, Luis Pellicer (Venezuela)

Juan Paz y Miño, Jorge Núñez (Ecuador)

b) De Argentina: Profesores, docentes, investigadores y estudiantes de diversas Facultades y del CCC y de la ADHILAC Argentina.

Entre 50 a 60 participantes entre docentes y estudiantes de Historia, divididos en dos grupos. Cada grupo (integrado por expositores y asistentes) participa de una Mesa temática por la mañana y por la tarde, ambos días.

Los ejes de trabajo son los siguientes:

Eje 1: De Haití al Río de la Plata. Bolívar y la lucha por la emancipación de Nuestra América

Eje 2: Nuestra América en el Bicentenario: entre la integración regional y las presiones de las grandes potencias extra-regionales.

Lugar

CENTRO CULTURAL DE LA COOPERACIÓN “FLOREAL GORINI”

Avda. Corrientes 1543, C.A.B.A.

Martes 27 de Septiembre: Eje 1

Dos Mesas temáticas por la mañana (de 9 a 12.30 hs) y dos por la tarde (de 14.30 a 18 hs.) en el 3º piso

19 hs. Mesa Redonda abierta al público con los invitados.

Sala Solidaridad, 2º subsuelo

Miércoles 28 de Septiembre: Eje 2

Dos Mesas temáticas por la mañana (de 9 a 12.30 hs) y dos por la tarde (de 14.30 a 18 hs.) en el 3º piso

19 hs. Mesa Redonda abierta al público con los invitados.

Sala Solidaridad, 2º subsuelo

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EFEMÉRIDES DE NUESTRA AMÉRICA Mayo, especial: ARGENTINA. (Parte II)

Este mes, el especial de la efemérides destaca parte de la historia Argentina; muchos fueron los pensadores que nacieron y lucharon en estas pampas y montañas del sur de nuestro continente llevando adelante la idea de la unidad de Nuestra América.

16 de Mayo

1987 El gobierno Radical que presidía el Dr. Raúl Alfonsín sanciona la “Ley de Obediencia debida” que beneficiaba a los asesinos de la última dictadura militar.

17 de Mayo

1969 En Rosario, Santa Fe, se produce una multitudinaria movilización obrera y estudiantil, El Rosariazo.

18 de Mayo

1975 Muere en la ciudad de Buenos Aires el bandoneonista y compositor popular Anibal “Pichuco” Troilo.

22 de Mayo

1810 En Buenos Aires se convoca a un Cabildo abierto.

1930 Nace el líder obrero Agustín Tosco.

23 de Mayo

1992 Fallece el cantante de Folklore Atahualpa Yupanqui.

24 de mayo

1810 El Cabildo formó provisoriamente una Junta de Gobierno presidida por el ex virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, quién había sido depuesto dos días antes. Tras las protestas del pueblo, Cornelio de Saavedra y Juan José Castelli se presentaron al virrey y le pidieron la renuncia, a la que accedió inmediatamente.

25 de mayo

1810 Se produce en Buenos Aires, la “Revolución de Mayo”, como consecuencia asume el primer Gobierno Patrio. “La Primera Junta de Gobierno” estuvo integrada por: Cornelio Saavedra, presidente; Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Miguel de Azcuénaga, Manuel Alberti, Domingo Matheu, Juan Larrea, vocales; y Juan José Paso y Mariano Moreno, secretarios.

http://www.elhistoriador.com.ar/infografias/25_de_mayo/index.html

1857 Se funda la Sociedad Tipográfica Bonaerense, fue la primera sociedad de socorros de la Argentina.

1862 Muere en la extrema pobreza y olvido, Juana Azurduy de Padilla. Heroína de la independencia del Alto Perú. Había nacido en Chuquisaca el 8 de marzo de 1781.

1973 El peronismo vuelve al gobierno, asume la presidencia Héctor Cámpora.

1974 Muere el pensador popular Arturo Jaureche.

2003 Néstor Kirchner asume la presidencia.

28 de Mayo

1946 Juan D. Perón mediante la creación de I.A.P.I. nacionaliza el comercio exterior.

29 de mayo

1969 Estalla en la provincia de Córdoba, Argentina, un movimiento de agitación obrero-estudiantil conocido como el “cordobazo”, cobrándose la vida de 14 personas a manos de la represión del gobierno militar encabezado por el Gral. Onganía.

http://www.encuentro.gov.ar/nota-1245-Video-El-cordobazo.html

30 de Mayo

1959 Muere el pensador nacional Raúl Scalabrini Ortíz.

31 de mayo

1855 El Cnel. Bartolomé Mitre, tras atacar a los indígenas sublevados del cacique Catriel en Sierra Chica, fue derrotado cuando llegó el cacique Calfucurá.

Más EFEMÉRIDES DE NUESTRA AMÉRICA… (Parte II).

18 de mayo

1781 Es descuartizado a manos de las autoridades españolas, en Cuzco, Perú, José Gabriel Condorcanqui “Túpac Amaru”.

http://www.centrocultural.coop/blogs/nuestramericanos/2009/09/06/levantamientos-andinos-en-la-segunda-mitad-del-siglo-xviii-ii-parte/

19 de mayo

1895 En la batalla de Dos Ríos, y en su lucha por la independencia cubana, es asesinado José Martí.

Escribir sobre José Martí es fácil y difícil al mismo tiempo; es fácil porque es uno de nuestros grandes hombres de conducta y acción diáfana, pura, revolucionaria, cuya vida y aporte intelectual serán siempre ejemplos para todas las generaciones que asuman luchar por los cambios sociales y políticos necesarios. También es difícil poder definirlo abarcando todo lo que fue y representó: patriota revolucionario en primer lugar, político, poeta, ensayista, periodista; en definitiva, cabal hombre de su tiempo y de nuestra historia de luchas incansables por la verdadera independencia.

1965 En Valle de la Pascua, donde había nacido en 1882 muere Emilio

Arévalo Cedeño, fue fundador del Partido Revolucionario de Venezuela y uno de los jefes guerrilleros contra el régimen de Juan Vicente Gómez.

http://www.venezuelatuya.com/biografias/emilio_arevalo_cedeno.htm

20 de mayo

1902 Estados Unidos se retira de Cuba y se proclama la República.

1910 Estados Unidos interviene Nicaragua.

25 de mayo

1809 Es expulsado el presidente de la Real Audiencia, Ramón García Pizarro a manos del movimiento revolucionario producido en Chuquisaca, liderado por Juan Antonio Álvarez de Arenales.

1814 El coronel Juan Antonio Álvarez de Arenales derrotó a una fuerza española tres veces mayor en La Florida, Alto Perú (hoy Bolivia).

26 de mayo

1969 Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú firman “el Pacto Andino”, parte de un programa de integración económica

28 de mayo

1814 En la primera batalla de Carabobo en ejército patriota, con la participación de Simón Bolívar, Rafael Urdaneta, Santiago Mariño, José Félix Ribas, Jacinto Lara y José Francisco Bermúdez, vencen a las fuerzas realistas.

Hasta entonces, en ningún campo de batalla venezolano se había reunido ni tanto número de soldados ni tan expertos jefes”. Rafael María Baralt.

1944 Un golpe militar derroca en Ecuador al presidente Carlos Alberto Arroyo del Río, sube al poder nuevamente el ex presidente José María Velasco Ibarra.

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AFRODESCENDIENTES (II Parte)

Por: JORGE NÚÑEZ SÁNCHEZ en: El Telégrafo. Primer Diario Público. Guayaquil, Ecuador.

IV

La independencia marcó la primera ruptura en el sistema de esclavitud. Los líderes criollos entendieron que sin el concurso de los negros no podrían enfrentar con éxito al poder colonial. Así, enrolaron en sus ejércitos a muchos esclavos, ofreciéndoles a cambio la libertad personal.

Esos soldados negros se destacaron por su valor, lo que los hizo merecedores de ascensos y premios. El Libertador dictó la “Ley de Haberes Militares”, por la que les entregó tierras, para que las cultivaran luego de la guerra. Además, Bolívar buscó liberar de la esclavitud a todos los esclavos del país. En su Discurso al Congreso de Angostura, el 15 de febrero de 1819, expresó: “Es imposible ser libre y esclavo a la vez… Yo abandono a vuestra soberana decisión la reforma o la revocación de todos mis estatutos y decretos; pero yo imploro la confirmación de la libertad absoluta de los esclavos, como imploraría mi vida, y la vida de la República”.

En 1821, el Congreso colombiano, dominado por los propietarios terratenientes, limitó este beneficio a una simple “libertad de vientres”, por la cual se otorgaba libertad únicamente a los futuros hijos de los esclavos.

Las páginas de nuestra historia americana están llenas de historias de heroicidad de los combatientes negros. En Venezuela es famoso el nombre del teniente de caballería Pedro Camejo, apodado “Negro Primero”, un legendario ayudante del general Páez en la guerra de independencia. Y también son famosos los batallones de “llaneros”, muchos de los cuales eran negros o mulatos.

Los soldados negros también jugaron papel clave en la “Campaña de los Andes” de San Martín. En las batallas de Chacabuco, Maipú, Cancha Rayada y otras, se destacaron los batallones argentinos séptimo y octavo de infantería, formados por  unos 1.500 soldados negros, cuya heroicidad fue alabada por el Libertador del Sur.

Cuando San Martín llegó a la costa peruana, en septiembre de 1820, en menos de 15 días se le presentaron unos 3.000 negros esclavos, que huían de las haciendas vecinas y deseaban enrolarse en el ejército de independencia.

En la independencia del actual Ecuador también participaron soldados y oficiales negros, tanto locales como procedentes de Colombia y Perú. Se destacaron entre ellos Fernando Ayarza y Juan Otamendi, que lucharon heroicamente en Pichincha y Ayacucho y que luego llegaron a ser generales del Estado ecuatoriano.

Pero si la guerra abrió un sistema de ascenso social para los negros, la república oligárquica buscó clausurarlo, para volver al antiguo sistema de dominación.

Al bravo Ayarza, general glorioso de la independencia, se le hizo azotar en público por el dictador Gabriel García Moreno, quien lo acusó de conspirador y afirmó que “Ese negro no merece otro castigo que el acostumbrado en las haciendas de trapiche”.

Y Otamendi, héroe condecorado de las luchas libertarias, fue despreciado junto con su esposa en una fiesta de la alta sociedad riobambeña, lo cual provocó su ira y generó un incidente armado que causó varios muertos. Años más tarde fue asesinado oscuramente, según parece por orden del mismo general Flores, al que servía con fidelidad.

V

Los trabajadores jamaiquinos son parte de nuestra historia y nuestra leyenda. Los primeros llegaron durante el gobierno de Gabriel García Moreno, contratados por la empresa de construcción del Ferrocarril del Sur. Vinieron desde el istmo de Panamá, a donde diez mil obreros jamaiquinos habían sido llevados por la Panamá Railroad Co. para construir el ferrocarril interoceánico (1850–1855). Su fama de buenos trabajadores, que además resistían bastante bien las enfermedades tropicales, determinó que fueran contratados para el Ecuador, cuando esa masa de obreros se dispersó al terminar la obra.

Los jamaiquinos cumplieron una gran labor en los trabajos del ferrocarril garciano. Y dejaron tan buena fama que, al emprenderse los trabajos del ferrocarril Guayaquil–Quito, en tiempos de la Revolución Liberal, fue traído al país un nuevo contingente de cuatro mil trabajadores jamaiquinos.

No está por demás aclarar que el nuevo ferrocarril planeado por Alfaro implicó una revisión a fondo de la obra inicial de García Moreno, de acuerdo con los avances tecnológicos habidos en las casi tres décadas intermedias. Según las técnicas usadas por entonces en los Estados Unidos, el sistema de “vía ancha” sustituyó al antiguo de “vía angosta”, se corrigió el trazado de la ruta y se utilizaron nuevas y más poderosas locomotoras, todo lo cual garantizaba un tren de mayor capacidad de carga y potencia de arrastre.

La labor de esos obreros migrantes del Caribe fue fundamental. Al ser angloparlantes, conocedores del empleo de explosivos y los usos del trabajo en cuadrillas, se adaptaron rápidamente a los sistemas de trabajo impuestos por Archer Harman y los jefes norteamericanos. Empero, ni unos ni otros contaban con la dureza del clima andino, que atravesaba por un período de gran pluviosidad. El río Chimbo y otros de la ruta se desbordaron y causaron destrozos en las obras del tren. Y muchos trabajadores murieron en esa circunstancia o durante los trabajos con explosivos. Eso produjo protestas y huelgas de los jamaiquinos, que exigían mejores condiciones de trabajo, las que fueron duramente reprimidas.

Lo que ocurrió entonces es parte de la leyenda, más que de la memoria histórica. Se dice que los guardias armados de la empresa aplastaron sangrientamente esas protestas y que hubo muchas víctimas, que luego fueron cargadas en un tren, al que se hizo descarrilar en la laguna de Yambo para ocultar la matanza.

Esta leyenda, difundida por los enemigos del gobierno alfarista, es contradictoria y no resiste un análisis serio. La huelga se habría producido  en la zona de la Nariz del Diablo, cuando la obra iba por la mitad, pero los muertos se habrían tirado en Yambo, es decir, en un tramo posterior, construido mucho más tarde.

Cierta o falsa, esa leyenda es parte del imaginario de aquel tiempo de intermitente guerra civil. Lo que es indudable es que muchos de esos trabajadores negros pasaron luego a trabajar para la Anglo, en la zona petrolera de Santa Elena, y que algunos de sus descendientes se convirtieron en glorias del deporte ecuatoriano: los Sandiford, Spencer y Klinger, entre otros.

VI

En Ecuador hubo al menos dos Presidentes de la República que fueron afrodescendientes. El primero de ellos fue Vicente Ramón Roca, que gobernó entre el 8 de diciembre de 1845 y el 15 de octubre de 1849.

Hemos mencionado en otra ocasión que, a inicios de la república, este comerciante liberal de Guayaquil ganó en buena lid la Presidencia de la nación a José Joaquín Olmedo, en la Asamblea Constituyente de 1845, y que esto motivó la ira de sus rivales, algunos de los cuales lo acusaron de ser “negro” o “zambo”, mientras que Rocafuerte ironizaba sobre la elección, diciendo: “La vara del mercader ha vencido a la musa de Junín”.

Aquellos calificativos raciales fueron dichos con mala intención, pues buscaban descalificar a un hombre que se había destacado por su patriotismo antes y después de la independencia. Y es que don Vicente Ramón fue perseguido por las autoridades españolas desde 1818, acusado de mantener correspondencia subversiva con un amigo de México. Luego fue miembro de la Junta del Distrito de Guayaquil en 1820, Jefe General de Policía entre 1829 y 1832, Diputado por Guayaquil en 1830, Prefecto de Guayaquil entre 1831 y 1834, Juez de incendios en 1832, Consejero de Estado en 1832, Vicepresidente del Congreso en 1833, Gobernador de la provincia del Guayas en 1835, Senador por Guayas en 1837-1839, Consejero Municipal en 1840, Miembro del Gobierno Marcista Provisorio en 1845 y finalmente Presidente de la República entre 1845 y 1849.

Por su parte, un hermano suyo, Francisco María Roca, fue miembro de la segunda Junta de Gobierno del Guayaquil independiente, en 1820, e instaló la primera imprenta del puerto y segunda del país, con la que dio a luz el afamado periódico El Patriota de Guayaquil, en mayo de 1821.

Pero volvamos al tema central de este artículo. La verdad es que don Vicente Ramón era afrodescendiente. Su padre, Bernardo Roca, era un mulato panameño que llegó en 1765, como tesorero de la expedición militar enviada por el Virrey de Nueva Granada para reprimir la Rebelión de los Estancos. Afincado en Guayaquil, este personaje, que sabía de cuentas y negocios, había destacado por su afán de trabajo e iniciativas, que lo convirtieron en un comerciante de éxito y hombre afortunado. Luego, su don de gentes le granjeó amistades poderosas, como la del gobernador Ramón García Pizarro, que lo hizo nombrar Coronel del Batallón de Milicias de Pardos. Y tuvo el buen sentido de educar muy bien a sus hijos, con preceptores privados.

Su hijo, el presidente Roca, hizo un gobierno con éxitos y errores. Pero la vieja aristocracia del país nunca le perdonó su origen racial, como lo revela un incidente ocurrido en Cuenca, años después. Según me cuenta la historiadora Raquel Rodas, Roca se hallaba en esa ciudad y fue invitado a un banquete en casa de la famosa señora Hortensia Mata, al que también concurrieron algunos personajes de la aristocracia morlaca. Molesto con la presencia de Roca, uno de ellos pidió silencio e hizo un brindis de doble sentido: “Supongamos que este vaso fuera santo y entonces brindemos por este San Vaso de Roca”. Salta a la vista que se estaba refiriendo al “Zambazo de Roca”.

VII

Otro famoso afrodescendiente de nuestra historia fue el presidente Juan de Dios Martínez Mera (1875-1955), que dirigió el país entre el 5 de diciembre de 1932 y el 19 de octubre de 1933. Era nieto de don Juan María Martínez Coello (1805-1861), que fuera un reputado artesano de color (carpintero de ribera), maestro mayor del Astillero de Guayaquil, fundador y primer presidente de la Sociedad Filantrópica del Guayas (1849), un organismo masónico de socorro mutuo y beneficencia, que se interesó por la educación del pueblo. Y era hijo de Tomás Martínez Ávalos (1838-1894), destacado intelectual y pedagogo porteño, que fundó una reputada escuela privada.

Martínez Mera fue un abogado y auditor de prestigio, cuyos vínculos con la banca y el liberalismo determinaron que fuera nombrado diputado, presidente de su Cámara y Ministro de Hacienda dos veces, antes de ser elegido Presidente de la República en 1932. Venció al conservador Manuel Sotomayor y Luna y al liberal de izquierdas Pablo Hanníbal Vela. Proclamado su triunfo, le fue colocada la banda presidencial por el presidente de la Cámara de Diputados, José María Velasco Ibarra, quien, al poco tiempo, lideró un movimiento para proclamar la nulidad de las elecciones, acusándolas de fraudulentas. Velasco Ibarra lideraba al bando derechista, que aún estaba herido por la destitución de Neptalí Bonifaz y su derrota en la guerra civil de los “Cuatro Días”.

Aprovechando en su favor los efectos de la crisis económica que golpeaba al país, el patrioterismo exacerbado por el conflicto de Leticia (que enfrentaba a Colombia y Perú, que disputaban territorios antes ecuatorianos) y aun la actitud orgullosa e inflexible con que el Presidente se había distanciado de sus amigos, Velasco logró el respaldo de muchos diputados liberales para destituir a Martínez Mera, supuestamente electo con fraude electoral. El diputado Joaquín Dávila mocionó la destitución del Presidente “por culpabilidad en los manejos de los asuntos internacionales”.

Ante esa injusta destitución, el Presidente se negó a renunciar y nombró un nuevo gabinete, que fue descalificado por el Congreso, en uso de sus atribuciones. Martínez Mera nombró un nuevo gabinete, que siguió igual suerte. Tras la destitución de siete gabinetes ministeriales, Martínez Mera se negó a la tentación dictatorial y simplemente abandonó el mando y viajó a Guayaquil, no sin antes dirigir un mensaje a la nación, que expresaba: “Al alejarme de la capital de la República no penséis  que llevo en mi pecho la más ligera huella de rencor. Nunca soñé ni con el poder ni con la venganza, sueño con la justicia. Me queda la satisfacción de que ni una lágrima se ha vertido por mi culpa, ni una gota de sangre ha salpicado mi ejercicio presidencial…”.

Lo sucedió en el mando, como encargado del poder, el último ministro de Gobierno,  doctor Abelardo Montalvo, quien convocó a nuevas elecciones, en las que triunfó José María Velasco Ibarra.

Años más tarde, pasadas las pasiones del momento, el Congreso de 1948 reconoció que, “cuando fue presidente de la República, Martínez Mera se desempeñó con dignidad, honradez y patriotismo”.

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Domingo de Olivera y Barahona. Prócer ecuatoriano-argentino

Por Jorge Nuñez Sanchez en el diario “El Telégrafo. (Primer Diario Público. Guayaquil, Ecuador) 23 de diciembre de 2010.

La gentileza de un respetado compatriota que reside en Buenos Aires, el doctor Otto Federico Aguilera, me ha permitido conocer la existencia de otro notable prócer ecuatoriano-argentino de inicios de la república: don Domingo de Olivera y Barahona.

Nacido en Ambato, actual capital de nuestra provincia de Tungurahua, el 10 de octubre de 1798, fue hijo de don Domingo de Olivera y Borja, nacido a su vez en Quito, a mediados del siglo XVIII, cuando esta ciudad pertenecía al Virreinato del Perú, y quien contrajo matrimonio con doña Manuela Barahona, radicándose luego en Lima.

Domingo fue educado en Lima con todo el cuidado debido a los hijos de la aristocracia, pero debió abandonar urgentemente esa ciudad, junto con su familia, tras el fracaso de la revolución contra el virrey Abascal ocurrida a fines de 1809, en la que su padre se hallaba comprometido. Tras refugiarse en el Alto Perú, la familia se trasladó a La Paz y luego a Chile. Tras la batalla de Tucumán, su padre y él entraron al Río de la Plata por la provincia de Salta y llegaron en marzo de 1813 a Buenos Aires.

Mientras su padre partía hacia Chile en agosto de 1820, para incorporarse al ejército libertador del Perú, Domingo, que llegó muy joven al Río de la Plata, fue abriéndose paso en el país, donde sus prendas morales y su personalidad le abrieron las puertas de los más distinguidos círculos sociales y políticos de la capital argentina. 

Inició su vida pública antes de cumplir 16 años, como empleado de la Intendencia de Policía, y en abril de 1819 ya era Oficial de Número del Ministerio de Hacienda. El  31 de julio de 1821 se casó con Dolores Piriz y Olaguer, de aristocrática familia criolla.

En marzo de 1822 fue nombrado por el ministro Bernardino Rivadavia como Secretario de la misión que iría a Chile y Perú, para liquidar la deuda por los gastos de las campañas libertadoras. Un año después, Rivadavia le encargó preparar la fundación de la “Sociedad de Beneficencia”. Y a mediados de 1823 presentó el “Reglamento para la Economía y Orden Interior de los Colegios de la Capital” y diseñó la creación de la Escuela de Agricultura, proyectos aprobados.

En enero de 1825 fue uno de los fundadores del periódico El Mensajero Argentino. Y en febrero de 1826 el presidente Rivadavia lo nombró Oficial Mayor del Ministerio de Negocios Extranjeros. Luego, durante la guerra con el Brasil, fue designado Oficial Mayor del Ministerio de Guerra y luego Secretario de Relaciones Exteriores de la Confederación Argentina.

Afincado ya en su nuevo país, adquirió importantes propiedades, entre las que destacaba una estancia en Buenos Aires, que, al decir de Aguilera, “comprendía alrededor de una quinta parte de lo que es hoy la Capital Federal”. Agrega Otto que, “de aquel predio rústico, se conserva la casa principal o casco de la estancia, en un extenso parque conocido como Parque Avellaneda, en la zona oeste de la capital argentina”.

         Pero era también un hombre de cultura, y así se explica que haya sido encargado de redactar el “Reglamento para Orden y Estudio de la Universidad de Buenos Aires”, tarea de alta responsabilidad, que, en el caso chileno, fuera encargada al sabio polígrafo Andrés Bello.

En la Correspondencia del Libertador  Simón Bolívar con Chile y Argentina, compilada por don Vicente Lecuna, se reproducen varios documentos suscritos por Domingo de Olivera como Secretario de Negocios Extranjeros y/o Encargado del  Ministerio del ramo.

 

 

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