A partir de la sanción de la Ley Nº 11.388 sobre «Régimen Legal de las Sociedades Cooperativas», que estableció los requisitos que debía llenar una entidad para poder ser considerada como tal, se produjo una aparente disminución del número de entidades cooperativas. Lo que ocurrió en realidad es que la ley «hizo sacar del medio una cantidad de sociedades que parasitariamente se disimulaban detrás de la cooperación.
En 1924- 25, la Dirección de Economía Rural y Estadística registraba 206 cooperativas con 118.945 asociados y un capital acumulado de más de 40.000.000 de pesos. Sancionada la Ley, el ejercicio 1928- 29 registra un leve crecimiento del número de entidades, que ascienden a 222 (79 urbanas y 143 rurales), pero los asociados se reducen a 78.391 y el capital social a $ 11.500.000. Esto es así ya que la mayor parte de las seudo- cooperativas que la Ley excluye tenía gran cantidad de asociados y capitales por dedicarse al consumo y servicios. Ese fenómeno no se observa entre las cooperativas agrarias, más pequeñas y con menor cantidad de asociados cada una.
Por otra parte, entre 1930 y 1946, el Estado no tiene una política activa frente al tema cooperativo, salvo para frenar su desarrollo cuando se ponen en riesgo ciertos intereses privados (cooperativas eléctricas). Correlativamente, las cooperativas tampoco ven en el apoyo estatal un factor fundamental para su desarrollo, o directamente lo evita.
Las décadas del 30 y 40 señalan un lento crecimiento general de la cantidad y operatoria de las entidades cooperativas:
|
Evolución cooperativas – 1930 / 1940[1] |
||
Años |
Entidades |
Asociados |
|
1930/ 31 |
257 |
95.110 |
|
1931/ 32 |
347 |
117.180 |
|
1932/ 33 |
350 |
120.000 |
|
1933/ 34 |
381 |
136.400 |
|
1934/ 35 |
440 |
178.400 |
|
1935/ 36 |
498 |
223.300 |
|
1936/ 37 |
517 |
243.300 |
|
1937/ 38 |
550 |
293.900 |
|
1938/ 39 |
618 |
334.500 |
|
1939/ 40 |
646 |
367.700 |
|
Clase |
1937/ 38 |
1938/ 39 |
1939/ 40 |
|||
|
Cooperativas |
Asociados |
Cooperativas |
Asociados |
Cooperativas |
Asociados |
|
|
Agrícolas |
200 |
38.900 |
230 |
44.000 |
238 |
51.600 |
|
Consumo |
72 |
76.400 |
77 |
80.600 |
76 |
85.100 |
Créditos |
45 |
19.400 |
51 |
27.600 |
63 |
30.500 |
|
Eléctricas |
63 |
94.700 |
70 |
114.635 |
70 |
126.200 |
|
Seguros |
33 |
38.300 |
37 |
47.900 |
30 |
49.700 |
|
Tamberos |
78 |
3.200 |
85 |
4.200 |
96 |
5.100 |
|
Varias |
59 |
22.800 |
68 |
15.200 |
73 |
17.200 |
|
TOTALES |
550 |
293.900 |
618 |
334.500 |
646 |
365.700 |
Como se puede observar, en el marco de un lento crecimiento general, es el cooperativismo eléctrico el que explica gran parte del incremento del número de asociados. Estas cooperativas son aproximadamente el 10% del total de las entidades existentes, pero aportaban el 29% de los asociados en 1936/ 37 y el 35 % de los mismos en 1939/ 40.
El surgimiento de las cooperativas eléctricas se produjo a fines de la década de 1920, momento en que la distribución de energía estaba a cargo de empresas de capital extranjero: Las pequeñas poblaciones, de escasa rentabilidad, quedaban libradas a la iniciativa de algún empresario local o grupo de vecinos. La primera cooperativa eléctrica surge en 1926 en la localidad de Punta Alta, situada al sur de la provincia de Buenos Aires, en el marco de un descontento generalizado por la abusiva e indiscriminada aplicación de las tarifas por parte de la empresa La Industria Eléctrica.
En julio de ese año una asamblea vecinal constituye la Cooperativa Eléctrica de Punta Alta, por iniciativa de los obreros de los arsenales que tenían experiencia previa en el cooperativismo de consumo. Esta cooperativa, que comenzó su operatoria en octubre de 1927, decidió cobrar la mitad de la tarifa que aplicaba la empresa extranjera, suprimiendo además los pagos que se exigían por consumo mínimo y alquiler de medidor. El rápido crecimiento de la entidad, que en pocos meses logró reunir más de 1.500 asociados, provocó la reacción de esa empresa que fue apoyada por el Estado provincial[2] que le quitó la personería a la cooperativa en 1929.
La positiva experiencia de Punta Alta sirvió como modelo y estímulo para la fundación de numerosas entidades similares, entre ellas las de San Martín (Buenos Aires, 1930), Río Tercero (Córdoba, 1933), Bahía Blanca y Zarate (Buenos Aires, 1934) y otras en las provincias de Chubut, Santa Fe y La Pampa.
En 1938 se celebró el Primer Congreso Argentino de Cooperativas Eléctricas, al que asistieron 54 delegados en representación de más de 100.00 asociados de cooperativas de Salta, San Juan, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires, Chaco, Neuquén, Río Negro y La Pampa, a cuya iniciativa se debe la creación en 1939 de la Federación Argentina de Cooperativas Eléctricas.
Daniel Plotinsky
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Etiquetas: cooperativas electricas, Daniel Plotinsky, Historia del cooperativismo
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Enfoques cooperativos; Hoy: “Justicia social y cooperativismo, parteras de la Patria soñada.”
(José Yorg,el cooperario)
Pudiéramos usar el término “Justicia social” como un indicador en una investigación para detectar cuánto equilibrio socio-económico existe en un país determinado, puesto que ello se funda en la instauración de las condiciones inexcusables para que se desarrolle armónicamente una determinada sociedad en atención a las igualitarias oportunidades económicas y sociales de sus población.
Desde ya subrayo que mi elección y preferencia es por el noble sistema cooperativo como articulador equitativo en la instauración de iguales oportunidades económicas y sociales para todos en una determinada sociedad.
¿Pero qué entendemos por “Justicia social”?
El sacerdote jesuita italiano Luigi Taparelli, acuñó el término a partir de su pensamiento plasmado en un libro denominado “Ensayo teórico del derecho natural apoyado en los hechos”, que data del año 1843.
Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Justicia_social)nos ilustra convenientemente: “La justicia social remite directamente al derecho de los sectores más desfavorecidos de la sociedad, en especial a los trabajadores, y al goce de los derechos humanos sociales y económicos, conocidos como derechos de segunda generación, de los que ningún ser humano debería ser privado. Para graficar el concepto suele decirse que, mientras la justicia tradicional es ciega, la justicia social debe quitarse la venda para poder ver la realidad y compensar las desigualdades que en ella se producen. En el mismo sentido se ha dicho que mientras la llamada justicia “conmutativa” es la que corresponde entre iguales, la justicia “social” es la que corresponde entre desiguales”.
Entonces, deducimos sin esfuerzo que sin justicia social no existe humanidad, menos aún Patria, porque… “Patria es humanidad” como nos enseñó el poeta José Martí.
Pero existen sectores retardatarios que no aceptan ni aceptarán la justicia social, la equidad, el progreso, la concordia y la cooperación, y desde luego están en posición permanente de conspiración.
¿Quiénes son los que no quieren una Patria con justicia social?, ¡escuchemos al Karaí Guazú!:
“El Paraguay los conoce, y en cuanto pueda no abandonará su sistema, al menos mientras yo me halle al frente de su gobierno, aunque sea preciso empuñar la espada de la justicia para hacer respetar sus santos fines”.Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia.
También podemos abonar nuestra exposición con la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo- OIT- sobre la justicia social para una globalización equitativa en su nonagésima séptima reunión del 10 de junio de 2008
Permítaseme con indulgencia, afirmar que surge prudente y aconsejable-a mi modesto entender-copiar aquí lo escrito con anterioridad y ratificado aquí y ahora mismo lo que titulé: “El advenimiento de una sociedad con justicia social será una hazaña del cooperativismo”.
¿Por qué?
“Porque la contradicción entre crecimiento económico y la inexistencia de una justa distribución de la riqueza evidencia lo que podríamos denominar patología crónica y aguda a la vez del modelo político actual, sólo superable a partir de un mejoramiento de las instituciones democráticas que a su vez liberen nuevas y vigorosas fuerzas productivas cooperantes que faciliten, en definitiva, el advenimiento de una sociedad con justicia social, la cual será-sin dudas- una hazaña del cooperativismo,”
Concluimos afirmados que la Justicia social y el cooperativismo son parteras de la Patria soñada, de la Patria libre y soberana”.
¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!
¿Me pueden conceder un curso para aprender sobre Cooperativas Electricas?.
Por el momento no tenemos organizado un curso sobre cooperativismo eléctrico. La actividad docente del Centro Cultural de la Cooperación se canaliza a traves del PLED
necesito mas informacion clara pòrfacvor chau