
La Unesco declaró el miércoles al tango Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad durante la cuarta reunión de expertos del Comité Intergubernamental en los Emiratos Arabes.
Mas allá del fervor inicial remarcado por la crónicas periodísticas, conviene situar el acontecimiento con una mirada integral. Ildefonso Pereyra, miembro de la Unión de Orquestas Típicas y la Red Cultura Boedo, sostuvo en el sitio Fractura Expuesta:
“¿Cuál es el beneficio concreto y real para el tango?
La Industria Tango ¿permitirá a los jóvenes artistas lineas de acceso simplificadas a mercados internacionales, se promocionará desde el sector público lineas de crédito para el desarrollo de producciones propias, se fomentará la generación de un nuevo público tanguero, se promocionará la generación de músicos tangueros, se instrumentará en los programas de estudios de los conservatorios nacionales el género TANGO, se incrementará la difusión del tango a través de los medios de comunicación masiva o volveremos a ver al inmortal Quincho Zanagoria y a sus adlateres de esmoquines y moños negros?
El “tango for export” ¿será la única representación del tango?
¿Se promoverá la apertura de milongas con Tango en Vivo, se revisarán las normas de habilitación de espacios culturales para favorecer al tango, o se continuará clausurando espacios culturales?
¿Se legislará acerca de la fuga de Bandoneones al exterior o vamos a dejar que se los lleven para que se luzcan en las vitrinas del primer mundo ?
¿Se generará un registro de artistas de tango callejero?
¿Se enseñará Tango en las escuelas?
¿La declaración posibilitará que los ingresos generados por tal efecto se distribuyan equitativamente entre los que GENERAN EN LA ACTUALIDAD el patrimonio tanguero (músicos, bailarines, letristas del tango)?”








Procesando ...
